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miércoles, 27 de enero de 2016

los miles de millones en dólares y en bolivianos nombrados por Evo en su kilométrico discurso de la década, menospreciando lo obrado en los 20 anos anteriores, de estatismo, de deudas colosales de ineficiencia de YPFB, de Entel, del LAB y el despilfarro y faraonismo...que se repite y en muchos casos se ha tirado a la basura. El Dia.SC

De acuerdo a un pormenorizado análisis lingüístico del discurso presidencial del 22 de enero, la expresión “millones de dólares” fue utilizada 632 veces, mientras que “millones de bolivianos” fue repetida en 323 ocasiones, lo que revela un enfoque absolutamente economicista del balance realizado por el primer mandatario, quien habló durante casi seis horas ininterrumpidas al momento de celebrar los diez años de su llegada al poder.
El estudio hecho por el especialista Juan Marcelo Columba Fernández, abunda en detalles sobre esta centralidad del tema económico en el discurso. Por ejemplo, el término “por ciento”  tiene 430 apariciones, “inversión” (250 ap.), “crecimiento” (167 ap.), “empresas” (126 ap.) y “recursos” (119 ap.), lo que no deja dudas de que el supuesto éxito del “Proceso de Cambio” está sujeto a la economía, especialmente a la abundancia y a las millonadas que han danzado en estos diez años.
No hace falta un estudio tan sesudo para darse cuenta que el gobierno abandonó hace mucho aquellos postulados del desarrollo integral contemplados en el concepto de “vivir bien” en el que no solo es importante el vil metal, sino la convivencia armónica con la naturaleza, las relaciones humanas, la prosperidad espiritual y la sostenibilidad. Estamos ante la versión de un descarnado desarrollismo, que por cierto, está gravemente amenazado, pues como sabemos, la reducción de ingresos sigue a ritmo acelerado y a juzgar por el pedido de auxilio que ha hecho el presidente (“Evo Morales pide a la comunidad internacional sugerencias para políticas anticrisis”), el régimen no tiene las respuestas para enfrentar los desafíos que se vienen.
Constantemente los gobernantes actuales comparan la última década con el periodo 1985-2005, sistemáticamente vilipendiado como la “oscura etapa neoliberal”. Recordemos que 20 años fue lo que tomó salir de la crisis que dejó “la etapa de estabilidad y de vacas gordas” (similar a la actual) del Banzerato y los años posteriores de caos en los que la izquierda populista puso su cuota de torpeza hasta desencadenar la crisis más dura que nos ha tocado vivir.
Fueron 20 años de reparar errores del pasado, como el estatismo, las empresas deficitarias, las espantosas deuda de la Comibol, la ineficiencia de YPFB, de Entel, del Lloyd Aéreo Boliviano, el abultado aparato estatal, las obras faraónicas y el despilfarro. Todo eso se pudo lograr en un contexto muy diferente al periodo anterior y al que se ha estado viviendo, con precios de las materias primas por los suelos, sin grandes exportaciones de gas y sin el auxilio de la impresionante economía ilegal que hoy aporta grandes sumas de dinero. Pese a todo eso, y al pésimo clima social alentado por los actuales gobernantes, se pudo sembrar, construir un futuro y darle un perfil a Bolivia como eje energético del Cono Sur, potencial que se ha tirado al tacho de la basura.
La conclusión de todos es que gracias a los millones el “Proceso de Cambio” ha podido llevar adelante lo que ellos mismos llaman un “gobierno histórico”, pero como es lógico, cuando la plata escasea, empiezan a verse los errores. Será en crisis cuando se producirá el despertar de la pesadilla y justo en ese momento sabremos si serán necesario 20 o más años para curar la resaca.

martes, 26 de enero de 2016

dos tema en uno, el precio del petróleo y la economía boliviana toca LTD, analiza el fenómeno que descendió a 20 dólares el barril de petróleo y condena, sin mencionar "la política del blindaje" que proclamó Evo en todo tiempo, de no ser afectados por una crisis que sí es real, existe y afecta, por supuesto al pueblo de Bolivia

El desmoronamiento de los precios del barril de petróleo que llegó a su punto más bajo la pasada semana cuando después de varios meses de constantes descensos ingresó a la franja simbólica de los 20 dólares, lo que no se veía desde 2003, ha dado un sacudón muy fuerte a todos quienes de una u otra manera tienen su suerte ligada a las cotizaciones de los hidrocarburos en los mercados internacionales. Es decir, a gran parte de los gobiernos y empresarios de todo el mundo.
Como no podía ser de otra manera, eso se ha reflejado en la proliferación de noticias, análisis, opiniones y las más diversas especulaciones sobre las reales causas y consecuencias de lo que todo eso significa. Y como es fácil constatar, a juzgar por la diversidad de interpretaciones, las más de las cuales son incompatibles entre sí, uno de los efectos de la crisis del precio del petróleo es que pone en evidencia la fragilidad y las limitaciones de los instrumentos teóricos de los que se valen los economistas, políticos y analistas en general, para comprender la realidad y, por consiguiente, tomar las decisiones más acertadas.
En el caso de la actual caída de los precios del petróleo, a la de por sí compleja combinación de factores estrictamente económicos, como los fluctuaciones de la oferta y la demanda, se suman otros muy ajenos a la lógica del mercado y que pertenecen más bien al ámbito de la política internacional. En efecto, a la disminución de la demanda de China e India, por ejemplo, se suma la intensidad con que durante los últimos meses se han movido las fichas en el tablero geopolítico planetario. Un pequeño ejemplo de ello es la histórica reconciliación entre Estados Unidos e Irán, el consiguiente distanciamiento entre Estados Unidos y Arabia Saudita o las sanciones impuestas contra Rusia.
En medio de tan complejos factores, grandes equívocos que pasaban relativamente desapercibidos en tiempos de bonanza adquieren una dimensión inocultable. El caso de Venezuela es el más ilustrativo al respecto, pues los extravíos en los que ese país se sumió ahora se hacen evidentes a través del colapso de su economía y también del fracaso de su política internacional. En el caso del petróleo, tanto Irán como Arabia Saudita y los demás países de la OPEP le han dado la espalda al Gobierno de Maduro, lo que ha dejado a Venezuela librada a su suerte, completamente inerme económicamente, aislada del resto del mundo y sin ninguna posibilidad de hacer algo al respecto.
El caso venezolano, que fue el país más beneficiado por el auge y ahora es el más perjudicado por la caída, es una muestra de los calamitosos extremos a los que puede llevar una inadecuada comprensión de la realidad.
En nuestro país, felizmente, no se siguió el camino venezolano. Tanto desde el punto de vista económico, como de la política internacional, la conducta del Gobierno boliviano ha sido más prudente y gracias a ello hoy estamos mejor ubicados para afrontar las dificultades que se avecinan y esa es una ventaja que no se debe desdeñar.
Sin embargo, y precisamente por eso, es urgente que quienes tienen en sus manos la conducción de nuestro país eviten la tentación de dar la espalda a la realidad recurriendo al cómodo expediente de su negación y su remplazo por una ilusoria invulnerabilidad.

domingo, 24 de enero de 2016

la crisis del petróleo está instalada y sus consecuencias son y serán imparables especialmente para "los populistas" que reparten el dinero basados en una economía del producto cuyo ciclo parece haber llegado a su fin. El Dia. SC

La prestigiosa publicación "Político Magazine" ha reunido a la mayor cantidad de expertos de primer nivel en energía, economía y geopolítica para hablar de la crisis petrolera y la primera conclusión es que la caída de los precios se mantendría por varios años y sin duda alguna, este año será el más complicado por sus consecuencias, pues se trata de un período de adaptación, con el potencial de desestabilizar regímenes, rehacer regiones y alterar la economía mundial a largo plazo.
Los primeros afectados, dice John McLaughlin, de la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados Paul H. Nitze (de la Universidad Johns Hopkins, en EEUU), serán aquellos países que han montado una red de subsidios y programas sociales para mantener la gobernabilidad y sostener períodos de paz social.
Ian Bremmer, presidente del Eurasia Group, dice que el petróleo ha sido fundamental para regímenes donde las estructuras políticas son frágiles y que han usado la renta petrolera para apuntalar acciones coyunturales, básicamente clientelares.
Gal Luft, codirector del Instituto de Análisis de la Seguridad Global, considera que estamos frente a la madre de todas las crisis petroleras y que solo podrán salir a flote las economías que consigan abrirse a otros recursos distintos del petróleo. T. Boone Pickens, presidente y consejero delegado de BP Capital y el arquitecto del Plan Pickens, un plan de energía para EEUU, cree que para los países extractivistas ha llegado la hora de mirar el largo plazo, de otra manera "vendrá una resaca muy difícil de superar".
John Deutch, profesor emérito del Instituto de Tecnología de Massachusetts, cree que la crisis petrolera es beneficiosa para economías complejas, industrializadas y competitivas, como la de Estados Unidos, que fortalecerá su liderazgo mundial gracias a su productividad.
Para expertos como Terry Lynn Karl, autor y profesor de ciencias políticas en la Universidad de Stanford, este contexto es también un catalizador de conflictos en aquellos países que dependen de la exportación de energías fósiles, donde habrá una desestabilización económica y política. La única salida a este problema es buscar fuentes alternativas de ingresos y de energía, además del desarrollo de los mercados internos.
A nivel de geopolítica mundial se espera una caída de la influencia de los países del golfo Pérsico, cuya gravitación depende de los buenos precios del crudo. Según Dennis Ross, del Instituto Washington de Políticas para Oriente Próximo, la caída del petróleo ayudará a un acercamiento entre Rusia, Irán y Estados Unidos, lo que permitirá un balance frente a la presión saudí.
En conclusión, este análisis considera que los bajos precios son inequívocamente buenos para el bienestar mundial. Robert N. Stavins, profesor de negocios y gobierno de la Universidad de Harvard,  dice que los consumidores verán un aumento de los ingresos disponibles en detrimento de los productores que han estado beneficiándose de la especulación, principalmente Rusia, Nigeria, Venezuela, Arabia Saudita e Irán.
Todos coinciden que posiblemente el ciclo del petróleo haya llegado a su fin, como sucedió con el carbón. Sarah Ladislaw, directora del Programa de Seguridad Nacional y de Energía del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, dice que para todos los países del mundo, no hay más remedio que adaptarse a los precios bajos, pues hay crisis para rato.

viernes, 22 de enero de 2016

con toda razón El Dia, pone en duda si lo del Mutún es buena o mala noticia! es que tanto manoseo del Mutún por el Evoalvar que la duda se hace grande. más aún si la propaganda afirma que el Mutún estará produciendo acero en 2017. los chinos de por medio, se cobran el millonario préstamo, no era acaso, sin condiciones?

Un reporte de prensa internacional dice que "Bolivia dejará de importar acero desde el 2017" y lo dice a propósito del anuncio de la adjudicación de los yacimientos del Mutún a la empresa de origen chino, Sinosteel Equipment, cuyo propósito es alcanzar la fabricación de automóviles "Made in Bolivia".
La mencionada noticia proviene de Perú, uno de los principales proveedores de acero de Bolivia, que compra anualmente alrededor de 150 mil toneladas por un valor de 230 millones de dólares.
Habrá que decirles a los fabricantes peruanos y a los brasileños, que también nos venden acero, que no se apuren a buscar otros mercados, pues este nuevo emprendimiento está empezando bien (en época electoral todo luce bonito), pero nunca se sabe cómo va a terminar, en especial cuando se habla de este proyecto que parece maldecido por el demonio.
No había cómo equivocarse, la adjudicataria debía ser una empresa china, como está sucediendo con muchas otras obras y proyectos nacionales, que por cierto no andan nada bien, pues los asiáticos, ávidos de invertir su dinero, de exportar su tecnología y meter gente donde sea para reducir el impacto de la crisis económica que atraviesan, se traen hasta el cocinero y el portero y hacen las cosas a su modo, generando malestar y sobre todo falta de transparencia. No cabe duda que los siete mil millones de dólares del préstamo que aprobó Beijing para Bolivia han pesado fuerte en esta decisión y la prueba es que el Gobierno al igual que la Gobernación de Santa Cruz no han hecho ningún reparo con los malos antecedentes de la firma que tomará la posta de la compañía hindú Jindal Steel and Power.
La buena noticia es que la inversión proyectada es de 400 millones de dólares para la instalación de un complejo siderúrgico que empezará a funcionar el próximo año, que prevé la producción de diversos productos derivados del hierro extraído del cerro y que se ha propuesto la ambiciosa meta de llegar a la industria automotriz.
Un proyecto tan complejo, que no ha sido ideado simplemente para mejorar en las encuestas previas al referéndum, seguramente cuenta con todo un estudio de factibilidad para lograr metas tan pomposas. Por lo menos deben tener asegurada la fuente de energía que moverá el inmenso aparato productivo, para que no ocurra lo mismo que hace unos años, cuando el Gobierno tuvo que echar a la Jindal a las patadas, para que no siga insistiendo por un gas que no podía proveerle. Hoy las cosas podrían resultar más complicadas, pues no solo sigue siendo una prioridad del Estado Plurinacional vender la energía al exterior y dejar a los propios esperando, sino que en el mediano plazo, la provisión gasífera podría entrar en aprietos en el país. Un empresa seria jamás incurriría en esos riesgos y menos cuando va a producir autos. Esperemos que todo haya sido calculado y que se lo anuncie en breve.
Daría la impresión de que al estar la Gobernación cruceña involucrada en este proyecto y al ver a los funcionarios departamentales posando felices con las autoridades nacionales que anunciaron la adjudicación, todo está marchando bien, pues de lo contrario se podría sospechar que el gobierno regional se ha involucrado en la campaña, hecho que contradice sus promesas. En este caso estarían impulsando el 'Sí'.

martes, 19 de enero de 2016

criterios exclusivamente políticos no permiten enfrentar con acierto el manejo de la industria petrolera, sentencia Carlos Miranda que nos brinda un panorama de lo que ocurre especialmente con el gas natural que Bolivia exporta a Brasil y Argentina.

El enfrentar el mundo actual lleno de incertidumbres requiere que el manejo de la industria petrolera nacional sea realizado con la observancia de criterios técnico económicos apartándose de los objetivos exclusivamente políticos como se ha hecho hasta el presente
Tres acontecimientos ocurridos a finales del año pasado han establecido una especie de marco para el desarrollo futuro de esta industria energética.
El Acuerdo de París, un convenio internacional de un plan sostenido y a largo plazo para evitar la emisión de gases que provocan el calentamiento del planeta, es el más importante.
Por otro lado, en la última reunión anual de OPEP se ratificó la política de no reducir producción y elevar precios para enfrentar sobreofertas de petróleo. Se ha dejado al mercado fijar cotizaciones y solucionar sobreofertas, lo cual significa que no se sabe hasta dónde descenderán los precios internacionales del petróleo.
Finalmente, las resoluciones de la Conferencia del Trabajo Económico de China realizada en Beijing, han reafirmado la decisión de mantener una política de crecimiento económico moderado en ese país. Lo anterior implica que China no aumentará el nivel de importaciones de materias primas de los países en desarrollo y por tanto no crecerán los requerimientos energéticos de esos países.
Las grandes empresas petroleras fueron las primeras en reaccionar al marco antes señalado, indicando que sus presupuestos de inversiones para el 2016 de austeros serán reajustados a políticas de ahorro. Están limitando proyectos en ejecución y postergando nuevos, inclusive están quedando cesantes profesionales altamente calificados. La exploración por nuevas reservas se ha vuelto muy selectiva y se limitará a regiones con muy alto atractivo geológico.
Se espera que la inversión petrolera extranjera en Latinoamérica esté muy limitada tal como lo advierten   Moody`s y otras empresas.
Del Acuerdo de París se desprende que el gas natural será el combustible privilegiado para la transición de los actuales combustibles a los con menor contenido de carbón. Somos el mayor exportador de ese combustible fósil y nuestros principales mercados son Argentina y Brasil, por tanto, la reacción de estos países a las nuevas circunstancias nos es muy importante.
En Brasil, Petrobras continúa desangrándose por una gigantesca trama de corrupción. Ese desgraciado protagonismo no sólo ha afectado a la empresa petrolera estatal sino que se ha transmitido a grandes empresas constructoras habiendo todo ello dado lugar a una crisis política. Le tomará varios años al Brasil y Petrobras recuperar la prestancia que tenían.
Argentina, hace tres años depositó todas sus esperanzas en el desarrollo de Vaca Muerta para salir de una crisis energética que viene arrastrando desde hace varios años. Vaca Muerta es una de las áreas geológicas con grandes reservas de petróleo y gas de lutitas. No obstante los intensos trabajos de los que es objeto, Vaca Muerta continúa como tal y no se ha logrado obtener producciones importantes. Argentina dependerá de gas importado por muchos años. Por eso, además del gas de origen boliviano, está buscando activamente mayores facilidades para la recepción de GNL.
Nosotros no estamos interpretando correctamente las señales actuales en la industria. Acabamos de aprobar un Presupuesto Nacional con el petróleo a $us 45,30/barril cuando el precio en el mercado está en $us 31/barril.
La industria está restringiendo sus inversiones y nosotros acabamos de transferir más de Bs 1.000 millones de reservas del BCB para continuar la construcción de la Planta de Fertilizantes en el Chapare. Decisión buena de hace dos años pero pésimamente implementada porque continuamos con una planta inconclusa en el medio de la selva, esperando la construcción de su propio ferrocarril para movilizar producción.
El precio del gas a $us 10/MMBTU, está sumamente lejano. Debemos dedicar nuestros ingresos a lograr mantener nuestra posición de gran productor de gas natural.
Podemos continuar siendo el mayor exportador del combustible de transición si fortalecemos nuestros cuadros de exploración con personal altamente calificado que actualmente está disponible para descubrir mayores reservas.
El enfrentar el mundo actual lleno de incertidumbres requiere que el manejo de la industria petrolera nacional sea realizado con la observancia de criterios técnico económicos apartándose de los objetivos exclusivamente políticos como se ha hecho hasta el presente.
El autor es ingeniero petrolero.

sábado, 16 de enero de 2016

Juan Carlos Zuleta Calderón, posiblemente el mas ilustrado experto en la materia Litio, ha comentado, observado las recientes declaraciones de García Linera, que como acostumbra pretende "mamar sobre el litio" con afirmaciones que no corresponden. veamos:

Algunas observaciones: 

1. "Bolivia definirá el precio del litio en el mundo tomando en cuenta que tiene el 80% de las reservas del planeta". INCORRECTO. Al presente, existen datos confiables solo de recursos identificados de litio, no de reservas. Según esta información, Bolivia contaría con solo 22,78% de los recursos identificados de litio de la tierra. Pero, aun si fuera como sostiene el Vicepresidente, parece que no se da cuenta de que para controlar el mercado y fijar el precio de cualquier materia prima no solo hay que poseer los mayores recursos o reservas de la misma sino que fundamentalmente hay que tener capacidad para producirla. Esto nos dirige al segundo punto. 


2. "El gobierno invirtió dinero y tiempo en la implementación de la planta piloto de procesamiento de litio. Pero ahora contamos con una masa crítica de científicos bolivianos que están en niveles de alta tecnología, aún nos falta absorber la parte de la fabricación de baterías, es el último paso". INCOHERENTE. Sabemos que se gastó un montón de plata (entre $us 150 y 200 millones desde mayo de 2008 a la fecha) en el proyecto piloto de litio y el laboratorio de experimentación de baterías de litio y que solo se obtuvieron magros resultados (9-18 TM de carbonato de litio de dudosa calidad y pureza y unas cuantas baterías ensambladas con todos los insumos importados, incluyendo el carbonato de litio). Sospechará el vicepresidente, por ejemplo, que la producción mundial de carbonato de litio en 2015 bordeó las 200 mil TM? En estas circunstancias, debemos preguntarnos si realmente se cuenta con "científicos bolivianos en niveles de alta tecnología". Con esto podemos introducirnos en el tercer y último punto de estas observaciones.


3. "Se comprará tecnología alemana, francesa y china para procesar e industrializar ese mineral, para que Bolivia se consolide como exportador". CONTRADICTORIO. Si invertimos plata y tiempo y formamos tremendos científicos, por qué ahora debemos adquirir tecnología foránea para procesar litio? Es más, el Vice aspira a que Bolivia sea líder en la producción de litio o en la producción de baterías de litio? Por sus palabras iniciales en relación a su interés en controlar el precio del litio y su espíritu altamente extractivista (demostrado con creces a lo largo de los últimos 10 años) todo parece apuntar al ltio y no a las baterías, con lo que termina desmoronándose también su supuesto discurso industrializador.

jueves, 14 de enero de 2016

Gran Bretana con máxima autoridad en temas financieros muestra que Bolivia miente, cuando acusa un crecimiento tal que no es cierto. Haití y Bolivia están los últimos en la lista del continente con el 11 y el 21% mientras que Suiza aparece con el 97.2% creíble. estamos ante una "crisis de credibilidad" H. Vacaflor.

¿Hay que creer a los gobiernos cuando dan cifras del crecimiento de la economía? ¿O hay que tener precauciones, como las que se deben tomar en el caso de la edad de algunas señoras? En Bolivia el tema enfrenta a intereses creados desde que el Gobierno decidió que cuando el crecimiento supere el nivel del 4,5% las empresas deben pagar el segundo aguinaldo, es decir, el salario número 14 del año.

El FMI, la Cepal y el Banco Mundial dijeron que el año pasado la economía boliviana creció por debajo de esa barrera, pero el Gobierno aseguró que sus cifras son la reales y que el crecimiento de Bolivia fue el más alto del hemisferio. El Gobierno ha decidido que el crecimiento sea de tal porcentaje y nadie puede contradecirlo. Y los empresarios deben pagar el doble aguinaldo, o quebrar, o las dos cosas al mismo tiempo, que es lo que ocurrió con muchas de ellas.

Ahora ha surgido un criterio independiente. La World Economics de Gran Bretaña ha elaborado un Índice de Calidad de Datos y ha llegado a la conclusión de que las cifras de Bolivia no son confiables. Son las segundas menos confiables del planeta. Y lo dice también con porcentajes. La credibilidad del PIB boliviano solo llega al 21%, únicamente superior a la de Haití, que es del 11,8%. No hay ningún otro país con menor credibilidad en sus datos sobre el PIB entre los 154 que analizó la organización. El índice mencionado toma en cuenta 1- el año base utilizado, 2- el método internacional que se empleó en cada caso, 3- la dimensión de la economía informal, 4- el PIB per cápita y 5- la corrupción.

Allá, en la estratósfera, o en las antípodas del mapamundi del PIB, está Suiza, con unas cifras que gozan de una credibilidad del 97,2%. No hay que quejarse mucho porque China, la segunda potencia económica del mundo, el dragón asiático, el planeta China, tiene una credibilidad de solamente el 55%. Quizá es contraproducente introducir demasiados elementos inverosímiles en estos cálculos. Si tus exportaciones están cayendo un 44%, parece poco creíble que, al mismo tiempo, sostengas que estás creciendo un 5,8%. Parece un engaño. Y los Sherlock Holmes de Londres lo han detectado

lunes, 11 de enero de 2016

el extraordinario gasto que significa haber comprado automóviles personales durante los últimos 10 meses de 2015 es resultado de una tendencia mundial para mostrar el status ciudadano, estima LTD, junto a medidas de estímulo para adquirir nuevos, previene sin embargo del congestionamiento vehicular y su impacto en el medio ambiente.

Según un último reporte del Instituto Nacional de Estadística (INE), Bolivia ha importado vehículos y sus accesorios por un monto superior a los 1.493 millones de dólares entre enero y noviembre de 2015, lo que equivale al 17,2 por ciento de las compras externas concretadas hasta noviembre del año pasado, que sumaron un global de 8.698 millones de dólares.
Un estudio sobre el tema elaborado por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), por su parte, indica que en los últimos 10 años las importaciones de vehículos, sujetos al Decreto Supremo 2232, sumaron 6.245 millones de dólares y su crecimiento se cuadruplicó en relación a 2005.
Hace algo más de un año, la Comunidad Andina de Naciones (CAN) también se refirió al mismo tema en un estudio que abarcó a toda la región andina. Según el documento estadístico “Parque Vehicular en la Comunidad Andina 2004- 2013” Bolivia casi llegó a triplicar su parque automotor en los últimos 10 años.
No es raro que así sea, pues en todas las sociedades modernas se ha producido un fenómeno similar. Desde principios del siglo XX, cuando la masificación de la producción de autos los puso al alcance de los sectores populares de Estados Unidos, primero, y de Europa después, a su función utilitaria se sumó una dimensión simbólica. Fue una de las maneras preferidas por las personas, los países y sus gobiernos de hacer visible la prosperidad. Todo un símbolo de estatus individual y nacional. Por eso, el promedio de autos per cápita fue durante décadas pasadas una de las fórmulas preferidas para cuantificar y comparar el bienestar económico de una sociedad. Y nuestro país está lejos de ser una excepción.
Esa dimensión simbólica del crecimiento del parque vehicular ha sido francamente asumida por las autoridades gubernamentales que en más de una ocasión se han referido al tema como una prueba de su exitosa política de redistribución de la riqueza y del bienestar económico. El número de autos por habitante ha sido asumido como un indicador del “vivir bien” y para ello se fueron aplicando diversas normas legales que aunque han ido variando con el pasar del tiempo, mantienen como principal objetivo facilitar la compra de autos.
Hasta hace algún tiempo, la fórmula adoptada consistió en allanar el camino para la legalización de autos usados internados de contrabando, lo que favoreció a gruesos sectores de la población para quienes la adquisición de un auto nuevo resultaba fuera de su alcance, pero causó serios perjuicios a los empresarios importadores de autos nuevos.
Ahora, el Gobierno ha decidido aplicar una serie de medidas para fomentar la venta de autos nuevos. Para eso fue aprobado el Decreto Supremo 2232 según el que a partir de este mes queda prohibida la importación de autos de más de un año de antigüedad.
Estos datos, y las políticas públicas que los hacen posibles, dan cabal cuenta de la manera como durante los últimos años se ha administrado la extraordinaria bonanza por la que atravesó la economía nacional. Es un hecho que además de haber hecho de la importación de automóviles un rubro muy dinámico y lucrativo, tiene un impacto directo en dos de los más acuciantes problemas que sufren todas las ciudades del país, como son el congestionamiento vehicular y el daño al medio ambiente que su masificación provoca.

martes, 5 de enero de 2016

Carlos Miranda con la profundidad de conocimientos que posee sobre el tema, advierte que hemos llegado al 2016 sin haber logrado transformación significativa, porque los libros de geografía dejarán de mostrar la existencia del Lago Poopó sin encontrar a los infractores del medioambiente cuando es hora de despedirse de suenos y fantasías.

Cuando el petróleo empezó a caer por debajo de los $us 50/barril desaparecieron las sonrisas y ahora que ha llegado a menos de $us 40/barril, un sudor frío recorre las frentes de los comentaristasoficiales
El 2015 debería ser para nosotros un año aleccionadoramente inolvidable. Todos los que han redactado nuestras leyes de hidrocarburos, independientemente de su posición ideológica, en la justificación de motivos de ese instrumento legal expresaban su sueño y esperanza de que explotando los hidrocarburos encerrados en nuestro subsuelo generaríamos los recursos para transformar el país en un moderno Estado agrícola industrial.
Los precios del petróleo determinan los precios del gas de exportación. Desde que el precio del petróleo alcanzó y superó los 100 dólares/barril, los precios del gas de exportación llegaron y sobrepasaron los 10 dólares/MMBTU. Acompañando esos precios, continuamente rompíamos todos nuestros récords de producción y exportación de gas. Con esa combinación y en esa dinámica, los ingresos que percibíamos alcanzaron valores que superaron de lejos las exportaciones de cualquier otro bien o servicio de nuestra vida republicana.  
Así, por más de cinco años entramos a una época dorada de bienestar económico, con ingresos crecientes que hacían pensar que habíamos llegado a los años soñados y anhelados por los redactores de nuestras leyes de hidrocarburos.
Pero la caída de los precios del petróleo, a fines de 2014,  de 100 a 50 dólares/barril, nos hizo despertar bruscamente de ese sueño. El año 2015 recibiremos aproximadamente  3.000 millones de dólares menos que en 2014, así, después de más de cinco años de prosperidad en los que no se impulsaron planes de desarrollo que transformaran el  país, hemos retornado a la humilde posición de ser un país con balanza comercial y de pagos negativa.
El estar fuera del mundo de los sueños mostrará a YPFB que el manejo de nuestra industria debe ser racional y eficiente, sin contar con las reservas netas del Banco Central de Bolivia como si fuera su cuenta corriente. No se puede pensar en efectuar exploración perforando decenas de pozos poco estudiados. Por otro lado, tampoco se puede realizar exploración con pozos como Lliquimuni, que ha costado más de 100 millones de dólares en líneas sísmicas para definir su ubicación, cuatro años para construir su acceso y uno para la  perforación, que ahora ha sido prolongada por tres meses más sin ninguna explicación.
En este nuevo mundo de ingresos limitados se verá claramente que la industria de fertilizantes, que está esperando la construcción de un ferrocarril para el transporte de su producción, no será rentable.
Pero la fantasía que más llama la atención son los ofrecimientos de exportar LNG a Perú, Paraguay, Uruguay y Brasil, con la producción de una micro planta que se está construyendo en Río Grande. El negocio de LNG no es de PyME. El comercio de LNG se realiza a través de barcos metaneros que cruzan los mares. Sería necesario 400 días de trabajo ininterrumpido de la planta de LNG para llenar un barco metanero. Todo el proyecto de elaborar LNG en Río Grande y transportar a sus destinos por camiones cisternas, donde será regasificado por microplantas de regasificación, es tan estrafalario que sus costos reales serán exorbitantes.
Nuestro despertar vino acompañado de una pesadilla. Como una trágica ironía, cuando en Francia, con todo entusiasmo  nos adheríamos a la Declaración de París, se hizo pública la noticia de la desaparición del lago Poopó, causando la pérdida de casi 400 especies de flora y fauna. Además de la posible extinción de los urus, legendario pueblo originario.
La gran paradoja es que en París oficialmente abogábamos por la creación de un tribunal para juzgar a los infractores de normas de preservación del medioambiente que dañen la Madre Tierra. Sería interesante juzgar a las autoridades que permitieron los desvíos del río Desaguadero, que alimentaba el lago Poopó, mostrando así que la caridad comienza por casa.
No obstante estar en un llamado “proceso de cambio”, llegamos a 2016 sin haber logrado ninguna transformación significativa. Los libros de geografía y mapas del altiplano serán testimonio de nuestra ineptitud porque a partir de 2016 dejarán de mostrar la existencia del lago Poopó. Cambio del cual no se puede estar muy orgulloso. ¿Verdad?
El autor es ingeniero petrolero.