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sábado, 31 de diciembre de 2016

hemos administrado mal la riqueza del gas. ahora estamos próximos a cometer parecidos errores. Carlos Miranda como el más conocedor del tema "hidrocarburos" previene que sobrevendrán malas noticias para Bolivia en este campo.

Escribir una columna de análisis energético a finales de año crea un doble desafío y responsabilidad: analizar el año que se va y tratar de señalar los eventos que vienen en el año que está por comenzar.

 El Convenio de París de diciembre de 2015 sigue siendo el gran marco de referencia estableciendo un programa de control sobre el uso de combustibles fósiles para evitar el calentamiento del planeta.

 Concurrentemente, se inició un proceso único de acercamiento de los países OPEP con los grandes productores no OPEP para limitar la producción de crudo y lograr estabilizar los precios en el mercado. La reacción a ese arreglo ha sido favorable. El objetivo fue logrado, haciéndose evidente la reaparición de Irán en el mercado petrolero. Por su potencial de producción, su proximidad de abastecimiento de gas a Europa y su gran influencia religiosa en el mundo islámico hace prever que podría convertirse en contestario del liderazgo de Arabia Saudita en la OPEP. 

 Rusia, al no poder abastecer mayoritariamente el mercado de Europa, ha dirigido su ímpetu exportador de gas hacia China. Se han firmado los respectivos convenios de compra venta y se tienen en construcción dos gigantescos gasoductos que moverán más de 100 MMmcd de la Siberia Oriental hasta el corazón de China.

 El gran acontecimiento de 2016 ha sido la elección del señor Donald Trump como futuro Presidente de Estados Unidos. Si cumple los ofrecimientos de su discurso electoral, el mundo energético será fuertemente sacudido. Trump es muy crítico de los arreglos para levantar sanciones a Irán, no está convencido de las causas para el  calentamiento global y todavía espera grandes producciones de petróleo, gas y carbón en Estados Unidos. Ha elegido al señor Rex Tillerson, presidente de la Exxon Mobil, como su secretario de Estado. Parecería confirmar las posiciones anteriores. La Exxon Mobil ha sido una compañía que con poco entusiasmo aceptó los argumentos del calentamiento global por el uso de combustibles fósiles.
 
Argumentación que el señor Trump rechazó como una trama china para debilitar a Estados Unidos.

Dentro del futuro vendaval de contradicciones e imposiciones, ¿qué será de  nosotros?

2016 no ha sido venturoso en energía para nuestro país. Durante este año los precios de nuestro gas de exportación han estado bajo el efecto total de la caída de los precios del petróleo. De $us 10-12 MMBTU cayeron a $us 3-2 MMBTU. Los precios del petróleo están subiendo, pero tomará casi un año que se hagan efectivo en nuestros precios de exportación de gas.

 Este año termina dándonos señales muy preocupantes sobre la delicada situación de nuestra industria petrolera a corto y mediano plazo. Se inicia con el fracaso de Lliquimuni, primer esfuerzo serio de ingresar al área no tradicional. No obstante los esfuerzos anteriores no hay nueva inversión extranjera en la industria. Lo único que se ha logrado es que las actuales contratistas se comprometan a nuevas inversiones en exploración, con plazos de 40 años.

 La producción ya no es suficiente para cubrir los requerimientos crecientes de mercado interno y de exportación. Esto era inevitable porque la producción sigue proviniendo de los megacampos descubiertos por las contratistas. Algunos de ellos en franca declinación y no se tiene campos nuevos que sustituyan esos volúmenes declinantes. 

 Las cuantiosas inversiones en nuestras refinerías no están dando resultado positivo por la falta de crudo como materia prima, ya que los procesos de refinación no han sido cambiados.
 Aunque parezca inverosímil, cuando comenzó la caída de precios YPFB empezó a realizar inversiones cuantiosas, como en la planta de fertilizantes en Bulo Bulo, la distribución de gas natural licuificado mediante cisternas criogénicas a poblaciones menores y construcciones civiles no indispensables, tales como sedes en las regiones, y un nuevo edificio de oficinas centrales en La Paz.

 En gran resumen, a partir del 2014 nos hemos embarcado en un camino de encapsulamiento muy peligroso. Seguimos trabajando en el área geológica tradicional, no hay un descubrimiento oportuno para enfocar la exportación de gas después del 2020, todos los proyectos están recurriendo al financiamiento de las reservas netas del Banco Central y no presentan perspectivas de rentabilidad. 

 Como resultado de este encapsulamiento el futuro de la industria petrolera nacional depende del éxito en exploración de las compañías contratistas presentes en el país.  Hemos administrado mal una riqueza y ahora parece que estamos administrando un probable fracaso de la industria petrolera nacional.

Carlos Miranda Pacheco es ingeniero y analista energético.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Los Tiempos se ocupa del informe colombiano sobre LaMia y deja establecidos sus puntos de vista que las autoridades deben tomar muy en cuenta si se quiere evitar por ejemplo que las sanciones al sistema de aeronáutica civil terminen prohibiendo vuelos internacionales bajo severos riesgos.

La difusión del primer informe de la autoridad colombiana sobre el accidente de un avión de LaMia en su territorio, el pasado 28 de noviembre, y que cobró las vidas de 71 personas, confirma la crisis institucional que sufre el Estado boliviano, pero debiera servir, si las autoridades deciden actuar como tales y no como gendarmes de la impunidad, para rectificar conductas.

En efecto, son lapidarias las conclusiones de ese documento, pues muestran que en el campo de la aeronavegación boliviana se imponen intereses sectarios y personales sobre los profesionales, y eso puede tener severos costos. Más aún si se agrega a ello la resistencia de algunas autoridades a brindar información clave a los investigadores colombianos, a los que por normas internacionales les corresponde dirigir la investigación del caso, la situación se agrava y puede conducir a una situación de crisis que se debe enfrentar con responsabilidad.

En este sentido, no se trata de buscar chivos expiatorios como pareciera que quieren algunas autoridades para eludir responsabilidades, sino de, conocidas las falencias y deficiencias demostradas en este caso o, como en forma reiterada hemos señalado en Los Tiempos, en el caso de TAM, aplicar mecanismos de corrección que permitan a la aeronavegación boliviana recuperar los sitiales que ha ocupado a nivel internacional.

El plazo máximo es abril del próximo año, cuando se emitirá el informe final sobre el accidente de LaMia, y, en este lapso, las autoridades del Estado boliviano deben actuar con madurez, evitando cometer deslices como la difusión de un informe elaborado por el Ministerio de Obras Públicas, calificado como poco prudente por las autoridades colombianas.

En el caso concreto de LaMia, es preciso también que se aclare el origen y propiedad, investigación que remite a un conocido empresario venezolano, aparentemente afín al “chavismo”, denuncia que las autoridades también han tratado de eludir, implicando más bien a un exsenador opositor. Adicionalmente, las autoridades deberán explicar por qué dos aviones de esa empresa están depositados en hangares de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), los trabajos de mantenimiento que se habría realizado a su favor y qué instrumento jurídico avala esa relación. Hasta ahora, se hace referencia a un contrato privado entre partes (la FAB y LaMia) que no es puesto en conocimiento de la opinión pública.

No está demás señalar que esa actitud elusiva genera más susceptibilidades de las que ya existen y es urgente que las autoridades comprendan que explicar estos entuertos no sólo es parte de su deber hacia la ciudadanía, sino que es fundamental para la ya mencionada recuperación de imagen en el campo internacional, espacio vital para el desarrollo de la aeronavegación nacional. Es que si hay alguna sanción al Estado, ésta repercutirá negativamente en todas las empresas de aeronavegación del país, entre ellas, BoA, cuyo silencio hasta el momento sobre ambos temas es preocupante.

Ojalá que las acciones que realicen a partir del informe colombiano estén debidamente respaldadas, lo que será posible si asumen que es importante cumplir y no eludir las normas y las responsabilidades institucionales.

viernes, 23 de diciembre de 2016

se trata de pronósticos, profesías, anuncios de hecatombe próxima cuando se termine el gas y Bolivia lo tenga que importar para el consumo interno? Humberto dice que el gas importado será de 1 a 6, por el derroche actual y los responsables huirán a Cuba? a Venezuela?

Perdices bien mareadas


Humberto Vacaflor Ganam

Bolivia está a punto de quedarse sin gas natural y verse en la necesidad de importarlo dentro de pocos años, quizá en 2020, pero el país entero está entretenido en un debate sobre las elecciones de 2019, y sobre si el presidente Evo Morales será o no será candidato.

Se nos viene el desastre, porque, además, las exportaciones son mayores a las importaciones en 1.000 millones de dólares, la inflada burocracia estatal tendrá salarios que se paguen con crédito del exterior, y los países vecinos organizan un cerco para librarse de la droga boliviana.

Mientras tanto, como se nos fuera la vida en eso, los bolivianos sólo hablamos de las elecciones de 2019 y sobre la posibilidad de que se anule el referéndum de hace un año, en que la candidatura de Evo Morales para esas elecciones fue descartada por el voto de los bolivianos.

Chile ha cerrado doce puntos fronterizos porque no quiere seguir recibiendo la droga boliviana, Argentina ha levantado una malla entre La Quiaca y Villazón, mientras en Bermejo se proyecta un muropara frenar la droga boliviana, y Brasil moviliza un ejército en la frontera, que ha sido tomada por mafias que operan desde Bolivia.

Pero los bolivianos han decidido mirar hacia las elecciones de 2019, que se harán dentro de tres años. El presidente ha propuesto esta agenda y los bolivianos la han aceptado, dejando todo el resto para después.
El presidente del senado, Alberto González, ha dicho que Petrobrás no podrá firmar el contrato de ampliación de la compra de gas boliviano y el presidente Morales ha dicho que YPFB debería ocuparse ahora, desesperadamente, de encontrar nuevos yacimientos de gas.

Eso lo dijo el presidente en un lapsus en el que se apartó del tema electoral, que ahora lo ocupa totalmente. Lo importante, para él, es que Bolivia defina quién será el presidente entre 2020 y 2015; lo demás no le interesa.
El problema es que en ese lapso Bolivia deberá comenzar a importar gas natural porque el que ahora tiene se habrá agotado y deberá, para comenzar, cortar las exportaciones y luego anunciar a los consumidores internos que el gas natural importado será más caro, mucho más caro del que se consume ahora. La diferencia de precios será de 1 a 6.

Pero los bolivianos hemos decidido seguir el juego al gobierno y pensar sólo en las elecciones de 2019. Una especie de ruleta rusa, o china. Los líderes de la oposición no han entendido la jugada.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

en Bolivia existe "lavado de dinero" e incapacidad fiscal para deteclo y menos aún sancionarlo como debería ser. los estudiosos ven con preocupación que los delitos afines al lavado no sean denunciados y menos investigados en proporción a los grandes capitales que manejan los gansters.

UIF destacó las mejoras en el procesamiento de casos de las investigaciones financieras
UIF destacó las mejoras en el procesamiento de casos de las investigaciones financieras

UIF detecta $us 48 millones en unos 6 delitos de lavado

Los delitos del narcotráfico, corrupción, defraudación tributaria, estafa, trata y tráfico de menores y mujeres, entre otros, pasaron a la Fiscalía


La Unidad de Investigaciones Financieras (UIF) detectó unos $us 48 millones por al menos 6 delitos relacionados al lavado de dinero en el sistema financiero e instituciones públicas y privadas que fueron investigadas por inteligencia financiera de esta entidad.

“Este año hemos establecido entre $us 45 y $us 48 millones, producto de diversos delitos vinculados al lavado de activos, como narcotráfico, corrupción, defraudación tributaria, estafa, trata y tráfico de menores y mujeres, entre otros delitos. Este incremento constante no solo es de Bolivia sino sube a nivel internacional”, informó Alejandro Taboada, director general de la UIF.

La autoridad se refirió al tema durante la rendición pública de cuentas en La Paz, donde expresó que la cantidad identificada durante esta gestión de más de 250 casos, supera en $us 18 millones al año pasado, cuando se identificaron unos $us 30 millones, producto del lavado de dinero.
Taboada dijo que los informes de inteligencia financiera han sido remitidos al Ministerio Público para que inicie los procesos penales contra las personas implicadas.

En algunos casos, se da la situación de que las investigaciones amplían los procesos iniciados por otras instancias como la Procuraduría, el Ministerio de Transparencia, la Autoridad de Juegos y los bancos a través del reporte de operaciones sospechosas.

“Este tema es internacional, la criminalidad busca mejores o más formas de lavar el dinero. No necesariamente quiere decir que haya incrementado la actividad delictiva sino que puede haber más dinero involucrado”, señaló.
Estrategia nacional
En la rendición se destacó también que la UIF con el Ministerio de Economía desarrollaron la Estrategia Nacional de Lucha contra el Lavado de Activos y Financiamiento al Terrorismo.
En diciembre de 2015 fue aprobada por el Consejo Nacional de Lucha contra el Lavado de Activos y Financiamiento al Terrorismo y hasta unos meses atrás, se desarrollaron mejoras en la Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas (Udape) para que  sea remitida a la Asamblea a la espera de que las cámaras de Diputados y Senadores aprueben la estrategia con rango de ley.
Deficiencia investigativa
Por su parte, el analista económico, Julio Alvarado, observó, contrariamente a la UIF, que los delitos referidos al lavado de dinero se han incrementado y apuntó a la deficiencia de las investigaciones de la UIF.

“En gestiones anteriores, la labor de UIF fue deficiente. Cuando se hicieron los famosos traspasos del Fondo Indígena, la UIF no detectó o no los investigó. Debió saltar la luz amarilla o roja cuando se hacían los depósitos pero no se lo hizo”, dijo.

Expresó que este incremento es más que todo una señal de que el lavado de dinero se incrementa en el país pero la UIF “no hace un trabajo serio y responsable” 

sábado, 17 de diciembre de 2016

el mayor experto en hidrocarburos Mario Pacheco queda perplejo ante las contradicciones sobre el gas, mentiras, medias verdades, desinformación total que uno se queda sin saber si hay suficiente gas y si es evidente que existe gas natural que no se puede vender porque no hay mercado.

¿Falta o sobra gas natural?



Carlos Miranda Pacheco

La ciudadanía está perpleja por una serie de declaraciones contradictorias referentes a nuestras disponibilidades de gas para abastecer el mercado interno y cumplir los compromisos contractuales de exportación a Brasil y Argentina.

Hace unas semanas, en noviembre, el Ministro de Hidrocarburos informó con gran despliegue de publicidad que YPFB había logrado la producción máxima récord de gas natural en toda la historia de nuestra industria, alcanzando a 58 MMmcd.

Lástima señor Ministro, espero que para ahora se haya dado cuenta de que al hacer esa declaración estaba admitiendo que tenemos insuficiente producción de gas para atender el mercado interno y los contratos con Brasil y Argentina, que alcanzan a más de 60 MMmcd. Más aún, se está demostrando palpablemente que la política cortoplacista del Gobierno de monetizar reservas a la brevedad posible está errada e, inclusive, es más criticable que la política de cualquier transnacional que busca monetizar rápidamente las reservas de recursos naturales que descubre en un país extranjero. La transnacional invierte y pretende satisfacer a sus accionistas a la brevedad posible; una empresa estatal no debe tener ese comportamiento porque su misión es ayudar y promover el desarrollo nacional con las reservas que ha descubierto, y que está monetizando.

La reacción ante la noticia tan negativa del máximo de producción nacional no se dejó esperar. A los pocos días, nuestro comprador en Argentina, Enarsa, nos comunicó que esas semanas no se le habían entregado los volúmenes de gas acordados y nos presentó un cargo (multa) por haber incurrido en la cláusula de “Deliver or pay” prevista en el contrato de compra-venta con YPFB. No obstante una serie de excusas, el Gobierno terminó admitiendo que el cargo de Enarsa era correcto. Qué lástima, YPFB tiene más de 40 años como proveedor internacional de gas y ésta es la primera vez que incurre en la cláusula “Deliver or pay”, de no poder entregar los volúmenes acordados.
Atender los mercados externos y el consumo nacional requiere más de 60 MMmcd. Sin embargo, las estadísticas oficiales de YPFB muestran que en lo que va del mes se está transportando a un promedio de 47 MMmcd. En forma contradictoria, ante este déficit tan obvio, se nos indica que en vez de faltarnos gas más bien nos está sobrando ± 10 MMmcd. ¿Cómo se explica esta especie de milagro? La respuesta oficial es que en el programa de nominaciones del gas a ser entregado, Brasil y Argentina han indicado requerir menos volúmenes que los acordados en cada contrato.
Es una sugestiva casualidad que los compradores disminuyan sus volúmenes de compra cuando el proveedor está con problemas de producción y que para este efecto recurran al argumento de utilizar al comité de nominaciones para disminuir sus volúmenes.

Es posible que se hubiera logrado un acuerdo amigable con los compradores para ajustar volúmenes más convenientes a las dificultades del proveedor. Puede ser una práctica amigable, pero no es nada recomendable y es altamente peligrosa.

El programa mensual de nominaciones es un mecanismo de segundo orden que, según contratos, se maneja por departamentos técnicos para ajustar operaciones diarias y no tiene la potestad de variar los niveles de volúmenes para que se aplique el “Take or pay” o “Deliver or pay”. Caso contrario, en un contrato no existirían las cláusulas y los niveles de “Take or pay” o “Deliver or pay”.

El que exista un mecanismo para variar los volúmenes originalmente pactados crearía una total inseguridad. Un contrato de compra-venta afecta a toda la estructura productiva de la industria.

Así tenemos que del condensado que se produce con el gas se obtiene el diésel y la gasolina para nuestro consumo. Si el volumen de venta contemplado en un contrato puede ser sustancialmente cambiado por el comité de nominación, en nuestro caso desbarata los planes de refinación y producción de derivados. Esto, a su vez, crearía confusión en la importación de derivados.

Por otro lado, los programas de producción de los campos de gas y condensado como los nuestros se elaboran para cumplir con los contratos, sin incurrir en un “Deliver or pay”. No es aconsejable variar estos programas de producción, terminando con volúmenes sin comprador, como tenemos al presente. Abrir o cerrar pozos para acomodarse a volúmenes del comité de nominación es una práctica totalmente no aconsejable ni usable en yacimientos a alta profundidad con arenas productivas fracturadas.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Humberto utiliza un tono premotorio, profético, no es que tenga un mensaje espiritual, no, la información que maneja le permite adelantarse a los hechos que ocurren de modo inexorable. ha sucedido una, dos, tres veces, como ahora que presagia una encrucijada para Bolivia porque tendrá dificultades para vender "su gas" que apenas cubrirá el consumo interno...pero que según Evo "está sobrando".

De pronto, porque los países vecinos desconfían de Bolivia, hay excedentes de gas natural que nadie sabe cómo usar.

Argentina y Brasil han decidido pedir menos volúmenes, en un ejercicio para ir descartando a Bolivia como proveedor, y están provocando este sobrante.

Entre los dos compradores están pidiendo 32 millones m3/d, que es la mitad de lo que se produce. Con la demanda interna se llega a 42 millones, pero siguen sobrando 20 millones.

¿Qué hacer? Destinarlos al Mutún no tiene sentido porque, sinceramente hablando, no hay garantía de que se pueda seguir contando con ese volumen.

Argentinos y brasileños llegaron a la conclusión de que Bolivia no es un proveedor confiable, y han comenzado a tomar previsiones. Son países donde por lo menos esas cosas las manejan con seriedad.
Saben que la producción de gas en Bolivia irá cayendo conforme pase el tiempo y pronto declinará tanto que no tendrá ni siquiera para el consumo interno.

También saben que las inversiones en explotación no son suficientes y no quieren seguir dependiendo de un proveedor inseguro.

El gobierno dice que una empresa brasileña ha decidido comprar 2,2 millones de m3/d y pagar más por ese gas, pero ese volumen representa 10% del excedente actual.

Un estudio hecho por el experto Sergio Medinacelli dice que la tendencia de la producción de gas en Bolivia es declinante y que, por la situación de las reservas, se puede concluir que pronto se producirá la crisis.

Decir ahora que la “nacionalización” de 2006 fue solo una farsa no sirve de nada. Todos lo saben. Sólo sirvió para desalentar y ahuyentar a las empresas petroleras que temían, de un momento a otro, la llegada de una verdadera nacionalización. Por eso es que no se ha descubierto más reservas: no hubo la inversión necesaria.

No se puede guardar el gas que está sobrando. Lo que se debía haber hecho era guardar, o invertir bien, los recursos generados por el gas que fue sobreexplotado, pero también para eso es muy tarde.

Una autocrítica del gobierno sería algo novedoso pero tampoco serviría de nada. Que el presidente dé un paso al costado tampoco ayudaría. El país está en una encrucijada de la que le costará escapar indemne. Que Dios salve a Bolivia.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Francesco Zaratti utiliza el título "cártel de la mentira", cambia a "cártel de la ineptitud para calificar las chambonadas, algunas trágicas de Evo Morales en la Administración del Estado Pluri...chambonadas insalvables a la cabeza de la incapacidad supina, de la ignorancia atrevida, de la peor irresponsabilidad...

Me resisto a creer que la crisis del agua en la ciudad de La Paz haya pillado por sorpresa al Gobierno. Tampoco me convence la acusación de que éste conociera oportunamente el problema y, en una actitud que rayaría con lo delictivo, no quiso mover un dedo para paliar la crisis inminente. De hecho, prefiero asumir que el Gobierno supo tardíamente, pero no captó de inmediato, la gravedad de la situación.

Por eso, con una crisis en puertas y ante la imposibilidad de hallar, como de costumbre, un “culpable externo”, tuvo que emprender un penoso calvario de evasivas, pedidos de perdón y sacrificio de técnicos medios, mientras la ausencia de “narrativa” oficial (en los medios tradicionales y en las redes sociales) era reemplazada por un rosario de contradicciones y errores.
He promovido una encuesta en Twitter sobre la percepción de la causa del drama del agua, con tres opciones: ineptitud (incapacidad de comprender y responder adecuadamente a un problema); desidia (negligencia y desgano para reaccionar) e impotencia (imposibilidad de hacer algo ante la magnitud del problema). Ganó la primera opción con el 94 por ciento de los 233 votos, aunque hubo votantes que reclamaron una cuarta opción (a las tres anteriores).
Esa percepción aplastante en torno a la ineptitud, invocada por el enésimo interventor de Epsas para despedir a un gerente, se repite, infelizmente, en otras instituciones públicas. Un recuento completo al respecto sería materia para un libro, por eso sólo me referiré a algunos dichos y anécdotas que han impactado recientemente en la opinión pública.

El Ministro de Hidrocarburos, a contramano de su acostumbrada locuacidad, ha cambiado sigilosamente un físico por un contador en el cargo de director de la Agencia Nuclear (ABEN). Si hubiese justificado el cambio con el argumento de que era necesario “liquidar y cerrar” el programa nuclear, hasta podía haber salido aplaudido, como en una interpelación. Infelizmente no lo hizo.

A raíz de la crisis del agua, la Ministra de Salud, buscando tranquilizar a la población en torno a la calidad del agua, afirmó que los análisis de Epsas e Inlasa resultaron negativos, “descartándose la presencia de bacterias y virus”. Aparentemente nadie la avisó que ni Epsas ni Inlasa hacen análisis de virus en agua. Por tanto, podemos consumir agua llevada en cisternas de combustible porque no contiene “virus”.

Sobre el uso de camiones cisternas de YPFB para transporte de agua, se ha dicho que las cisternas son nuevas (¿adquiridas hace meses para enfrentar la crisis del agua?), luego se ha afirmado que han sido purificadas (siguiendo un protocolo plurinacional) y se ha asegurado incluso que no transportaron hidrocarburos sino alcohol (¡afortunados los que tomaron el aguardiente de esas cisternas!). En todo caso, se hizo caso omiso de las recomendaciones de la OMS. ¿Ineptitud para comunicar y comunicarse entre autoridades?

La empresa LaMia, arropada por la DGAC del Gobierno, obtuvo el permiso de vuelo a Medellín de manera irregular. En efecto, ha trascendido que una funcionaria  técnica de Aasana en Santa Cruz se negó a aprobar el plan de vuelo debido a la insuficiente autonomía del avión, pero no pudo evitar que decolara. ¿Qué autoridad intervino? ¿Hubo ineptitud o complicidad?

Curiosamente, cuando quiere, el Gobierno opta por nombrar gente competente. En efecto, por un error en la planilla del Ministerio de Comunicación, se ha conocido que un experimentado “cyberactivista” dirige la oficina de redes sociales, a cargo de conducir el ejército de trolls y manejar las redes sociales gubernamentales, aunque muchos ciudadanos preferiríamos a funcionarios ineptos en esos cargos y profesionales competentes en empresas públicas.
 
 El autor es físico y analista.

sábado, 3 de diciembre de 2016

leve esperanza de mejoría en el precio del gas que exportamos, aunque los precios están regulados en los convenios de compra venta con Brasil y Argentina. opiniones de CArlos Miranda el experto en la materia.


Límites a la producción


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Carlos Miranda Pacheco
Arabia Saudita, liderando las 14 naciones de OPEP, está empeñada en lograr una limitación a la producción anual de petróleo para poder estabilizar sus precios en el mercado. En la reunión de Argelia sobre energía, en septiembre pasado, la OPEP informó que pretende reducir su producción para el próximo futuro a 32,5 millones de barriles por día. Como se distribuye la reducción de producción entre cada uno de los 14 integrantes, tenía que ser aprobada en la reunión de Ministros de la OPEP del 30 de noviembre, en la sede de la organización, en Viena.
Rusia, acompañada de otros productores No OPEP, importantes como Azerbaiyán y Kazajistán, también concordaba con la posición saudita, con la diferencia de que en vez de reducir la producción, planteaba el congelar a los volúmenes de octubre pasado.
Aún dentro de la OPEP existían diferencias importantes. Irán mantenía su posición de que habiendo sido objeto de un bloqueo internacional estuvo fuera del mercado internacional del petróleo. Ahora que el bloqueo ha sido levantado, concuerda con el programa de reducción de producción para estabilizar el mercado, pero pide que se le sea aplicado una vez que llegue a los 4 mbp de producción. Irak también manifestaba que, estando en guerra contra el Estado Islámico, no consideraba justo que se debiera hacer reducciones a su producción de petróleo.
Por estas diferencias, se ha llegado a la reunión de la OPEP con un clima muy tensionado entre países. Las pretensiones de Irán e Irak significan que el productor con mayor reducción sería Arabia Saudita. Asimismo, para Arabia Saudita la pretensión rusa de no bajar producción, sino más bien congelar producciones, representa ceder mercados a Rusia y a sus acompañantes.
Rusia mantenía que sus planes de incremento de producción son de tal naturaleza que un congelamiento actual equivaldría a una reducción de producción de 300 mil bpd.
Por el tono al que habrían llegado las discusiones y las diferencias, la mayoría de los expertos estimaban que en la reunión de Viena no se llegaría a acuerdos entre los países de OPEP, ni con los productores No OPEP.
Pero, ante la sorpresa de expertos y del mercado internacional, en la reunión del 30 de noviembre se acordó: 1. Que los países OPEP inicien un programa de reducción de producción para que, a partir de enero del año próximo, se llegue a 32,5 millones bpd. 2. Que se respete la posición de Irán, Libia y Nigeria, que podrían mantener su nivel actual, y, en algunos casos, incrementarlos. 3. Rusia iniciará un programa de reducción de 300 mil bpd a partir del próximo año. 4. Todos los países asistentes a la reunión de Viena se comprometieron a trabajar juntos para conseguir ese objetivo.
El mercado reaccionó inmediatamente a los acuerdos de Viena. Los petróleos Brent y WTI subieron de cotización a los 10 minutos después de haberse dado a conocer los acuerdos.
Por otro lado, lo acordado en Viena significa el fin de la estrategia saudita de bajar el precio del petróleo a niveles que hacían la explotación de shale oil no rentable. Como resultado de la difusión de los acuerdos, la inversión en explotación de shale oil está subiendo espectacularmente.
Finalmente, los acuerdos de la OPEP en Viena son prácticamente históricos. Es la primera vez que el cártel se pone de acuerdo con países no miembros. Adicionalmente, se estima que los posibles precios más elevados de 2017 influyan en la planificación de China, que hará necesario se reactive, a fin de compensar facturas mayores por energía. Esta posible reacción de la economía china requeriría más importaciones de materias primas de los países en desarrollo. En gran síntesis: mejores precios en el mercado del petróleo podrían ocasionar una reactivación de la economía mundial.
¿Pero cómo afectan a nuestra vida diaria estos grandiosos planes y reuniones al otro lado de los mares? Nos afectan poco y mucho. Somos un país inexistente en producción de petróleo; por tanto, sus precios no nos conciernen. Pero, de acuerdo con los contratos de exportación que tenemos con Brasil y Argentina, los precios de los derivados del petrolero, el WTI, fijan los precios de nuestro gas de exportación; por tanto, el precio del petróleo WTI que se define en Viena es de gran importancia para nosotros.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Diego explaya en "no sabía" la sarta de mentiras del oficialismo. se refiere al tema del agua y las medias verdades que repiten tanto Evo como su lugarteniente Alvaro. dicen tales estupideces que ya nadie les cree. qué sabía entonces, porque si no sabía nada qué hace de Presidente? buen razonamiento que no admite réplica.

En cuanto a las medias verdades está el asunto del cambio climático. Imagina uno, cuando se le echa la culpa a este señor, que en Chile o Perú no hay cambio climático. Y es que tienen agua como para baldearse carnavalescamente cada domingo.  "Lo que pasa -dirá alguno de los variados conspirólogos de enorme talento- es que Chile y Perú se han aliado al imperio en torno al Acuerdo del Pacífico y por eso la manipulación del clima, que acomete con ponzoña una tropa de gringos, no les afecta”. 

Quizás piensan que bromeo. No, no lo hago. He leído esta gama de genialidades de algunos muros feisbuqueros de ciudadanos auto-proclamados de izquierda o defensores del proceso de cambio. Pero ahí no acaba. Acto seguido, estos justificadores de lo injustificable  han alegado con no menor brillantez que "hay menos lluvias” y un largo etcétera. Juro que les creería. 

Pero ahí, al ladito nomás, veo que, entre montón de ejemplos, el Ingenio San Buenaventura produce sólo el 10% de su capacidad instalada, el Fondo Indígena ha "estido” millones de dólares sin que se sepa ya del asunto y/o el teleférico ha demostrado no ser tan eficiente como sugiere la publicidad gubernamental (en 2015 ha tenido un déficit de aproximadamente 20 millones de dólares). ¿Será que ha todos ellos les afectó el cambio climático? No, claro que no, pero si pudiesen nuestras sabias autoridades argumentar en ese sentido, también en estos casos, lo harían. No tengan dudas. 

En cuanto a las estupideces, es de llorar oír que el presidente Morales "no sabía”. ¿Creen los capos que con ese argumento la arreglan? Yo creo, sin contemplación, que si el hombre "no sabía” esto, no merece ser Presidente. ¿Qué sabía entonces?, ¿qué cosita puedes saber que sea más importante que esto? 

No imagino a un maratonista, ataviado con mocasines, a puertas de largar los 42 kilómetros, diciendo que "no sabía que tenía que trotar con zapatillas deportivas” o a un chef de un restaurante de sajtas que no "sabía que había que preparar la sajta con pollo”. Es una cosa así.
 
Loca. Que no sabía de la Gaby y el hijo, que no sabía de la represión del TIPNIS, que no sabía del mal manejo del Fondo Indígena, que no sabía… ufa, ¿qué cosita sabía entonces? 

Al parecer lo único que sabe es que tiene que repostularse. Este propósito lo ha dejado sin saber nada de nada. Y lo peor es que lo dice. No, no, no, en realidad, lo peor es que nos puede parecer normal que el hombre no sepa nada de lo crucial. O, peor todavía, nos pueden acusar de racistas por decir que el caballero no sabe ni sabía.  Pero seamos claros: el responsable es él y su protegida ministra. Los chambones de EPSAS son sólo responsables menores. 

En cuanto a los errores de interpretación, nos dicen que el problema es que dos chambones dirigían EPSAS. Pues no lo creo. Creo que las cosas van a mejorar si se tecnifica el asunto (cosa que afortunadamente se ha hecho poniendo a Rico y Claure a la cabeza), pero no mucho. Y es que el problema es el modelo político-económico impulsado. 

Un modelo que vela por generar lealtades políticas, no por atender asuntos estratégicos. Eso ha llevado a que  seamos el país con menor inversión en salud del continente y una inversión per cápita en ciencia y tecnología que no llega ni al 1% del PIB, hayamos tenido un crecimiento de la industria, a lo largo de esta década, de no más del 2% frente al crecimiento de la administración pública (plagada de leales) o de la banca en un 10%; tengamos ocho veces mayor inversión en la agricultura pero no ocho veces más de héctareas cultivadas, productos orgánicos desarrollados o alimentos exportados (todo lo contrario, importamos cada vez más nuestros alimentos); o tengamos el demérito de estar situados, en el área educativa, en el peor puesto de investigadores por cada mil habitantes (Argentina encabeza con 2,9 investigadores por cada mil frente a Bolivia con 0,1 por cada mil). 

Es un modelo perverso. La lógica electoral invade todas las áreas derivando en la toma no menos perversa de decisiones: es mejor, en este modelo, hacer un estadio el Batán y ganar muchos votos que resolver el problema de contaminación de la laguna Alalay, el río Rocha o el agua de Misicuni; es mejor un teleférico que encandila, que atender a los 16.000 pacientes con cáncer. Los encandilados votan por ti, los enfermos te odian por no atenderlos y no votan por ti.
 
Y así, sucesivamente. Ergo: cuando atender al asunto del agua conlleva hacer inauguraciones de obras, la cosa funciona (de ahí los escasos aunque meritorios avances del Mi Riego o Mi Agua), pero si no es así, se olvida.    

Por último, en cuanto a la pérdida de ética, comento sólo una cosa: pretender culpar a tres o cuatro opinadores como los responsables de las movilizaciones sociales que demandan agua  es de una pequeñez moral memorable. Elude ver lo obvio: hay gente, y no poca, cabreada, muy cabreada por la arrogancia, el despilfarro y la ineptitud demostrados en esta década cuyo resultado es evidente: no hay agua.

en tono severo aunque cortés, Victor Hugo Cárdenas describe lo sucedido las últimas semanas en relación a la crisis del gua, que Evo sortea con dificultad acudiendo a la mentira, las medias verdades y las falsas promesas para calma a un pueblo sediento del líquido elemento.

Un estremecimiento nacional recorre las ciudades del país. Sus pobladores, sorprendidos y desilusionados, rumian en silencio el castigo del Gobierno con los cortes de agua, supuesto derecho humano básico en el discurso internacional. Aprobaron una Constitución concentradora en manos del Gobierno central de las competencias sobre el uso del agua. Excluyeron a los municipios y, por su nerviosismo, pretenden atribuir a los alcaldes el descuido de esta desgracia.

Antes hubo sequías locales y regionales. Los encargados de los asuntos públicos, no con pocos problemas, encontraban soluciones de corto y de mediano plazo. Ningún Gobierno se vio en la necesidad de mentir a la población con ‘racionamientos de dos o tres días’ cuando la verdad son cortes indefinidos y cada vez en más barrios y ciudades del país.
La primera reacción del Gobierno fue minimizar el problema.

Los gobernantes continuaron con su rutina cotidiana, mientras crecía la mancha de los hogares sin agua. Viajes, entrega electoralista de obras, aniversarios departamentales para ocultar el auge de los precios internacionales de nuestras materias primas y disimularlo con un supuesto ‘modelo de desarrollo’. Paradoja histórica: caen los precios internacionales y el modelo se hace añicos. Cae el volumen de agua y el rey aparece desnudo, sin ropa, sin ideas y sin propuestas. La mirada perdida y desesperada de encontrar culpables para que la indignación popular no recaiga en el rey.

Dos autoridades sectoriales despedidas.
En la segunda semana, sobre todo, en la zona sur de la ciudad de La Paz, los afectados salieron a las calles en protesta por la restricción de un “derecho humano básico”. Lo mismo en el interior, sobre todo en Sucre. ¿Dónde quedó la serie de invocaciones a las revelaciones de la Guerra del Agua? ¿Y la promesa de una mejor administración que la de las empresas francesas? En su lugar, instalaron mediocridad, ausencia de capacidad técnica, imprevisión total, ni asomo de resiliencia alguna. ¿Sabrá su significado nuestro embajador en las Naciones Unidas?
Sorpresa generalizada: el Gobierno, locuaz en los escenarios internacionales con la proclama de la gratuidad del agua, era incapaz de diseñar un plan de emergencia. Se redujeron a esperar una bendita lluvia. Incluso el vicepresidente, lavándose las manos, culpó al malhumor de los dioses la sequía de agua.

Ese reconocimiento mostraba la ineptitud de un Gobierno, su carencia de cuadros técnicos para la gestión pública y sus limitaciones para coordinar con los gobiernos subnacionales la búsqueda de soluciones inmediatas.

La segunda reacción fue un tardío DS de emergencia frente a la evidente indignación popular. Pretender coordinar con gobiernos municipales hostilizados por el Gobierno central desnuda la falsa sinceridad de sus titulares. Buscarles sin propuesta alguna muestra su falta de imaginación. Por tanto, su propósito se reduce a mitigar el golpe demoledor en las encuestas de opinión pública.

No se pueden negar los efectos del cambio climático, pero es incapacidad local la imprevisión, desorganización y mediocridad de los responsables ante un problema anunciado, junto a la desorientación de las altas cúpulas gubernamentales. Esta tragedia puede persuadir a muchos: ¿es justo premiar a un gobierno con otra rererelección cuando no puede garantizar agua para sus electores y los habitantes del país? Ya asoman cortes de energía eléctrica y otros servicios públicos. ¿No es suficiente la agonía?

jueves, 24 de noviembre de 2016

Alvaro Puente no menciona al MAS ni a Evo, aunque en su crítica "sequía neoliberal" se refiere al olvido de la economía, al abuso de la naturaleza, al menosprecio por las normas que debieron ser observadas, "con hermosos discursos sobre seguridad alimentaria, con mentiras y acciones contra todas as seguridades. "el vivir bien" una mentira. a buen entendedor pocas palabras

No hay agua. Más de la mitad de nuestras ciudades tienen sed. Ha llovido poco y han prevenido menos. No hay agua ni para remedio. Represas y lagunas están secas. Sabíamos que era posible la sequía. Era previsible, pero es tarde para hacer la tarea de ayer. Unos bloquean. No saben más que exigir que alguien solucione los problemas, aunque no existan soluciones. Es lo único que saben. No importa quién ni cómo. Alguien tiene que venir de cualquier parte a darles lo que se antojan o lo que necesitan. Otros encargan a Dios que arregle el problema. Rezan y piden que recemos. Dios tiene que arreglarlo todo. Él nos buscará trabajo y traerá agua. Él tiene que hacernos el examen que no preparamos. Él tiene que curar los dolores que nosotros provocamos. En su mundo mágico Dios solo está para arreglar nuestras chambonadas.

Ni uno ni otro. No sirve el emperro de niño caprichoso y malcriado que bloquea por todo. Tampoco se puede pedir a Dios lo que debimos haber hecho nosotros. Dios no traerá agua para disimular la pereza o la estupidez de nadie. Nadie planificó. Nadie trabajó para que el futuro fuera mejor. Nadie pensó políticas para que no falten agua ni pan. Estábamos de fiesta ocupados en construir palacios y ahora tiene Dios que mandarnos desde el cielo lo que nosotros malversamos.

Peor aún. No es que no se haya planeado un futuro mejor. Se ha trabajado y se ha planificado todo lo contrario. Quieren y exigen que talemos hasta el último árbol. Entregan a las petroleras lo que habíamos reservado para nuestra protección. Destruyen a conciencia la naturaleza, pero quieren que pidamos a Dios el agua que ellos espantan. Se ha planificado contra la vida. Se ha actuado contra la naturaleza y contra la pachamama y Dios, aparte de cargar con el desastre, debe traer el agua que hemos convertido en imposible.

Saben perfectamente lo que hay que hacer. Son hermosos sus discursos sobre la seguridad alimentaria. Pero son mentiras, porque no les importa. Las acciones son contra la ecología y contra todas las seguridades. El eslogan es el vivir bien. Mentira. Cuando hay plata de por medio, lo último que les importe son la vida y su bondad. Revolución ya no es la creación de una nueva realidad. Es la destrucción del futuro.

Todo son apariencias. Todo son parches. Todo son paliativos. Palabras bonitas que no esconden la destrucción. Todo son espejitos más crueles que los de los peores conquistadores

martes, 22 de noviembre de 2016

no basta pedir disculpas. echarle la culpa al otro ha sido siempre su método, aunque Evo dice, "somos responsables" ya no encontró a nadie o el pueblo "está emputado" de tanta mentira. el agua es el elemento vital al que el hombre debe acceder sin problemas y el Estado tiene la obligación de proporcionarla en la medida de la necesidad humana. El Deber de SC

En días pasados los problemas del agua en el departamento de La Paz y en otras regiones del país se han agudizado. Evo Morales ha pedido disculpas, pero ello no basta. Lo que se precisa aquí y ahora es una clara explicación del desastre, algo de lo que ya no se puede culpar ni al ‘imperio’ ni a los ‘neoliberales’. Tras 10 años de gestión la responsabilidad radica en quienes gobiernan, aunque hay otros factores (cambio climático, El Niño, extracciones mineras, talas agrícolas, etc.) que deberán tomarse en cuenta.

Luego de la llamada ‘guerra del agua’ en Cochabamba, el tema se hizo demagógico en extremo. Una de sus consecuencias fue la estatización en La Paz de la empresa Aguas del Illimani, subsidiaria del consorcio francés Suez-Lyonnese des Eaux. Podría habérsele exigido a ese grupo multinacional un cuadro tarifario que privilegie sectores de menores ingresos, tal vez podría haberse manejado también un proceso similar al realizado con las petroleras. Pero no, el régimen masista optó por lo estentóreo; una nacionalización llena de promesas que no se han cumplido. El Ministerio del Agua ha probado ser ineficaz y la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (Epsas) parece ser la principal responsable de la crisis.

Desde 2002 (Pacto sobre Derechos Económicos y Culturales) 145 estados definieron el agua como un derecho que debería obligar a los gobiernos. Una vez calificada como “bien común de la humanidad”, se emitió una Resolución de las Naciones Unidas que tipificó el acceso al agua como “derecho humano”. Ese documento fue auspiciado internacionalmente por la administración actual, pero –por lo visto– solo de boca para afuera, ya que internamente no se hicieron las tareas.

El agua se necesita en una gama diversa: subsistencia, saneamiento, higiene, producción agropecuaria e industrias variadas. El asunto crucial es el manejo estatal. Si el Estado es ineficiente, los resultados serán desastrosos. Al ser el agua un derecho, el Estado tiene la obligación de proporcionarla y de procurar nuevas captaciones mediante acciones de largo plazo. Tal cosa requiere políticas concretas, sea la administración estatal o privada. La administración puede ser privada, pero será siempre regulada, pues el agua cubre necesidades sociales y su precio incluso puede subsidiarse, si así lo demanda una situación peculiar. Urge prevenir –además– peligros hídricos por inundaciones y sequías. Lamentablemente, hasta hoy el pregonado derecho de acceder al agua aún está lejos de gran parte del pueblo boliviano.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Guillermo es ingeniero de minas. escribe sobre minería desde hace muchos anos. sus conocimientos merecen respeto y su persistencia como empresario minero, le ha hecho ganar un espacio en los medios.


Un agujero en la tierra

Una mina no es más que un agujero en la tierra. Yo hablo como ingeniero y uno encuentra cosas sorprendentes en profundidad. Las minas no sólo son vulnerables a incendios, inundaciones, accidentes, desastres y muchos otros problemas.
En nuestro medio, donde una gran parte de la población, desde hace generaciones, vive directa o indirectamente de la minería, se sabe poco de la estructura económica y técnica de este sector tan importante y de los peligros involucrados en las operaciones mineras.
Se habla siempre de la “industria” minera y si la palabra “Industria” solo significa la traducción literal de la palabra idéntica latina, o sea, aplicación, laboriosidad y diligencia, entonces la palabra industria es apropiada porque los mineros tienen que ser aplicados, laboriosos y diligentes. Pero hoy en día se suele usar la palabra “industria” para significar un proceso de fabricación o transformación y en este sentido no deberíamos hablar de “industria” minera.
Una mina no es más que un agujero en la tierra del cual se extrae el mineral, valioso tesoro nacional. Sin embargo, el mayor peligro es el precio insuficiente para el valioso producto que se obtiene. Mientras que en la industria corriente hay un premio al más aplicado, más laborioso, en la minería extractiva las cosas son al revés. Y aquí viene lo difícil de comprender. Cuando más se produce, más se trabaja, más se explota, menores son los precios a nivel del mercado internacional de minerales y metales y que a veces es preferible producir menos. Cuando hay guerras, revoluciones y dificultades obreras en los países productores, entonces suben los precios, cuando hay orden y estabilidad bajan. En la economía minera muchas cosas están al revés de lo que estamos acostumbrados. Lo anterior encierra ciertas enseñanzas. Si una libra de estaño vale siete dólares en su venta, pero cuesta nueve producirla, es preferible suspender la producción por lo siguiente: No es posible perder dos dólares en producción alguna; la riqueza de la tierra no puede ser reemplazada y desde luego es mejor conservarla en la tierra a la espera de mejores tiempos; la producción subvencionada, vale decir a pérdida, fomenta precisamente el círculo vicioso, o sea, hace nuevamente bajar el precio.
Se sabe que es más fácil escribir estas verdades que ejecutarlas. Hay problemas políticos y sociales. Sin embargo, la lógica económica debe primar. Una producción minera no debe mantenerse a todo costo. Más bien debe estudiarse en forma permanente, cuáles son las minas rentables y cuáles son las minas no rentables, y debe actuarse rigurosamente de acuerdo a sanos principios económicos. Las minas marginales que eventualmente deben cerrarse, no deberían ser abandonadas del todo, sino mantenerlas en un estado de alerta para entrar nuevamente en producción cuando las condiciones económicas lo permitan. Lo anterior comprueba que una estadística que demuestra un constante aumento en la producción, situación deseable en otras industrias, puede ser absolutamente negativa en la minería. Lo que se precisa en la minería es mucha flexibilidad.
Los costos de producción de los minerales y metales han aumentado considerablemente y siguen aumentando, pero los precios a nivel internacional han bajado, especialmente estos últimos 20 meses y este fenómeno ya fue analizado en diferentes artículos de esta columna.
A los consumidores en el exterior no les interesa, por supuesto a cuánto ascienden los costos de producción de los minerales nacionales, tampoco les interesa si el empresario o el obrero boliviano, puede  o no subsistir con sus entradas. A nadie en el exterior le preocupa en realidad si aquí podemos sobrevivir en estas condiciones. Sin embargo, es imperioso por estas razones tener una adecuada planificación como lo hacen nuestros países vecinos.
El autor es ingeniero y administrador de empresas.

sábado, 12 de noviembre de 2016

llama la atención El Deber sobre las "ciudades sin agua La Paz, Cochabamba, Sucre, Potosí y Tarija" producto de las sequías y el cambio climático. 3 entes tienen que trabajar en las soluciones, el Gobierno, las Gobernaciones y las Alcaldías. los medios reclaman el cuidado del agua, evitando el gasto insulso. cerrar el grifo

Las ciudades de La Paz, Sucre, Potosí, Tarija y Cochabamba enfrentan preocupantes déficits de agua potable, producto de las sequías y el cambio climático que afectan la provisión en, al menos, 10 represas. El fenómeno exige medidas urgentes para no poner en riesgo la salud y el bienestar de millones de bolivianos. La Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento de La Paz aseguró que, en tanto no llueva en esa ciudad, persistirá el racionamiento de agua dispuesto para 94 barrios. La represa de Hampaturi no tiene la reserva suficiente, lo que ha desatado la preocupación gubernamental.

La situación es igualmente crítica en otras capitales del interior del país, donde la población está sufriendo por la falta de agua para las actividades cotidianas más elementales. Potosí también vive problemas por la falta de lluvias, ocasionándose la pérdida de muchas hectáreas de cultivos y la muerte de ganado. En el caso de Cochabamba, continúa la distribución en camiones cisternas por costos de 3 a 7 bolivianos. Se espera que el Gobierno nacional, las gobernaciones y los municipios adopten medidas urgentes para enfrentar esta aguda escasez.

Cabe recordar que la imposición de tarifas para la provisión de agua potable en Cochabamba desató la denominada ‘guerra del agua’ entre enero y abril del año 2000, con graves consecuencias políticas, sociales y económicas para todo el país. Durante ese conflicto se cuestionó el manejo discrecional de una transnacional para la administración de tan sensible servicio.

Bolivia ha planteado ante las Naciones Unidas que se considere el acceso al agua potable como un derecho humano fundamental, por lo que las autoridades bolivianas deben estar en sintonía con este principio con más inversión pública y privada para garantizarlo.

Se requiere, en este sentido, la participación de la población para evitar el gasto insulso de agua. Es fundamental no lavar los vehículos y aceras con mangueras. Saber que el periodo más óptimo para el riego de los jardines es por la tarde, cuando se pierde el sol para no perder el agua por evaporación. Además, es clave mantener cerrado el grifo en el momento del cepillado de dientes y usar un vaso para este procedimiento. No solo las autoridades, sino la sociedad en su conjunto deben participar en lograr que Bolivia sea un ejemplo internacional en la protección de este recurso natural limitado e imprescindible para la vida

sábado, 5 de noviembre de 2016

no se pone en duda la capacidad de Carlos Miranda como experto en hidrocarburos. sus informaciones son de primera mano y sus predicciones camino de la realidad. lamenta la desastroza forma de manejar la economía de Venezuela, que consigue por obra de Maduro, hacer desaparecer el fruto de más de dos mil millones de barriles de petróleo por dia.

Precios futuros del petróleo y el gas


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Carlos Miranda Pacheco

Existe gran expectativa por los acuerdos a los que podría llegar la OPEP en su reunión de fin de mes con Rusia y otros exportadores. Si llegan a un acuerdo establecerán un techo de producción para eliminar la sobreoferta de petróleo y, posteriormente, un plan acordado para aumentos de producción y precios controlados. Lograr un acuerdo de esta naturaleza no será fácil porque hay serios intereses contrapuestos entre los países exportadores OPEP y no OPEP.
Al igual que en la fallida reunión de Doha, los impulsores para este nuevo acuerdo son los mismos, pero de abril a la fecha sus posiciones han sido modificadas.

Arabia Saudita, comandando a la OPEP, ha anunciado que el próximo año una de sus empresas productoras más grandes registrará acciones en las bolsas de valores. Por tanto, cuanto más alto sea el precio del petróleo le será de su conveniencia.

Venezuela se considera la más afectada por la caída de precios; por tanto, busca vehementemente cualquier incremento de precios del petróleo. La triste realidad es que la economía de este país está destrozada por la influencia en su manejo de los Merlines Caribeños del siglo XX. Éstos han superado a sus antecesores de la Edad Media. No tratan de convertir piedras en oro, más bien, hacen desaparecer los ingresos por la producción de más de dos  millones de barriles de petróleo por día. El señor Maduro, aparentemente, era muy eficiente llevando el maletín de documentos del extinto presidente Chávez, pero ahora, como su sucesor, está manejando la economía de su país en forma desastrosa.
Irán no está de acuerdo con una reducción en su actual producción. Aduce que dejó de vender los años que estuvo bajo las sanciones por su política nuclear, cuando se tenían los mejores precios del petróleo. Ahora tiene planes de llegar a una producción de cuatro millones de bpd.

Durante estos años de precios bajos del petróleo, Rusia ha tomado la política tradicional del minero chico boliviano: si los precios internacionales caen se produce más para asegurar un flujo de caja adecuado.

Con esa política, Rusia, actualmente, es el mayor productor y exportador del mundo, con 11 millones bpd y nueve millones bpd, respectivamente. Con el fin de lograr un acuerdo de elevación en los precios del petróleo, Rusia indica que aceptaría moderados recortes en su producción y que aspira tener 60 dólares/barril para llegar a un acuerdo de control de precios.

Como se puede ver, el posible acuerdo requeriría serias cesiones por parte de sus integrantes.

Dentro de esos grandes dilemas y contradicciones estamos nosotros como minúsculos importadores de diésel y gasolina,  pero razonablemente importantes como exportadores de gas.

Los beneficios de importar diésel más barato resultaron ser ínfimos, comparados con los perjuicios por los ingresos que hemos dejado de percibir por la caída de los precios del gas. Unos 200 millones de dólares de ahorro en la compra de diésel, frente a la pérdida de casi  3.000 millones  de dólares en la exportación de gas.

Como se puede ver, estimado lector, los productores y exportadores de petróleo más grandes de la industria (OPEP y Rusia) están tratando afanosamente de lograr un acuerdo a fin de reducir la producción y dejar que el incremento vegetativo de la industria absorba la actual sobreproducción. La OPEP y los grandes exportadores esperan, si se ponen de acuerdo, que con una producción reducida por seis meses se estabilizaría el mercado.

Por todo lo anterior, es casi increíble que los encargados de la conducción petrolera nacional se abstraigan de los precios reales del petróleo. Muy sueltos de cuerpo,  que es su costumbre, oficialmente han indicado que el Presupuesto Nacional de  2016 ha sido elaborado asumiendo un precio del petróleo WTI 58 dólares/barril. Hace más de un año que el precio del petróleo WTI, referencia para la fijación de nuestros precios de exportación de gas,  no ha alcanzado siquiera los   51 dólares/barril. Ninguna empresa petrolera del mundo ha elaborado su presupuesto para   2016 con 58 dólares/barril.

Pero, más aún, sin tomar en cuenta las futuras cotizaciones, utilizando  58 dólares/barril del WTI, el Gobierno ha presentado los ingresos nacionales por exportación de gas hasta  2023. Esto es un engaño demagógico, dando cifras para el futuro que no tienen ninguna base cierta al presente.

miércoles, 26 de octubre de 2016

Lucho de la Reza con absoluta precisión se pregunta dónde está el gas que no entregamos a Argentina, pero tampoco a Brasil? es que las mentiras del oficialismo en tema tan vital a la salud boliviana, nos dejan alelados, porque se pretende negar el déficit en producción de gas, después de tantísima propaganda del Régimen tan reiterada hasta ahora?

Correspondió al recientemente designado Embajador del Gobierno de Mauricio Macri en La Paz, Sr. Normando Álvarez García, revelar oficialmente que su país estaba comprando gas de Chile “debido a la imposibilidad técnica de Bolivia para proporcionar un volumen extra al fijado en el contrato, requerido de urgencia por el riguroso invierno austral.” 

El precio pagado a Chile es 12 veces mayor que el cobrado por Bolivia, lo que demuestra la gran urgencia de nuestro vecino de La Plata, a la par que nuestra incapacidad para atender esa emergencia.

Si a esto se agrega que el mismo embajador hizo notar –con excesiva tibieza– que el suministro boliviano en los últimos meses, no cumplía ni siquiera con el mínimo diario estipulado en el contrato, se puede concluir con toda certeza que nuestra abundancia del energético, de la que tanto nos enorgullecemos, no resulta rigurosamente cierta.
Al presente, el embajador argentino vuelve a hacer noticia al anunciar oficialmente: “Las negociaciones con relación a la renovación del contrato de compraventa del gas están estancadas, por responsabili-dad de ambos países.”

Esta nada tranquilizadora declaración se torna más preocupante si se la colaciona con los siguientes hechos: 1) la imposibilidad técnica de Bolivia para entregar a la Argentina el volumen extra que ésta preci-saba para pasar el invierno de 2016; 2) la afirmación argentina que Bolivia redujo un tanto en los últimos meses la provisión al país de La Plata, debido a la “necesidad” boliviana de cumplir con los volúmenes comprometidos a Brasil, justificando esta preferencia en: “haberse suscrito el contrato entre este país y el nuestro con anterioridad al firmado con la Argentina.”

La excusa de Bolivia no tiene el menor asidero jurídico, además de no ser cierta, como demuestra la información brasilera a YPFB, que “debido a la cantidad de energía hidroeléctrica producida en aquel país, su requerimiento de gas boliviano disminuiría apreciablemente en los meses de invierno.”  La seriedad del gobierno boliviano sufrió un gran menoscabo al revelarse que no era cierto que entregábamos a Brasil la cantidad que reducíamos a Argentina.

Dejando de lado en este análisis, el grave bochorno que nuestras autoridades han tenido que pasar al descubrirse por ambos países que el nuestro había faltado a la verdad, únicamente resta destacar que se acrecienta nuestra duda sobre la cantidad de gas que realmente tenemos.

Nuestros gobernantes no cesan de expresar, en cuanta ocasión se les presenta, la gran riqueza gasífera con que contamos, la cual nos permitiría cumplir con holgura todos los compromisos de exportación y del mercado interno.

Si esto es cierto, ¿dónde está la cantidad de gas que no hemos proporcionado a Argentina, pero que tampoco hemos entregado a Brasil?                 

miércoles, 19 de octubre de 2016

Carlos Mesa "no nacionalizé los hidros por mi conocimiento de la historia (Ovando) en 1967 y (Busch) en 1937 fracasaron, lo mismo que Evo cuando todo hace ver que estamos como en 2003.

El expresidente Mesa critica a movimientos sociales y afirma que estamos igual que en 2003 y describe el “gran fracaso” del proceso liderado por Evo

Mesa revela que no nacionalizó hidrocarburos por “contaminación” de su conocimiento de la historia

Mesa dijo que cuando era Presidente, su lógica de nacionalización estaba centrada en medidas como las que se asumieron en 1937 y 1969.
La Paz, 18 de octubre (ANF).- El expresidente Carlos Mesa aseguró este martes que en su gobierno no procedió a la nacionalización de hidrocarburos, como lo hizo luego el presidente Evo Morales, por una “contaminación” de su conocimiento de la historia sobre este tipo de acciones que ya se tomaron en el país.
“Mi lógica de qué entendía yo por nacionalización estaba ‘contaminada’ por mi conocimiento de la historia, si hubiera tenido la visión pragmática del presidente Evo Morales probablemente habría llevado adelante una acción de esa naturaleza”, dijo.
Mesa, en una entrevista con la radio Erbol, expresó que su lógica estaba centrada en el tipo de nacionalización que se ejecutó en 1937, cuando se dictó la primera determinación de estas características con la confiscación de bienes a la Standard Oíl, o en el proceso de 1969, se derogó el Código de Petróleo “Davenport” de 1956 para incluir el gas y se decidió la Nacionalización de los bienes de la Gulf.
Pero en el caso de “la nacionalización del presidente Morales (en 2006) no es en el estricto sentido como la que se hizo en 1937 con Standard Oíl o como lo que se hizo en el 1969 con la Gulf, es decir, la expulsión de las empresas extranjeras del país y la toma total de los campos de YPFB, eso no ocurrió con el presidente Morales, lo que él hizo es una renovación de contratos en condiciones distintas, pero Petrobras sigue en Bolivia al igual que Repsol y Total”, remarcó.

Mesa critica a movimientos sociales y afirma que estamos igual que en 2003

Describe el “gran fracaso” del proceso liderado por Evo
Carlos Mesa. Foto de archivo Erbol
El expresidente Carlos Mesa afirmó que los movimientos sociales no están dispuestos a cumplir la ley y que por esa razón el país está igual que en 2003, año en que vivió una convulsión social que terminó con decenas de muertos y la renuncia de Gonzalo Sánchez de Lozada.
En entrevista con ERBOL, Mesa explicó que el “gran fracaso” del proceso liderado por Morales tiene que ver con los objetivos iniciales de la Asamblea Constituyente. Recordó que la misión primordial era recuperar la alianza entre el Estado y la sociedad, la cual estaba quebrada. Sin embargo, al día siguiente de promulgarse la nueva Constitución en 2009 ya se empezó a vulnerar la ley.
“Los movimientos sociales quieren que sea la calle su escenario único de debate, de acción, de presión de discusión, de lo que debe o no debe hacerse. Y no están dispuestos a cumplir la ley y someterse a la ley. Eso quiere decir que estamos exactamente igual que el 2003”, dijo.
Para el expresidente, la sociedad  no ha “estallado” porque el actual primer mandatario tiene un “control férreo” con sus seguidores. “Si el presidente Morales no estuviera en esta ecuación, el país entraría nuevamente en una situación de caos muy complicada porque no hemos descubierto que la ley se cumple, y la ley se acepta nos guste o no nos guste. Ese es el pacto que no existe entre Estado y sociedad, a pesar de la Constitución de 2009”, mencionó.
Mesa aclaró que otra causa que evita el estallido social es la bonanza económica. Reconoció que el Gobierno de Morales hizo un buen manejo de la macroeconomía y que una situación de crisis –como las que había a finales de los ’90- no existirá por lo menos hasta 2017.
El problema de la separación de poderes
El exmandatario se definió como un militante de la democracia republicana, la cual defiende la separación de poderes y la alternancia en la dirección estatal.
Señaló que el “gran problema” del Gobierno actual es que no cumple con los principios del republicanismo y tiene control sobre los poderes legislativo y judicial y lo tuvo sobre el electoral. Expresó su deseo de que los actuales directivos del Órgano Electoral no sean controlados por el Ejecutivo como sus antecesores.
A nivel del Órgano Legislativo, Mesa lamentó que la bancada mayoritaria del MAS, aunque sea legítima, no demuestra crítica propositiva y sólo se limita a aprobar proyectos del Ejecutivo. Asimismo, afirmó que el oficialismo “jamás escucha a la oposición” y aplica el sistema del rodillo.
¿Por qué no hizo la misma “nacionalización” de Evo?
Mesa reveló que durante su mandato consideró nacionalizar los hidrocarburos, sin embargo, su conocimiento de la historia hizo que no tomará una decisión como la de Evo Morales con el Decreto 28701 del 1 de mayo de 2006.
Explicó que entonces su idea de nacionalización era similar a la que se aplicó en el Gobierno de Alfredo Ovando, quien en 1969 nacionalizó la Gulf Company y prometió no dar un centavo de indemnización. Por otro lado, el Decreto de Morales no expulsó a las transaccionales y se renegoció sus contratos reconociendo su inversión.
“Cuando yo tuve la disyuntiva el nacionalización, pensé en una nacionalización como la que hicieron Ovando y Marcelo Quiroga Santa Cruz. No creo que haya errado en mi análisis, sino que mi lógica de qué entendía yo por nacionalización estaba ‘contaminada’ por mi conocimiento de la historia. Si hubiera tenido la visión pragmática del presidente Morales, probablemente habría llevado una acción de esa naturaleza”, expuso.
Mesa enumeró tres razones más para que en su mandato no se haya tomado una decisión como la de Morales: primero que Evo controlaba los movimientos sociales, que una vez emitida la “nacionalización” reclamarían para que la misma sea más radical; segundo, que las élites del oriente también lo rechazarían porque tenían una lógica conservadora; y en tercer manifestó que “las propias empresas petroleras estaban en una línea de boicot” a su gobierno.
Empero, destacó que el referendo que realizó en 2004 para recuperar la propiedad de los hidrocarburos en boca de pozo fue tomado en cuenta como base del Decreto 28701.

el portal de Ernesto Justiniano reproduce declaraciones de Carlos Mesa, del porqué no nacionalizó hidrocarburos. por la historia supe que ambas de 1937 (Busch) y de 1969 (Ovando) terminaron en fracaso. como la de Evo.

El expresidente Mesa critica a movimientos sociales y afirma que estamos igual que en 2003 y describe el “gran fracaso” del proceso liderado por Evo

Mesa revela que no nacionalizó hidrocarburos por “contaminación” de su conocimiento de la historia

Mesa dijo que cuando era Presidente, su lógica de nacionalización estaba centrada en medidas como las que se asumieron en 1937 y 1969.
La Paz, 18 de octubre (ANF).- El expresidente Carlos Mesa aseguró este martes que en su gobierno no procedió a la nacionalización de hidrocarburos, como lo hizo luego el presidente Evo Morales, por una “contaminación” de su conocimiento de la historia sobre este tipo de acciones que ya se tomaron en el país.
“Mi lógica de qué entendía yo por nacionalización estaba ‘contaminada’ por mi conocimiento de la historia, si hubiera tenido la visión pragmática del presidente Evo Morales probablemente habría llevado adelante una acción de esa naturaleza”, dijo.
Mesa, en una entrevista con la radio Erbol, expresó que su lógica estaba centrada en el tipo de nacionalización que se ejecutó en 1937, cuando se dictó la primera determinación de estas características con la confiscación de bienes a la Standard Oíl, o en el proceso de 1969, se derogó el Código de Petróleo “Davenport” de 1956 para incluir el gas y se decidió la Nacionalización de los bienes de la Gulf.
Pero en el caso de “la nacionalización del presidente Morales (en 2006) no es en el estricto sentido como la que se hizo en 1937 con Standard Oíl o como lo que se hizo en el 1969 con la Gulf, es decir, la expulsión de las empresas extranjeras del país y la toma total de los campos de YPFB, eso no ocurrió con el presidente Morales, lo que él hizo es una renovación de contratos en condiciones distintas, pero Petrobras sigue en Bolivia al igual que Repsol y Total”, remarcó.

Mesa critica a movimientos sociales y afirma que estamos igual que en 2003

Describe el “gran fracaso” del proceso liderado por Evo
Carlos Mesa. Foto de archivo Erbol
El expresidente Carlos Mesa afirmó que los movimientos sociales no están dispuestos a cumplir la ley y que por esa razón el país está igual que en 2003, año en que vivió una convulsión social que terminó con decenas de muertos y la renuncia de Gonzalo Sánchez de Lozada.
En entrevista con ERBOL, Mesa explicó que el “gran fracaso” del proceso liderado por Morales tiene que ver con los objetivos iniciales de la Asamblea Constituyente. Recordó que la misión primordial era recuperar la alianza entre el Estado y la sociedad, la cual estaba quebrada. Sin embargo, al día siguiente de promulgarse la nueva Constitución en 2009 ya se empezó a vulnerar la ley.
“Los movimientos sociales quieren que sea la calle su escenario único de debate, de acción, de presión de discusión, de lo que debe o no debe hacerse. Y no están dispuestos a cumplir la ley y someterse a la ley. Eso quiere decir que estamos exactamente igual que el 2003”, dijo.
Para el expresidente, la sociedad  no ha “estallado” porque el actual primer mandatario tiene un “control férreo” con sus seguidores. “Si el presidente Morales no estuviera en esta ecuación, el país entraría nuevamente en una situación de caos muy complicada porque no hemos descubierto que la ley se cumple, y la ley se acepta nos guste o no nos guste. Ese es el pacto que no existe entre Estado y sociedad, a pesar de la Constitución de 2009”, mencionó.
Mesa aclaró que otra causa que evita el estallido social es la bonanza económica. Reconoció que el Gobierno de Morales hizo un buen manejo de la macroeconomía y que una situación de crisis –como las que había a finales de los ’90- no existirá por lo menos hasta 2017.
El problema de la separación de poderes
El exmandatario se definió como un militante de la democracia republicana, la cual defiende la separación de poderes y la alternancia en la dirección estatal.
Señaló que el “gran problema” del Gobierno actual es que no cumple con los principios del republicanismo y tiene control sobre los poderes legislativo y judicial y lo tuvo sobre el electoral. Expresó su deseo de que los actuales directivos del Órgano Electoral no sean controlados por el Ejecutivo como sus antecesores.
A nivel del Órgano Legislativo, Mesa lamentó que la bancada mayoritaria del MAS, aunque sea legítima, no demuestra crítica propositiva y sólo se limita a aprobar proyectos del Ejecutivo. Asimismo, afirmó que el oficialismo “jamás escucha a la oposición” y aplica el sistema del rodillo.
¿Por qué no hizo la misma “nacionalización” de Evo?
Mesa reveló que durante su mandato consideró nacionalizar los hidrocarburos, sin embargo, su conocimiento de la historia hizo que no tomará una decisión como la de Evo Morales con el Decreto 28701 del 1 de mayo de 2006.
Explicó que entonces su idea de nacionalización era similar a la que se aplicó en el Gobierno de Alfredo Ovando, quien en 1969 nacionalizó la Gulf Company y prometió no dar un centavo de indemnización. Por otro lado, el Decreto de Morales no expulsó a las transaccionales y se renegoció sus contratos reconociendo su inversión.
“Cuando yo tuve la disyuntiva el nacionalización, pensé en una nacionalización como la que hicieron Ovando y Marcelo Quiroga Santa Cruz. No creo que haya errado en mi análisis, sino que mi lógica de qué entendía yo por nacionalización estaba ‘contaminada’ por mi conocimiento de la historia. Si hubiera tenido la visión pragmática del presidente Morales, probablemente habría llevado una acción de esa naturaleza”, expuso.
Mesa enumeró tres razones más para que en su mandato no se haya tomado una decisión como la de Morales: primero que Evo controlaba los movimientos sociales, que una vez emitida la “nacionalización” reclamarían para que la misma sea más radical; segundo, que las élites del oriente también lo rechazarían porque tenían una lógica conservadora; y en tercer manifestó que “las propias empresas petroleras estaban en una línea de boicot” a su gobierno.
Empero, destacó que el referendo que realizó en 2004 para recuperar la propiedad de los hidrocarburos en boca de pozo fue tomado en cuenta como base del Decreto 28701.

miércoles, 12 de octubre de 2016

inteligente y observador, Humberto aparece con un texto diferente. la coca. los tributos. la cocaína, los cocaleros y los colombianos. prestar atención a lo descrito para entender cómo funciona el negocio de la cocaína que permite la vigencia del régimen, convertido como está en el REGENTE de la industria de la coca, y naturalmente sus derivados...

La capitulación o la tregua o la paz, firmada por los administradores de las FARC en Colombia tiene, para los cocaleros bolivianos, y quizá para los fabricantes de droga, un mensaje de liberación que pocos pueden disimular.

 ESPEJO DE COLOMBIA
Los administradores de la guerrilla foquista que devino en narcoguerrilla y en empresa de secuestros en ese país han renunciado a un sistema muy conocido de "tributos" al estilo de la mafia.
Los cocaleros debían pagarles por el derecho a cultivar sus campos y los fabricantes de droga pagan lo que se conocía como el "impuesto al gramaje", es decir una suma equis por el transporte de cada gramo de cocaína.
El superestado que funcionaba en las regiones colombianas controladas por estos empresarios que fungían de "guerrilleros" tenía su sistema de exacción muy eficiente, porque allí adentro no existía ni defensor del pueblo ni justicia independiente ni apelaciones; o pagas o mueres.


 GUERRILLA ESCLAVIZADORA
Los altos costos de la gestión de esta empresa obligaron a los "guerrilleros" a completar los ingresos con secuestros en pueblos y ciudades, además de incursionar en el tráfico de gasolina venezolana para venderla en Colombia.
Todo eso se acabó con el tratado de paz auspiciado por Cuba, el país que había alentado el proyecto foquista en la forma de una guerrilla que reivindicaba la mejor distribución de la tierra.
Cuando la guerrilla se hizo narcoguerrilla, los cubanos, según dicen los informes que maneja la DEA, se sumaron al negocio ofreciendo la isla como plataforma de lanzamiento de la droga hacia EEUU.


 FARC YA NO COBRA
Lo cierto es que las FARC han dejado de exaccionar a los cocaleros y presumiblemente a los fabricantes y traficantes de droga, lo que equivale a un grito de independencia para todos ellos.


 APORTES COCALEROS
En Bolivia, entre todos los misterios que tiene la coca, está el destino que dan las seis federaciones de cocaleros del Chapare a la coca que deben entregarle todos los productores como aporte sindical.
Miles de toneladas de coca manejadas por las seis federaciones tienen algún destino del que nadie nunca ha hablado hasta ahora.
Desde que los colombianos llegaron a Bolivia es probable que el cobro a los productores y traficantes de droga se haya aplicado también aquí.


 IMPUESTO A LA DROGA
El impuesto al "gramaje" era una idea tan buena como las referidas al cultivo de la coca y al uso de laboratorios excepcionales, aportados por los colombianos que llegaron para estar cerca del nuevo mayor mercado de la cocaína, que es Brasil, después de que bajó el consumo en EEUU.
Desaparecido el sistema de exacción, o de aporte voluntario, es probable que los cocaleros cuenten con mayor liquidez, e incluso los traficantes. Esto es un negocio, no hay que olvidarlo.


 REFORMA AGRARIA COCALERA
Ahora que los cocaleros del Chapare son dueños legítimos de sus tierras, porque recibieron sus títulos del INRA, y pronto dejarán de ser ilegales, no tendrán obligaciones extralegales, como las que había creado la conducción de las seis federaciones a cargo de EMA.