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viernes, 11 de agosto de 2017

claridad y honestidad en las cifras de Carlos Miranda sobre el Gas Natural que pronto se agota en materia de exportación, luego después de un periódo entre 6 y 8 anos también para el consumo interno. triste, doloroso pero tremendamente cierto.


Notas sobre los 11 años pasados y los que vienen



miércoles, 9 de agosto de 2017

Senador Murillo que tiene un hotel en El Chapare expresa su pleno acuerdo con la carretera que una Cochabamba y Beni "Carretera sí, pero no así" el lema que repite al inicio de la nueva arremetida de Evo en contra del TIPNIS para partir en dos el famoso parque, reserva natural y hogar de tantos recursos naturales y de vida animal y vegetal.


Tipnis, histórica traición de Evo a la Madre Tierra



lunes, 7 de agosto de 2017

qué busca Evo con su embestida al TIPNIS? Carlos Valverde responde, aumentar el poder cocalero. disponer de áreas de cultivo de la coca, el aumento de la cocaína, quizá sin proponérselo y restarle espacio a la reserva natural más preciada del Continente. los expertos, la ciudadanía, los pobladores originarios dicen "carretera sí, pero no así", es decir sin partir el TIPNIS y permitir la penetración de "los colonizadores cocaleros de El Chapare con el machete al hombro".



Tipnis, la carta de más poder cocalero


No es una novedad, porque no fue un secreto; Morales Ayma avisó, desde que los indígenas de tierras bajas le pararon las máquinas, que el Tipnis sería‘ partido algún día. “Tarde o temprano, habrá carretera”, dijo el mandatario. De manera que estamos frente a la posibilidad de que ‘algún día’ sea el día en que él decida intervenir, sin que le importe la voluntad de los beneficiados con la doble categoría que protege el espacio vital del Tipnis.

Pudiéramos recordar la profusa argumentación que se ha emitido de parte de conocedores y especialistas en la materia y voluntariosos defensores; pudiéramos recordar que incluso de parte de los propios indígenas no hay  oposición a una carretera: “Carretera sí, pero no así”. Se insiste y se presentan alternativas elaboradas por especialistas que además buscan beneficiar a las poblaciones que están asentadas en los alrededores del curso del río, justificando una intervención que, aun cuando vaya a impactar sobre el monte, podría mitigar el daño, lo que no ocurriría de ser intervenido por la mitad el espacio.

Eso lo sabemos todos y, si hiciera falta, creo que los argumentos seguirán saliendo y los indígenas de tierras bajas volverán a los caminos, de manera que me permitiré ensayar una particular visión sobre el verdadero objetivo de Morales.

Sostengo que la idea del poder político en función de Gobierno es consolidar un espacio vital; construir la carretera implica la ampliación del área de influencia política y estratégica del trópico cocalero. Ello significa no solo la posibilidad de ampliación de los cocales (que podrá darse o no, en función de los intereses del sector) y la expectativa de encontrar petróleo en un espacio cercano al mismo, pero puede implicar también (en caso de que prospere la ilegal re-re-postulación y un hipotético triunfo) la posibilidad de creación de un décimo departamento en función del trópico cocalero; estamos hablando de mermar espacio a Cochabamba (el gobernador cochabambino no manda en el trópico hace mucho tiempo, estos tienen hasta su propia policía, cuando no sus reglas sobre la siembra de coca e incluso sobre la participación de la disidencia política), espacio a Santa Cruz (parte de la provincia Ichilo es el destino de la coca para convertirla en cocaína) y, por supuesto, parte del territorio de Beni, que es donde se piensa ampliar.

La centralidad del poder cocalero necesita consolidarse y para ello el territorio debe ampliarse; la carretera le da posibilidad de controlar el centro del país; por ahí necesitan pasar desde Santa Cruz y, claro, se convertirá en la salida del producto beniano. El poder del control desde el centro se mostró en la guerra del agua, bloquearon los caminos hacia y desde oriente hasta occidente y el país estuvo en problemas.

Morales y los cocaleros lo saben y, sobre todo, saben que, en caso de ser opositores (hecho que va a ocurrir en algún momento), tendrán un espacio importante para mantener poder y buscar el retorno al Gobierno. Si además de coca, tienen control carretero y encima hidrocarburos ‘llenan el cartón’ y, probablemente, tras de ello van.

lunes, 31 de julio de 2017

déficit de 12 millones de m3/d y todavía nos quieren hacer creer que estamos en jauja...no tenemos gas suficiente para cumplir con los grandes compradores Argentina y Brasil, no tenemos para cubrir la demanda interna. la oferta de producto a Paraguay según Humberto es pura propaganda. para permanecer en el árbol Evo necesita GAS, "filigranas le llama el tupiceno". hay que seguir mintiendo, enganando...a pesar de los "despidos" por cientos en YPFB.


Filigranas de gas



viernes, 28 de julio de 2017

Vacaflor se ocupa otra vez de Bulo Bulo, solución que pasa por el caso "taladros" que cuenta con varios detenidos, alguno que otro prófugo y otros bajo sospecha, el caso le oculta a Bolivia 150 millones de dólares, pero Bulo Bulo representa 6 veces más o sea 800 millones de dólares. Humberto cree que la solución sería desmontar la planta de úrea y trasladarla a la frontera de modo que el producto exportable se justifique con el precio internacional...sería de valientes dice "reconocer tremendo error. un paradigma de utopía impensada.


Solución para Bulo Bulo


Ahora, cuando algunos ejecutivos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) están presos o tratando de fugar por el negociado conocido como ‘los taladros’, quizá sea el momento para buscar soluciones para el caso Bulo Bulo, en que la empresa invirtió seis veces más dinero. Como una cortina de humo, el caso taladros, que apenas representa $us 148,8 millones, oculta el caso de la planta de Bulo Bulo, que costó $us 800 millones, pero que, cuando se complete, costará $us 1.250 millones. Ahora se sabe, por un informe de un periódico de la ciudad de Cochabamba, que nadie previó en YPFB la logística del transporte y que, con suerte, el ferrocarril hasta Montero estará listo el próximo año, a pesar de que la planta está operando desde este mes de junio y producirá 2.100 toneladas de urea por día.
Una empresa china, vinculada con la exnovia del presidente Evo Morales, abandonó el contrato para construir el ferrocarril y se fue para no volver. No se sabe si hubo o no boleta de garantía. En 2009, YPFB era manejada con total discreción, por cualquiera de los seis presidentes que tuvo en esa época, ninguno apto. Ahora, cuando el periodismo comienza a ocuparse del tema, la logística para exportar la urea es lo más importante. Y eso es una pesadilla. Llevar una tonelada de urea de Bulo Bulo a Puerto Suárez tendrá un costo de transporte que la hará antieconómica. Costará tanto que el precio superará la cotización internacional.
Solución: corrijamos el error. Llevemos la planta de urea a la frontera. Quizá cueste algunos millones de dólares, pero habremos evitado que el país gaste más millones de dólares todos los meses para financiar un proyecto inviable. Reconocer un error es de valientes. Lo de Bulo Bulo fue un craso error. Llevar esa urea a la frontera hará que cueste más de lo que cuesta la urea extranjera. Lo que corresponde es desarmar Bulo Bulo y llevar toda la planta a la frontera, como habían recomendado los expertos en 2009. Va a costar mucho, pero lo que cueste será menos, mucho menos, que mantener este error.
Hay que admitir que fue un error poner la planta en Bulo Bulo. Pero es lo más barato para el país. Los mea culpas pueden esperar. 

martes, 25 de julio de 2017

Hugo del Granado se refiere a las medidas recientes: no comprar perforadoras sino alquilar, retirar 200 supernumerarios, asumir el directorio (el Ministro) en el supuesto de mejor control y fusionar "el transporte" se refiere a los ductos propiedad de YPFB, aunque el experto opina que no es suficiente. el ritmo de gastos no ha disminuido y quedan medidas urgentes por asumir, el despilfarro sigue sin parar.


¿Reingeniería en YPFB?


Después de la anulación de dos millonarias contrataciones y la destitución del presidente de YPFB, parecería que las autoridades empiezan a darse cuenta de la necesidad de introducir ajustes a la dispendiosa política de inversiones y gastos que duró una década. A estos ajustes han decidido darle el pomposo nombre de “reingeniería” para dar a entender que se trata de cambios estructurales, aun sabiendo que en tanto persista el modelo estatista y politizado, no podrá haber ningún cambio de fondo sino sólo arreglos a la estropeada estructura organizacional de la empresa.

A título de “reingeniería” se ha despedido a 200 funcionarios de nivel medio y bajo, se ha decidido alquilar equipos de perforación en lugar de adquirirlos, se han priorizado ocho proyectos exploratorios entre 35 que en principio había y el ministro ha asumido la presidencia del Directorio de YPFB creyendo que la empresa funcionará mejor cuanto más politizada esté.

Hace tres años, cuando ya se sabía que la crisis de precios era de fondo y de largo alcance, todas las empresas petroleras tomaron sus previsiones, reduciendo costos e inversiones, postergando proyectos caros y enfocando su atención en sus core business.

Eso mismo se aconsejó que se haga en YPFB. En efecto, en esta misma columna (Los Tiempos 21-04-2015), se hicieron varias sugerencias para mejorar el funcionamiento de YPFB ante la nueva coyuntura internacional de precios.
Entre esas sugerencias, se plantearon las siguientes:

– Como el transporte de hidrocarburos por ductos en YPFB es realizado por cuatro empresas distintas, Gas Trans Boliviano S.A, YPFB Transportes S.A, Empresa Transierra S.A e YPFB Logística o ex CLHB, se aconsejó la fusión de estas cuatro subsidiarias y/o filiales en una sola. Operar de otra manera es un gran derroche e ineficiencia.

– YPFB, debería vender o transferir sus acciones de la Compañía Eléctrica Central Bulo Bulo S.A, operada, por ENDE, de la que es socia a través de su filial Chaco y salir de un rubro que no es de su especialidad. Además, la generadora mostró pérdidas económicas en varias gestiones.

– La subsidiaria Flamagas S.A. que tiene dos engarrafadoras en las ciudades de Santa Cruz y La Paz, debería ser absorbida por la Gerencia Comercial de YPFB para eliminar sus elevados gastos administrativos.

– YPFB no debe construir de estaciones de servicio y dejar que esas inversiones sean asumidas por el sector privado. Los recursos deberían ser destinados a sus tareas centrales.

– La subsidiaria YPFB Aviación S.A., que opera con administración propia, debería ser absorbida también por la Gerencia Comercial de YPFB.

Al listado anterior, que son dictados del mero sentido común, se podrían añadir muchos más como centralizar las vicepresidencias en oficinas de La Paz, eliminar el sistema de contrataciones directas, recuperar la institucionalidad, cambiar la estructura corporativa o revisar proyectos como el absurdo gasoducto Cochabamba-Incahuasi.

Pese a la complicada situación en que se encuentra YPFB, ninguna medida de trascendencia ha sido tomada. Al contrario, si se revisan los programas anuales de contrataciones de servicios y compras menores, que no incluyen compras mayores, como los famosos equipos de perforación, se puede encontrar que, en los últimos tres años, el ritmo de gastos no ha disminuido en ningún sentido.

El gran número de hoteles de primera calidad, contratados para eventos sociales, presentación de programas, talleres y otros, es una rutina anual. La contratación de medios de comunicación para la difusión de propaganda, la compra de banners, pasacalles, gigantografías, etc. inundan el país todos los años. Pero además se contratan consultorías para validar las campañas de publicidad y la percepción ciudadana de tales campañas.

Para la gestión 2017, el programa de YPFB está compuesto por la contratación de las siguientes cantidades de bienes y servicios menores: YPFB Corporación 2.027, YPFB Aviación tiene 95 contrataciones, GTB 210, YPFB Transporte 952, YPFB Logística 177, Cia. Eléctrica Bulo Bulo 98, Chaco 285, Andina 258, Transierra 74, Refinación 484. Total, número de contrataciones: 4.660. El año 2015 fueron 4.231 las contrataciones.

Hay que anotar también la inversión en el nuevo edificio de YPFB y las compras presupuestadas para su equipamiento como son la provisión y colocación de línea blanca y equipos de gimnasio, el diseño, provisión y colocación de la ambientación paisajística para el mismo edificio, la adquisición de obras de arte para YPFB – La Paz, o los sistemas de eficiencia y control para climatización, que como ya se vio, suman miles de ítems.

No en vano el presupuesto de YPFB para gastos corrientes en bienes y servicios, para la presente gestión es de 4.216 millones de dólares.
 
El autor es ingeniero químico y petroquímico

lunes, 17 de julio de 2017

la verdad es que Bolivia sigue sin saber el estado de sus "reservas de gas" dato importante para negociar su venta tanto a Brasil como Argentina, los principales compradores. no hay explicación del porqué se dejó de informar sobre el tema y aunque se asegura que está "en estudio por firma especializada" los compradores están susceptibles puesto que no saben cuánto podrá vender Bolivia en el próximo futuro.


Las reservas de gas


El embajador de Brasil, Raymundo Santos, volvió a mencionar la necesidad de certificar las reservas probadas de gas natural con que cuenta Bolivia, a fin de poder hablar de nuevos compromisos de compraventa.

La opinión del diplomático se conoció a los pocos días de las informaciones llegadas desde su país sobre el agotamiento de los campos en explotación en Bolivia, además de la revelación de que el Ministerio de Minas y Energía de ese país recomendó reducir los volúmenes de compra de gas boliviano.
En Brasil se han estado difundiendo más informaciones que en Bolivia acerca de las reservas de gas boliviano, lo que se explica por la decisión de YPFB de bloquear su portal digital de información en que solía incluir los datos de producción y de exportaciones.

El tema de las reservas es muy sensible y ha generado informaciones contradictorias, en una confusión que solo será resuelta cuando una empresa especializada (no hay más de cinco en el mundo) haga una ‘certificación’ de reservas.


Lo que se sabe de ese trámite es que el directorio de YPFB autorizó en abril pasado al presidente de la empresa, que en ese momento era Guillermo Achá, a contratar a una certificadora de reservas. Es que desde 2013 no se hacía esta certificación que debe hacerse todos los años, según dice el reglamento de la empresa estatal.

Ahora se anuncia que a fin de año se conocerá el resultado de esta certificación, aunque no se ha informado el nombre de la empresa contratada para el efecto.
La opinión del embajador Santos tuvo, por supuesto, un cuidadoso tono diplomático. Dijo que esto de conocer las reservas de gas es “una cosa interna de Bolivia”, pero que a su país le interesaba saber cuánto gas tiene Bolivia para vender, antes de seguir hablando de un nuevo contrato que reemplace al que comenzó en 1999.


Diplomático el tono, pero no quita que se trata de una observación aguda que Bolivia podía  haberse evitado si se hubieran tomado las previsiones pertinentes, como aquella de cumplir el reglamento de la empresa estatal que ordena la certificación anual de las reservas.

Un detalle más dramático si se toma en cuenta que el consumo interno de gas dependerá de la capacidad de producción dentro del país, antes de tener que importarlo. 

martes, 11 de julio de 2017

Henry Oporto afirma que no será el despido de 200 trabajadores de Yacimientos que salvará a la Estatal sino la reingeniería en base a borrar la corrupción y darle plena rentabilidad como en los países vecinos participación accionaria privada libre de ingerencia política y autonomía de gestión con gerencia de alto nivel y transpariencia...osada la propuesta de Henry, pero no existe otra salida despues de 11 anos de fracasos repetidos.


Al rescate de YPFB


Tienen que ser muy severos los apremios contables de YPFB, para que sus autoridades se vean ahora obligadas a despedir gente. Serían alrededor de 200 los despedidos, de una planilla total de 2.800 -según fuentes no oficiales-, lo que tampoco es mucho. Se dice que el tiempo de la austeridad ha llegado. Se sabe, sin embargo, que el origen de los aprietos presupuestarios no proviene tanto de la nómina de empleados supernumerarios, y ni siquiera de los altos sueldos de sus ejecutivos, los más de ellos injustificados por su rendimiento.

Lo que en verdad ha disparado los costos de la estatal petrolera son los malos negocios, los megaproyectos de industrialización, la administración ineficiente y derrochadora, el clientelismo político que financia y, cómo no, la corrupción en gran escala. En un momento de caída dramática de los ingresos petroleros, el despilfarro tiene que estar pasando factura, incluso tal vez amenazando con llevar a YPFB a la ruina.

En ese sentido, el despido anunciado más parece estar dirigido a la tribuna, al tiempo que se busca poner un velo a los escándalos de corrupción. Querer mostrar la reducción de personal como la reestructuración de YPFB, no pasa de ser un burdo engaño. 

El problema de fondo es que la empresa estatal ha sido secuestrada por facciones políticas, grupos corporativos y redes delictivas, que medran de sus recursos; antes abundantes, hoy más escasos. Son esos grupos los que a nombre de la ‘nacionalización’ han capturado la empresa y la han convertido en el núcleo de una red de corrupción que liga a ejecutivos y funcionarios con operadores políticos, empresas y contratistas inescrupulosos. La ‘nacionalización’, que debió recuperar el gas para los bolivianos, en realidad ha servido para que gente improvisada, que apenas entiende lo que es el negocio petrolero, haga y deshaga, según su pobre criterio, protegida políticamente, evadiendo las normas y la fiscalización, sin rendir cuentas a nadie; y cuando no para que un puñado de bribones hagan su agosto y se lleven la plata de los bolivianos a su bolsillo.

Lo cierto es que la corrupción y la incompetencia están matando la que debió ser la empresa emblema del país. Y, frente a la gravedad del mal que la aqueja, lo que se requiere es una cirugía mayor; no únicamente una disminución de personal, o la remoción de ciertas gerencias. La verdadera reforma de YPFB debe venir de su corporativización; es decir, su transformación en una sociedad accionaria, con participación estatal y privada. Y lo que el Estado debe hacer es formar paquetes accionarios, transados en la bolsa, y tanto mejor si es en las bolsas internacionales. 


Convertir a YPFB en una corporación con participación accionaria privada sería la forma efectiva de frenar la injerencia política y devolverle autonomía de gestión; asegurar una gerencia de alto nivel y elevar su eficiencia empresarial; transparentar la administración, las operaciones y los proyectos, facilitar el acceso a capital y financiamiento (liberando al Estado de otorgarle financiamiento subsidiado), y, desde luego, erradicar la corrupción. La reingeniería institucional de YPFB debe seguir el camino recorrido por las empresas petroleras de los países vecinos, unos con más éxito que otros. Es la fórmula sensata y realista de recuperar YPFB al servicio de los intereses generales del país. Lo demás son parches, medidas inocuas que al final nada resuelven ni cambian. 

viernes, 7 de julio de 2017

editorial de El Deber, pone en claro que los campos de gas están en "etapa de agotamiento". la información está tomada de la Empresa de Pesquisas Energéticas, a ello obedece que Brasil no renovará el contrato de compra con Bolivia, sino por una mitad del volumen actual. YPFB dice 2informe sesgado, obsoleto y desautorizado a tiempo que anuncia la medición de reserva en informe que se entregará a fin de ano. lo cierto es que lo dicho por Brasil, apoya el informe de Embajador argentino. es de temer que Bolivia tenga a la larga que importar gas para cubrir la demanda interna. en todo caso la duda persiste. qué lástima!

Un informe elaborado en Brasil y reproducido por EL DEBER dice que las reservas de gas natural de Bolivia se están agotando, lo que explicaría por qué ese país ha decidido reducir a la mitad sus requerimientos de gas en un eventual futuro contrato.

La Empresa de Pesquisas Energéticas (EPE) hizo un estudio completo y llegó a la conclusión de que los campos gasíferos bolivianos, todos ellos descubiertos en anteriores gobiernos, han entrado en la etapa de agotamiento. 

De inmediato, el ministro boliviano del ramo, Luis Alberto Sánchez, replicó diciendo que el estudio de la empresa EPE es “sesgado” y además “desactualizado”, por lo que queda obsoleto y desautorizado.

Además, el ministro dijo que en este momento las reservas de gas, que fueron más que repuestas por descubrimientos recientes, han crecido al nivel de 10,6 TCF (trillones de pies cúbicos, según las iniciales en inglés).

Por el momento, esa cifra es solamente un cálculo, o una estimación, pues el anterior presidente de YPFB, Guillermo Achá, por instrucciones expresas del directorio de la estatal, contrató a una empresa especializada en medición de reservas, que debe entregar su informe hacia finales de año. 

La duda está intacta. Por un lado, el ministro Sánchez dice que las reservas crecieron y, por otro, la empresa brasileña afirma que las reservas están en un nivel crítico.

El temor es que el gas boliviano se esté agotando de manera irreversible y que se dé el caso previsto por algunos expertos de que incluso el consumo interno no sea atendido y el país tenga que verse en la situación de pesadilla de tener que importar gas natural.

Habrá que esperar a que la empresa contratada por YPFB para medir el nivel de las reservas concluya su trabajo e informe al país cuánto gas existe todavía, en calidad de “reserva probada”, que es aquella de la cual existe certeza absoluta a pesar de que está a unos 4.000 metros de profundidad.

El Gobierno nacional anuncia la llegada de inversiones que se proponen explorar nuevas áreas en busca de hidrocarburos, sobre todo de parte de la rusa Gazprom y de la española Repsol. Habrá que esperar que tengan éxito en sus exploraciones y que Bolivia pueda contar, pronto, con reservas probadas suficientes, por lo menos, para atender la demanda interna. Ante estas circunstancias, exportar no debería ser la prioridad. 

martes, 20 de junio de 2017

se podría titular también "el calvario de Yacimientos" puesto que sí, los 11 anos han sido de sufrimiento, de un responsable al otro, a cual más incapaz, corrupto y sepulturero, masistas separados de sus cargos bajo graves acusaciones, negociados, fraudes, malversaciones, todos militantes del MAS, seguidores de Evo, no extrana que senador Murillo presente su prontuario uno por uno.


11 años del MAS: corrupción, acoso sexual y muerte en YPFB



sábado, 17 de junio de 2017

hace bien, muy bien El Deber poner en claro la contradicción del Jefe del Estado primero culpa a los medios "por inventar corrupción", acto seguro destituye por corrupción al contador Achá y recomienda "revisar las adjudicaciones al nuevo capo Sr. Barriga, y estas contradicciones son de cada día, ya nos tiene hastiados don Evo con tanto achaque a los medios y a la oposición culpables de "todo lo malo de su Gobierno"


Sacudones en YPFB


El escándalo de la compra de taladros que fue adjudicada por YPFB a Drillmec terminó, como era previsible, perforando el prestigio y los más altos cargos de la empresa a pesar de que el proceso de investigación no ha terminado. El presidente Evo Morales, tras haberse reunido con los trabajadores petroleros, decidió cambiar a Guillermo Achá en el cargo de presidente de la empresa por Óscar Barriga, que era viceministro de Comercialización e Industrialización en el ministerio del ramo.

El presidente Morales, quizá por costumbre, culpó a “algunos medios” de “hacer creer que existe corrupción en YPFB”, pero al mismo tiempo, sin advertir que se estaba contradiciendo, en el mismo discurso en que estaba destituyendo a Achá por las irregularidades del caso taladros ordenó a Barriga revisar todos los contratos dejados por su antecesor.

Barriga es el octavo presidente de la empresa en lo que va del Gobierno del MAS. Pasaron por el cargo personajes como Santos Ramírez, de profesión maestro rural, ingenieros hidráulicos, licenciados, administradores de imprentas, en una larga lista de desaciertos.

La llegada de Barriga al cargo encuentra a la empresa estatal del petróleo sumida en casos de corrupción y ante dramáticas dudas sobre la pertinencia de algunas inversiones millonarias. La planta de Bulo Bulo se presenta como el ejemplo de la falta de previsión. Fue emplazada en el centro del territorio boliviano para producir urea y amoniaco con destino a la exportación. El costo de transporte inviabiliza las exportaciones y ni siquiera existe el ferrocarril que debía servir para eso, excepto el tramo entre Montero y las fronteras con Brasil y Argentina.

Es probable que Barriga, cumpliendo la orden del presidente, descubra las fallas de este caso y permita saber si existió o no alguna irregularidad que pudiera ser atribuida a la corrupción. Dudas similares ensombrecen el futuro de las plantas separadoras de Yacuiba y Río Grande, ahora aquejadas por la reducción de los volúmenes de exportación. Estos tres proyectos costaron al país más de $us 2.000 millones.


Desde la cárcel, Ramírez vaticina que los problemas de la empresa no se resolverán con este cambio: “Los problemas continuarán dentro de YPFB, porque es una disputa del poder político y económico en el interior de la estatal; se crean grupos intocables en el interior, que si los tocas te arman cualquier proceso”. El problema es que la producción está cayendo y ni siquiera se sabe cuántas reservas probadas de gas existen. 

jueves, 15 de junio de 2017

se refiere Los Tiempos al caso "taladros" cuyo sobreprecio es motivo de escándalo, se trata del mayor caso de corrupción que acaba de tumbar a su presidente. el articulista cree que como en Brasil y Venezuela la magnitud de este robo termine llevandl al colapso al Gobierno de Evo, salvo que ocurra un milagro.


YPFB, nuestro futuro en juego


Conviene tomar en cuenta los casos de Venezuela y Brasil, cuyas empresas hidrocarburíferas fueron el núcleo matriz de una corrupción que por su magnitud terminó llevando al colapso económico y político a ambos países
A mediados del pasado mes de marzo, la Unidad de Transparencia del Ministerio de Hidrocarburos dio un primer paso en un camino que, como ha comenzado a verse durante los últimos días, será muy largo, tortuoso y de incierto destino. Nos referimos al proceso que se inició con las denuncias sobre probables irregularidades y posible sobreprecio en el proceso de contratación y compra de tres taladros por parte de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) a la empresa italiana Drillmec.
Como se recordará, la sola difusión pública de ese informe, aún antes de que se indagara en los detalles del asunto, tuvo un fuerte impacto en el ámbito político y empresarial de nuestro país, pues ya entonces había abundantes motivos para suponer que esa investigación sería la punta de un ovillo que bien podría conducir al centro de una de las más densas tramas de corrupción, de las muchas que se han tejido en nuestro país durante los últimos años.
Las más recientes noticias sobre el tema así lo confirman. Al parecer, por lo menos hasta ahora, de nada o de muy poco han valido los esfuerzos que desde los más altos niveles jerárquicos de YPFB se han hecho para desvirtuar las investigaciones, desacreditar a sus promotores o minimizar la importancia de los datos que poco a poco fueron saliendo a luz. Y tampoco fueron suficientes los duros términos con los que la empresa italiana Drillmec hizo públicas sus amenazas contra el Estado boliviano, en caso de que pusiera en duda la legalidad del contrato en cuestión.
Es también importante recordar que el caso taladros no es el único que amerita una muy severa investigación. Por el contrario, es sólo uno más, y uno de los más pequeños, entre decenas de contratos suscritos entre YPFB y empresas proveedoras de bienes y servicios por montos que en muchos casos superan las centenas de millones de dólares. Es el caso de las plantas de Gran Chaco, Río Grande y la de urea de Bulo Bulo, entre muchos otros.
En efecto, basta hacer una recapitulación de las más grandes contrataciones y compras hechas por YPFB durante los últimos años para constatar que la falta de transparencia no ha sido la excepción sino la regla, como se ha ido denunciando en forma permanente.
Conviene por otra parte tomar en cuenta las lecciones que dejan experiencias muy cercanas, como las de Venezuela y Brasil, cuyas empresas hidrocarburíferas también fueron el núcleo matriz de una corrupción que por su magnitud terminó llevando al colapso económico y político a ambos países.
En Bolivia, como los fríos datos de la realidad poco a poco van mostrando, los daños causados por la arbitrariedad aplicada a la administración pública, tanto en el plano político como económico, son también enormes. A pesar de ello, hay motivos para alentar la esperanza en que todavía estemos a tiempo para evitar un desenlace como el venezolano. Está en manos del Gobierno la posibilidad de elegir el rumbo a seguir. Es de esperar que tome las decisiones correctas pues lo que está en juego es nada menos que el futuro económico y político de nuestro país.

martes, 13 de junio de 2017

la producción de gas está en crisis, no vale ocultar cifras o negar la información que proporcionan fuentes fiables, afirma Hugo del Granado que viene ilustrando desde siempre en este rubro sin haber sido desmentido. el Gobierno Morales sigue en la tarea de distorsionar los datos y "hacer malavarismos para distorsionar la verdad"


Crisis de producción de gas


La información obtenida de una Gobernación (no de YPFB porque decidió suspender su publicación en la página web de YPFB Transporte), da cuenta que el promedio de exportaciones de gas a Argentina, el mes de mayo, fue de 16.8 MMM3/día (millones de metros cúbicos por día), a Brasil de 26.9 MMM3/día y el consumo del mercado interno de 13.4 MMM3/día, haciendo un total de 57.1 MMM3/día.

La información, pese a su reserva, no muestra cambios porque está en los mismos niveles de hace doce meses, excepto por el último período del año, en el que Petrobras nominó menos de lo permitido por el contrato. El único motivo para ocultar la información de Transporte fue el reclamo del embajador de Argentina.

En efecto, si se tiene en cuenta que de acuerdo a contrato con Enarsa, a partir del 1 de mayo y hasta el 30 de septiembre que es el período de invierno, se debía estar enviando un volumen mínimo de 20.3 MMM3/día, a través de la información anterior, se puede constatar que ni un solo día del mes de mayo se ha cumplido con este volumen mínimo.

Sin embargo, el presidente de YPFB aseguró que cumple con todo el volumen a la Argentina. “Hemos estado con nominaciones alrededor de 19.3 MMM3/día, 19.7 MMmcd, que considerando el poder calorífico que tiene nuestro gas equivale al volumen contractual que tenemos con Argentina”. (23.05.2017 PS)
De acuerdo al Contrato de Venta y su Adenda firmados entre YPFB y Enarsa (En octubre de 2006 y marzo de 2010 respectivamente), el gas a exportar debía tener un poder calorífico de 8.900 Kcal/M3, lo que quiere decir que en esta etapa de invierno (20.3 MMM3/día), se debía exportar, en términos calóricos, la cantidad mínima de 180.670 millones Kcal/día. Sin embargo, el mes de mayo se exportaron solo 16.8 MMM3/día y para cumplir con el contrato en términos calóricos, el gas natural debía haber tenido un poder calorífico de 10.703 Kcal/M3, es decir 20 por ciento más que el establecido en el Contrato y su Adenda.

En términos generales, para que el gas natural tenga más poder calorífico que el de base seca, es necesario agregarle licuables (etano, propano, butano). En el caso boliviano, como en la planta de separación de Gran Chaco, se separan estos licuables del gas natural para usarlos como materia prima petroquímica o para producir GLP; lo que se habría hecho es no sacar los licuables y más bien enriquecer el gas, para compensar la falta de volumen.

Si el gas exportado, como dice el presidente de YPFB (AN YPFB 24.05.2017), hubiera tenido un poder calorífico de 1.065 BTU/PC, igual a 9.477 Kcal/M3, que es equivalente a sólo 19 MMM3/día, se estaría enviando gas rico por encima de las especificaciones del contrato y tampoco se estaría cumpliendo con el volumen contratado.

No se critican los malabarismos a los que tiene que acudir YPFB para justificarse con Enarsa, sino a la negación de los hechos, declarando que no se envió gas rico o que se cumplió el contrato o que YPFB dispone de 23.9 MMM3/día para enviar a Argentina. Faltaría que se diga que se está entregando el gas por encima de la temperatura de los 50 grados centígrados establecidos, para aumentar el volumen.

Independientemente de los ardides que utilicen las autoridades para sortear los reclamos que existen sobre las exportaciones de gas, lo preocupante son las razones por las que no se puede cumplir con los compromisos.  A Brasil se debía exportar un volumen de 30.08 MMM3/día y a Argentina 23.9 MMM3/día. Esto significa que Bolivia está exportando 10 MMM3/día menos de lo establecido en los contratos (19 por ciento menos) y en el caso argentino, se está enviando 3.5 MMM3/día menos del mínimo permitido.

Las autoridades del sector aseguran que la producción de gas se encuentra por encima de los 60 MMM3/día, que las inversiones son gigantes y que no hay crisis en absoluto. Esto no es cierto porque la producción actual de gas es de 57 MMM3/día, en continuo descenso desde el año 2014 y las “inversiones gigantes” no han servido para descubrir nuevos campos e incrementar las reservas.

A lo anterior se debe sumar la declinación también continua de los campos. Así, el campo San Alberto que el año 2013 produjo 10.94 MMM3/día, el pasado mes de mayo produjo 5.93 MMM3/día, una declinación del 45 por ciento; el campo San Antonio que el año 2013 produjo 18.35 MMM3/día, el pasado mes de mayo sólo produjo 15.98 MMM3/día teniendo una declinación del 13 por ciento.

Está visto que el ingreso del campo Incahuasi no pudo compensar la declinación de los otros y la única posibilidad de incrementar la producción es con el pozo Huacaya 2 que aportaría 1 MMM3/día a partir del mes de septiembre.

Este incremento, que será absorbido por el consumo de la planta de fertilizantes y por el crecimiento del mercado interno, demuestra que la producción de gas en Bolivia está en crisis y que hay que enfrentarla con medidas estructurales en lugar de negarla o de ocultar la información.
 
El autor es ingeniero químico y petroquímico.