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lunes, 13 de febrero de 2017

no obstante ser Uyuni y Coipasa dos de lso más importantes yacimientos de lithio en el mundo, el rubro va perdiendo importancia Argentina y Chile están mejor en cuanto a emprendimientos a tiempo que Bolivia va quedando a la zaga. José Guillermo Torrez, lo explica.

La perspectiva minera al presente aparentemente muestra que esta actividad estará concentrada en los proyectos del hierro del Mutún y el litio del salar de Uyuni, para no referir a las importantes empresas: Huanuni, Colquiri, Karachipampa y otras, que parecen no avanzar hacia las etapas de ajuste que con la urgencia del caso requiere de decisiones urgentes, dada la estructura de precios internacionales actuales de minerales y metales.

La oportunidad se da por enfocar este tema del litio en Bolivia, argumentando que todo indica que estamos ante el advenimiento de la era de la química básica o de un nuevo paradigma tecno-económico, el sexto desde la revolución industrial, como un factor clave con estos tan diversos elementos químicos y que sobre esta base se observa que el Gobierno ha decidido empezar a explotar las reservas más grandes del mundo localizadas en el salar de Uyuni, salar de Coipasa y circundantes, sin ningún interés privado, ya sea nacional o extranjero, en este emprendimiento. Este plan de industrialización se buscaba una producción de 1.000 toneladas al mes de litio metal equivalente, a partir de 2013.

El Servicio Geológico de USA ha venido reportando en los últimos 20 años, demostrando que a medida que la producción en yacimientos nuevos, las reservas tienden a incrementarse en razón a que los operadores productivos no sólo se vuelven más conocedores de las reservas existentes, sino que tienen más incentivos para explorar nuevos campos. Adicionalmente, este organismo indica que la demanda actual de litio es de 25.000 toneladas al año.  

Fue en el Servicio Geológico de Bolivia “ Geobol” institución que estaba a mi cargo en octubre de 1975, que gracias a un equipo de absorción atómica y a la dedicación del Dr. Fernando Urquidi Barrau y el Ing. Waldo Ávila Salinas (+) que con la colaboración del Servicio Geológico de USA (USGS) a cargo de su director en ese tiempo el Dr. George Ericksen, se pudo determinar un importante contenido de litio en las muestras del salar de Uyuni. Meses después, en junio de 1976 cuando el director de Geobol era el Ing. Álvaro Fernández Castro y el Dr. Carlos Brockman Hinojosa, Director del Proyecto ERTS- SKYLAB- EROS PROGRAM de la NASA, aparecieron unas anomalías en las imágenes del salar de Uyuni por sensores remotos,  que fueron debidamente procesadas con la colaboración de expertos, como el Dr. Vaen, en los laboratorios del USGS, donde se determinó un contenido importante de litio en las salmueras del salar de Uyuni, como 5.400 a 5600 partes por millón (ppm). Éste fue el importante descubrimiento de la cantidad de litio del salar.

Posteriormente en agosto de 1989, el Ing. Óscar Ballivián Chávez, pudo interesar a la empresa Lithium Corporation of América, subsidiaria de FMC Corporation, empresa líder mundial en la producción y comercialización de productos químicos y de litio. Lamentablemente cuando todas las negociaciones con el Gobierno boliviano, tanto tecnológicas, antecedentes legales, participaciones y otros, se encontraban listas para la firma del contrato correspondiente, inexplicablemente el Gobierno de turno, negó
esta posibilidad, que hizo que esta empresa se vaya a desarrollar el Yacimiento denominado Hombre Muerto, hasta hoy en la Argentina.
Recientemente en Chile,  la compañía Estadounidense “Albemarle” recibe la aprobación final para expandir operaciones de litio. El nuevo pacto entrega a Albemarle recursos suficientes para producir 80.000 toneladas métricas de sales de litio al año durante los próximos 27 años en su planta de La Negra, actualmente en expansión. El salar de Atacama es parte del denominado “triángulo del litio”, zona ubicada en los límites de Argentina, Bolivia y Chile.
 
El autor es ingeniero geólogo y administrador de empresas.

domingo, 12 de febrero de 2017

Juan Antonio Morales muchos años austero presidente del Banco Central es un celebrado profesor de la U Católica, ha leído "el Ekito", en realidad una reformación de Ekeko, Ekekito o periodiquito de Alasitas que circula con el auspicio del banco oficialista con chistes de mal gusto sobre la economía. debe preocuparnos porque la deuda externa está con más de diez mil millones y el endeudamiento sigue, el control de cambio se hace difícil y las noticias por los menores ingresos del Fisco no son nada alentadoras dice el estudioso

No hay por qué enojarse ni molestarse con los chistes y dibujos del periodiquito El Ekito del Ministerio de Economía y Finanzas (MEFP), por malazos que sean, como lo están haciendo algunos parlamentarios. Nadie  esperaba un gran sentido del humor de funcionarios taciturnos de un ministerio que se ocupa de los (casi) siempre estrechos recursos fiscales y cuya principal función debía ser decir no a los hermanos gastadores de los otros ministerios.

Más preocupante que los chistes es que se hayan dedicado recursos públicos a la edición (impresa y digital) del periodiquito. Posiblemente el gasto en materiales ha sido bajo y más importante ha sido el costo en tiempo de los funcionarios del MEFP.  Pareciera que los funcionarios del área económica del Gobierno tienen tiempo libre y que no saben siempre cómo amueblarlo. Por de pronto, por el tipo de cambio fijo, la política monetaria se ha hecho humo y los empleados del  BCB se deben estar ocupando en jugar batalla naval. Como decía con sorna el exsuperintendente de Bancos Jacques Trigo, en el BCB sólo se tiene que hacer dos cosas: mirar cuántas reservas quedan y contemplar el Illimani desde la magnífica oficina del piso 25 del banco. Si eso se decía en las épocas neoliberales, cuando había un tipo de cambio deslizante, lo dicho por Jacques  Trigo se aplica con mayor razón en estos años del proceso de cambio. 

Por su parte, en el MEFP se sigue pensando que los recursos les van a caer del cielo, como en los años dorados 2004-2013.  Teniendo abundante tiempo libre pueden dedicarse a cosas más agradables que las de controlar el gasto público escogiendo bien las inversiones. Pueden también  escribir artículos vitriólicos contra los opinadores que cuestionan su inacción.

Mientras los funcionarios dedicaban su tiempo a replicar chistes de sonso Tin Tan, como se decía en las épocas gloriosas del cine México de los años 50, los problemas del país estaban siendo desatendidos. La hemorragia de reservas internacionales  continúa y ya se ha bajado de los referenciales 10.000 millones. Esa hemorragia tiene dos causas: los altos déficits de la cuenta corriente de la balanza de pagos y el alto déficit fiscal. El problema podría agravarse si se desestabilizan las expectativas del público con las malas noticias. De hecho, el año pasado ya se ha tenido una salida considerable de capitales bolivianos al exterior.

Un alto déficit fiscal ahora no tendría por qué ser desestabilizador, si el público se convence que va a ser seguido por superávits en los años que vienen. Pero, esos superávits parecen cada vez más lejanos. Los proyectos de inversión pública que podrían generarlos  tomarán  mucho tiempo en madurar y, peor aún, son de rendimiento incierto. El acceso al financiamiento de mercados de capitales privados está también condicionado a la percepción que tengan ellos de la sostenibilidad fiscal y de las probabilidades que le dan a los superávits  de los años venideros.  El actual bajo cociente de Deuda Pública Externa / PIB no es por sí solo garantía de que se puedan conseguir créditos en condiciones razonables en los mercados privados. 

Por su parte, los créditos de las instituciones financieras internacionales, Banco Mundial, BID, CAF y otros son limitados y su negociación suele tomar mucho tiempo, además de que tienen una pesada  condicionalidad. Los créditos de proveedores, como son los chinos, además de ser desaconsejables, no están siendo desembolsados. 

Los funcionarios del MEFP (y del BCB) deberían estar haciendo crujir sus meninges para encontrarle soluciones viables, económicas y políticas, a la cuestión del tipo de cambio.  La comunicación tiene un papel importante en las definiciones de política cambiaria, ahora, más que nunca, cuando hay nerviosismo en el público por  la pérdida de reservas internacionales. La propaganda, televisiva y en periodiquitos, por más ingeniosa que sea, no es un sustituto de una buena comunicación.


Juan Antonio Morales es profesor de la Universidad Católica Boliviana y expresidente del Banco Central de Bolivia.

viernes, 10 de febrero de 2017

Carlos Miranda bien informado observa que Bolivia no tiene suficiente gas para cumplir compromisos con Brasil. tampoco con Argentina la relación es normal. Miranda reconoce que de alguna manera el negocio del gas va parejo a controlar al narcotráfico, aunque este aspecto no se menciona en Bolivia. Miranda demanda explicaciones claras a YPFB


Nuestras exportaciones de gas

               

Carlos Miranda Pacheco


Después de 12 años nuestra balanza de pagos nuevamente es negativa, no obstante haber tenido un decenio con los mayores ingresos de nuestra vida republicana. No hemos podido cambiar su estructura productiva y nuevamente nuestro perfil económico internacional es: recursos naturales no renovables (minerales y gas) y coca.

Con nuestros dos importantes vecinos, Argentina y Brasil, tenemos contratos de compra y venta de gas y convenios para controlar el narcotráfico.
Por la caída de los precios del petróleo, los precios de nuestro gas de exportación se redujeron de ±$us 10 MMBTU a ±$us 2 MMBTU. Consecuentemente, los ingresos de ± $us 8.000 millones anuales ahora no alcanzan a ±$us 2.000 millones.

Aun así, los ingresos por exportación de gas representan el 60% de nuestras exportaciones y, por tanto, debieran ser cuidadosamente manejados. Lamentablemente, este no parece ser el caso. Estamos en los tres últimos años de contrato con Brasil con una entrega máxima de 32 mmcd (deliver or pay) y un mínimo de 26 mmcd (deliver or pay). Desde diciembre del año pasado se está entregando solamente de 15 a 20 mmcd. Reducir los volúmenes es como reducir nuevamente los precios; por tanto, los ingresos anuales por venta de gas a Brasil a duras penas alcanzarán a 1.000 millones de dólares anuales.

¿Qué está sucediendo a las postrimerías del mejor contrato de exportación que ha tenido nuestro país? Las autoridades informan oficialmente que la reducción de volúmenes se debe a que las lluvias han sido tan abundantes en Brasil para generar hidroelectricidad, que ya no es necesario utilizar termoeléctricas a gas. Además, que los volúmenes se pactan en un comité de nominaciones entre comprador y vendedor.

Con el contrato que tenemos entre YPFB y Petrobras, las anteriores explicaciones son inaceptables. En 1990 no hemos suscrito un contrato con fechas y volúmenes de entrega firmes sujetos a la estación lluviosa en Brasil. Además, un contrato firme de gas no admite que exista un comité que nomine diariamente los volúmenes a entregarse. Por lo anterior, se está vulnerando el contrato firme que tenemos, a no ser que sin informar públicamente se lo haya modificado a un contrato de entregas interrumpibles.

Además, es totalmente inexplicable que para acomodar los volúmenes que recibe Brasil, que son la mitad de lo indica el contrato, se haya tenido que cerrar la producción del campo Incahuasi. Con la explicación sobre la reducción de la demanda evidentemente nos sobraría gas, pero, como se indicó, esas explicaciones son inaceptables, más bien parecería que no tenemos suficiente gas para cubrir todos los compromisos (mercado interno, exportaciones a Brasil y Argentina) y por eso se está enviando menos gas a Brasil.

Con Argentina, entre YPFB y Enarsa tenemos suscritos dos contratos: uno de entregas firmes y otro de entregas interrumpibles por excesos de producción boliviana. Por otro lado, el Gobierno argentino ha emitido una nueva reglamentación para el control migratorio mucho más dura que la anterior, incluyendo inspecciones a zonas habitadas por migrantes bolivianos, en busca de conexiones con el narcotráfico.

Eso nos trae a la memoria que la firma del contrato firme de compra y venta de gas fue anunciado por los presidentes de Bolivia y Argentina en un acto público, en un vecindario preferido por los emigrantes bolivianos.

En esa ocasión, los “cabecitas negras” de Buenos Aires estaban muy felices y orgullosos. Felices, porque veían que de su país madre venía ayuda energética a la tierra que tan generosamente los había acogido, y orgullosos porque veían a uno de ellos en un trato muy familiar y cordial, en el palco oficial con el Presidente argentino.

Por la gravedad del problema migratorio boliviano en Argentina, una delegación liderada por el presidente de la Cámara Alta, Gringo Gonzales, está en ese país para evitar futuros maltratos a nuestros compatriotas en Argentina. Es interesante recordar que el presidente del Senado, Gringo Gonzales, antes de estar en el Gobierno era un comentarista de “filo colmillo” en La Paz, que en circunstancias como la actual probablemente estaría acribillando al Gobierno, exigiendo que el suministro de gas esté sujeto a un mejor trato a los emigrantes bolivianos.

Lo que corresponde es que YPFB de claras explicaciones al irregular manejo del contrato de venta con Brasil y la reducción de producción de Incahuasi. De ser necesaria una reducción, ésta debería ser realizada en forma proporcional a todas las productoras y no sólo a Total, como parece ser el caso.

martes, 24 de enero de 2017

Hugo del Granado de los pocos expertos en hidrocarburos que estudian el tema a fondo, nos hace ver que "la audiencia de Rendición de Cuentas" en que el Minostro y el Presidente de YPFB ha pecado de crasos errores, contradicciones y cifras distorsionadas le restaron seriedad al acto, en sólo pocos dias las diferencias en los números son notables...veamos lo que el estudioso nos muestra

Con gran despliegue publicitario y movilización de personal, en Tarija, el pasado 13 de enero, las autoridades del sector hidrocarburos llevaron a cabo la “Audiencia de Rendición Pública de Cuentas Final 2016 – Inicial 2017”.

Es poco lo rescatable de esta Rendición de Cuentas, que debería referirse a lo ejecutado en la gestión pasada y no a resaltar los grandes trabajos y obras que se llevarán a cabo en el futuro. Los informes, tanto del Ministro de Hidrocarburos, como del Presidente de YPFB, dedicaron gran parte de su contenido a comparar, las pobres realizaciones de los Gobiernos anteriores, según ellos, frente a los extraordinarios logros conseguidos desde el año 2006.

Son varias las discrepancias entre ambos informes por la disparidad de cifras, así como por incoherencias con informes de anteriores audiencias. 

Los informes hicieron mucho énfasis en la millonaria inversión prevista hasta el año 2020. De acuerdo al Ministro de Hidrocarburos, la inversión entre los años 2006 y 2015 (10 años), fue de 11.182MM$us, pero entre los años 2016 y 2020 (5 años) llegará a 12.681 MM$us, lo que quiere decir que la capacidad de inversión de YPFB básicamente, se habrá duplicado, pero no se hace mención a ningún factor que explique tal fenómeno. Sin embargo, en el informe de YPFB, en la misma Audiencia, se observa que en la gestión 2016 la ejecución de inversiones fue del 71% (más adelante se verá que sólo fue del 61%), lo que mostraría la imposibilidad de lograr las metas de inversión proyectadas por el Ministro.

Las divergencias entre los informes del Ministerio y de YPFB respecto a las inversiones en los proyectos de industrialización, son también notables. En la sumatoria de las inversiones de los mismos cinco proyectos mencionados entre ambos informes, hay una diferencia de 183 MM$us.

Llama igualmente la atención, la facilidad con que se cambian las cifras. De acuerdo a la Rendición de Cuentas de YPFB de abril de 2016, la inversión total programada en el sector, era de 2.411 MM$us para esa gestión y en la Rendición de este mes de enero se dice que la inversión programada era de 2.103 MM$us.  Esta diferencia implica una variación considerable del grado de ejecución de la inversión. En este último informe se dice que la ejecución fue de 1.490MM$us, con el nuevo dato, porcentualmente, la ejecución sería del 7%, en cambio, si se toma la inversión programada originalmente, la ejecución sería de 61% y, en el rubro exploratorio la ejecución sería de sólo el 50%.

Entre otros cambios, está el número de pozos exploratorios a perforar. De acuerdo a la Rendición del año 2016, tenían que perforarse 16 pozos exploratorios, 13 de los cuales corrían por cuenta de YPFB. En la Rendición de hace una semana, se dice que el 2016, eran 18 los pozos a perforarse y que YPFB inició la perforación de cuatro pozos (AN YPFB 13.01.2017). Esto quiere decir que de cada cuatro pozos a perforar sólo uno se ejecutó el año pasado. Se anuncia, de manera confusa y contradictoria entre la presentación en la Audiencia y la Agencia de Noticias de YPFB, que este año, 2017, se perforarán otros 18 pozos exploratorios, pero en esta cantidad ya están incluidos los cuatro pozos cuya perforación se inició el año pasado.

Lo que corresponde, para que las rendiciones de cuentas sean serias, es que las autoridades den información que compare las actividades programadas para la gestión, contra las actividades ejecutadas en la misma gestión y no como acostumbran, a comparar lo que hace el Gobierno actual contra lo hecho por los anteriores o a dar una visión a futuro de grandes inversiones y de proyectos por ejecutar. Al parecer no está claro el concepto de lo que significa una “Rendición de Cuentas”.

Una Rendición de Cuentas no sólo tiene por objeto medir la eficiencia de los gestores por el grado de ejecución de las actividades programadas, sino para que también se pueda evaluar la transparencia de la gestión.
La transparencia de cualquier gestión está íntimamente relacionada con la calidad de información que se transmite, si la información es distorsionada o incompleta es una señal inequívoca de ocultamiento. Y ésa es la práctica de rutina en el sector desde hace años. Los Boletines Estadísticos que eran emitidos con información trimestral, han dejado de ser publicados por YPFB desde el 2015; las compras caras e importantes son hechas por invitación directa, es el caso de los últimos equipos de perforación; los contratos para la construcción de los proyectos de industrialización no se conocen; las resoluciones de adjudicación nunca se hacen públicas; los planes y metas exploratorias son reservadas; los informes de reservas son confidenciales; los Planes Estratégicos Corporativos son desconocidos y los Jefes de las Unidades de Transparencia no saben que no saben.
 

domingo, 22 de enero de 2017

de buen humor siempre el profesor Zaratti nos dice la verdad, porqué Brasil compra la mitad del gas que solía comprarnos antes...qué ha pasado? lo que pasa es que vendrá un tiempo de vender a Brasil sin recibir pago...parece increíble, cuento de hadas...o de duendes?


¿Por qué Brasil pide menos gas de Bolivia?


Francesco Zaratti


Hace unos meses, mientras asistía a una condecoración en la Cancillería, tuve el “gozo” de escuchar un enésimo discurso esotérico del Canciller. En síntesis, con el fin de valorar la importancia de la investigación, el Ministro citó una “investigación reciente” que concluía sobre el verdadero motivo de intervención de Estados Unidos y sus aliados en Irak, el cual sería la ocupación de un sitio arqueológico donde se concentra la “energía de las estrellas”.

Motivado por ese antecedente he decidido especular, tratando de buscar, junto a otros colegas, razones a la fuerte baja de la demanda de gas por parte de Brasil (de 30 a 15 MMmcd), sin escudarme en la astrología y sin preguntar si YPFB fue informado oportunamente por Petrobras.

Las autoridades del sector de hidrocarburos han atribuido esa baja a un efecto estacional por la época de lluvia y al uso intensivo de energía hidroeléctrica por parte de nuestro vecino. Sin embargo, revisando los últimos tres años se comprueba que las exportaciones mensuales han sido permanentemente superiores a 30 MMmcd, con excepción del mes de febrero de 2014, cuando bajaron a 28. De modo que no se trata de un efecto estacional. Pero, si consideramos que Brasil está entre los primeros cinco países en el mundo que más utilizan las energías renovables, es más probable que el incremento de generación eléctrica se deba al uso de esas energías.

Un segundo motivo de la baja de la demanda es la deceleración de la economía brasileña, producto de la crisis global y de los problemas políticos que enfrenta ese país. Definitivamente, la industria brasileña requiere menos energía y, por el momento, la obtiene de otras fuentes.

Pero hay también razones de carácter bilateral. Acá voy a echar mano a la especulación, que “se non é vera é ben trovata”. El tema político no es irrelevante, la falta de tacto del tuitero @evoespueblo en ocasión del polémico cambio político (legal y constitucional al fin) ocurrido en Brasil no ayuda precisamente a despertar la cordialidad del gobierno de Temer, el cual no aparenta tener con nuestro gobierno la misma contemplación que tuvo Lula Da Silva.

Asimismo, no excluyo un tema de competencia entre empresas. Resulta que hasta ahora el gas exportado a Brasil era sustancialmente extraído de los campos San Alberto y Sábalo, operados por Petrobras. Ahora que San Alberto ha declinado raudamente, si Petrobras demandara volúmenes máximos, sin necesitarlos, debería comprar gas extraído de otros campos, operados por Repsol o Total. Pero eso implicaría fortalecer la competencia.

Finalmente, es posible que Petrobras esté apostando a un incremento a futuro del precio del gas natural. De hecho, la cláusula “take or pay” (toma o paga) le favorece en la medida en que paga hoy a precio barato por gas que recibirá cuando los precios mejoren. En consecuencia, YPFB deberá entregar gas a Brasil durante un buen tiempo, quién sabe al finalizar el contrato, sin pago. Dicho sea de paso, de ese modo Petrobras refuerza su posición negociadora para la renovación del contrato.

Curiosamente esa situación crea un problema adicional a YPFB. La ley dice que regalías e IDH se pagan por el gas extraído. El gas que debemos entregar a Brasil se extraerá en unos cuantos años y en ese momento YPFB deberá abonar a las regiones su participación. Me pregunto: ¿A qué precio lo hará? Lo legal, mas no lo conveniente para YPFB, sería al precio del momento de la producción, que puede ser mucho más alto del precio recibido hoy por YPFB del Brasil según la regla del “take or pay”.

Mientras tanto, ¿no sería justo suspender el aporte del 12% del IDH de los gobiernos locales (Ley 767) en compensación de la drástica disminución de ingresos?

domingo, 15 de enero de 2017

Francesco franco y sincero como siempre, muestra un panorama pesimista, desolador en materia de gas, al perder nuestros mercados externos de Brasil y Argentina, y porque la demanda interna, tercer comprador de gas se ha estabilizado. bien haría Evo, YPFB mostrar la verdad, transparentar las cifras para no "llamar a engaño".

El año 2017 no podía empezar de peor manera para YPFB. La esperanza alentada por la estabilización del precio internacional del barril de petróleo en torno a 50 dólares, ha sido pronto desdibujada por la baja de la producción de gas, a causa de la menor demanda del mercado.
 
Todo el esfuerzo de nuestras autoridades por anunciar récords históricos de extracción (que tampoco eran tales) se ha venido abajo por no tener a quién vender nuestro gas. 

¿Qué está pasando con nuestro sector de hidrocarburos? Sencillamente está golpeándonos crudamente la complejidad de esa industria y la multiplicidad de variables implicadas, aparentemente no bien manejadas.

Lo primero es contar con el recurso, el gas en nuestro caso. Teniendo gas, YPFB puede buscar mercados y celebrar contratos; sin gas sólo tenemos excusas. Hay reservas de gas, pero no están certificadas simplemente porque a las autoridades del ramo no les da la gana, violando "su” propia ley. No es que no lo hacen por descuido, ni para ahorrarse dinero que no les falta, sino porque no les conviene que el pueblo sepa. O sea, "transparencia cero”.

Lo segundo es tener un mercado a quien vender. YPFB tiene tres mercados, históricamente estables y crecientes. Sin embargo, por motivos aún poco claros, dos de los tres mercados se han derrumbado en las últimas semanas. Me refiero, por un lado, al mercado interno, que podría demandar hasta 15 MMmcd, pero sólo pide 12 MMmcd. Por el otro lado está Petrobras, que ha reducido drásticamente su demanda de un promedio de 30 a 12 MMmcd. La explicación ha sido el presunto superávit de hidroelectricidad de nuestro mayor cliente. Puede ser en parte cierto, pero también hay otras causas que analizaré en una próxima columna. Según la cláusula "take or pay”, del contrato, Brasil paga por el gas no retirado pero que recogerá en algún momento, tal vez cuando nuestra capacidad productiva no sea tan holgada. 

En todo caso, YPFB tiene que lidiar con un recorte de producción de 60 a 40 MMmcd. Si recordamos que la respuesta de YPFB a la baja de precios fue el incremento de volúmenes, es evidente el fracaso de esa estrategia. Adicionalmente, un importante volumen de gas necesita ser reinyectado o venteado o quemado, y eso cuesta. Nadie informa acerca del manejo de esa contingencia técnica. Como si eso fuera poco, peligra el abastecimiento interno de gasolina, extraída mayoritariamente del condensado asociado con el gas. Si la producción de gas sigue inferior a 50 MMmcd, estimo que habrá un déficit de gasolina y el país deberá recurrir nuevamente a la importación.

Paralelamente, la renta petrolera ha caído a causa de los volúmenes y precios. A pesar de los esfuerzos de la OPEC y aliados, el precio del barril de petróleo se mantiene bajo, aunque no tan bajo como los 26 dólares a los que cayó el año pasado, pero muy lejos de los 100 a los que nos acostumbramos durante años. Por lo tanto, habrá menos recursos para los ministerios (exceptuando, por lo visto, el de la Propaganda) y un estrepitoso descenso del IDH y de las regalías para los gobiernos locales y las universidades. Es decir, se avizoran potenciales conflictos sociales. 

Un ulterior factor que agudiza esta crisis es la falta de institucionalidad. Interinatos injustificados, pugnas entre YPFB y ministerio, falta de transparencia en los contratos firmados (el confuso caso Drillmec, por ejemplo) hacen que el pesimismo que nos deja el manejo frívolo del sector se agrande, más aun teniendo el nuevo contrato con Brasil en puertas.

¿Y el Dakar a qué viene? ¡A nada! Pero creí que su sola mención en el título de esta columna podía ayudar a mitigar ese pesimismo, como hizo el circo de esa carrera con los demás problemas del Gobierno.

Francesco Zaratti es físico  y analista.

sábado, 14 de enero de 2017

pierde Bolivia su condición de exportador de gas natural a Brasil, nuevas energías propias del Estado vecino, sustituirán al gas y por tanto Bolivia habrá perdido el principal mercado. de dónde obtendrá las divisas necesarias para su subsistencia? Mirancha Pacheco lo enfoca como "El principio del fin"


El principio del fin


Carlos Miranda Pacheco


En diciembre del 2015, todos los países del globo pactaron un convenio para salvar nuestro planeta de los efectos del sobrecalentamiento.
En gran síntesis, el convenio señala un recorrido para disminuir el uso de los combustibles fósiles hasta llegar a nuevas formas de energía que no contengan la molécula carbón.
Esta búsqueda se ha iniciado hace varios años, habiéndose asentado fundamentalmente en el desarrollo y uso de las energías limpias no convencionales. Es una actividad tan intensa que ha merecido, en 2009, la creación de Bloomberg New Energy Finance como una organización para informar del desarrollo de todos estos proyectos en el mundo.
Bloomberg New Energy Finance, en su último informe del pasado año, hace notar que el desarrollo de energía eólica y solar para producir electricidad ha adquirido un especial énfasis, sobre todo en los países en desarrollo no miembros de la OECD, utilizando condiciones naturales especiales. Más aún, se pone en conocimiento que ya se ha logrado la firma de contratos de provisión eléctrica a base de células fotovoltaicas a menores precios que la electricidad lograda por energía eólica. En Chile, en agosto pasado, se firmaron contratos de provisión de energía eléctrica por 29,02 dólares MW/hora.
Con la tónica del Convenio de París y ese adelanto tecnológico de la energía solar fotovoltaica, Bloomberg New Energy Finance señala que habrá un crecimiento acelerado de la energía solar para proveer de energía eléctrica en India y China.
En nuestro continente, Brasil lleva la delantera en la cantidad de instalaciones de centrales eléctricas fotovoltaicas y eólicas. Ese país estima que en la zona de la Amazonia tiene casi tres millones de habitantes con un acceso muy limitado a la electricidad y medios de comunicación.
Como la zona es boscosa y las poblaciones están diseminadas en las orillas de los ríos, no se puede tender redes eléctricas. El Gobierno del Brasil ha decidido las instalaciones eléctricas con placas fotovoltaicas como la mejor solución. Hasta principios del presente año, con ese sistema se están generando 16.6 GW/hora y se tiene planeado que para el 2024 se tendrá el 45% del total de la energía del Brasil con ese sistema. En esa forma, Brasil lleva la delantera a todos los países latinoamericanos y es el cuarto en el mundo en instalaciones de centrales eléctricas solares.
Chile desde hace unos años ha decidido aprovechar las condiciones del norte de su territorio, el desierto de Atacama, zona en la cual la intensidad solar está entre las más altas del mundo y no se tienen días cubiertos por nubes, haciendo del área ideal para instalaciones de centrales eléctricas solares. En esta forma Chile tiene nueve centrales en operación y construcción, que generan un total de 1.633 GW/hora.
Además, en Chile es donde se logró ofrecer al mercado la energía eléctrica más barata del mundo 29,02 dólares MW/hora. Chile pretende que para 2025 el total de sus requerimientos eléctricos sean cubiertos por sus plantas hidroeléctricas existentes y centrales eléctricas solares.
Nosotros tenemos un avance muy modesto en el desarrollo de energías limpias y renovables.
Los proyectos logrados hasta la fecha son: una planta de energía solar en Cobija, con una capacidad de 3 MW, un parque eólico en Qollpana, Cochabamba, con una capacidad de 24 MW, la planta de la Ventolera en Tarija, con una capacidad de 20MW y Biomasa en San Buenaventura con 10MW. Se estima que para 2020 se tendrá 1.500 MW utilizando energías alternativas con plantas solares, biomasa, eólicas y el desarrollo de la geotermia.
La inversión en la instalación de plantas de energías no convencionales aunque modesta es correcta. Ese tipo de inversiones con perspectivas para el futuro son las que un Estado debe realizar, sobre todo ahora que con la aplicación del Convenio de París el principio del fin en el uso de combustibles fósiles ha comenzado. Lo que deberíamos aprender de países como Brasil y Chile es el utilizar energías no convencionales para solucionar limitaciones que imponen las características de ciertas zonas del país. Para abastecer de energía al Altiplano se debería usar extensivamente plantas solares y eólicas en vez de tender largas líneas de cables de baja tensión, y, desde luego, no insistir en el abastecimiento de gas a poblaciones menores mediante el extravagante estilo de enviarles gas natural licuado con cisternas criogénicos para que sea regasificado en plantas en esas pequeñas poblaciones.
El descubrimiento de grandes reservas de petróleo y gas en Texas hacen pensar que los trabajos para la sustitución de los combustibles fósiles podrían ser prematuros. Pero no se debe olvidar que el hombre dejó la edad de piedra no por la falta de piedras, sino en la búsqueda de un nuevo estilo de vida.