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martes, 17 de marzo de 2015

Bolivia ya no es atractiva con el petróleo a 50 dólares el barril. perdió la posibilidad de ser una fuente de inversiones según Carlos Miranda uno de los expertos más calificados en el tema petrolero. las inversiones que anuncia YPFB no tienen éxito alguno

La relación anterior mostraba al país dudosamente atractivo para la inversión extranjera. Con el barril a $us 50, ya no queda la menor duda. No somos atractivos
El país que recibe inversión petrolera extranjera (estatal o privada), si cuenta con una entidad petrolera especializada, se beneficia de acervo tecnológico que traen consigo estas empresas porque son las generadoras y portadoras de los métodos más avanzados para encontrar petróleo. Nosotros nos hemos autoaislado de contar con ese beneficio.
Después de la llamada “nacionalización” de los hidrocarburos, en cumplimiento de la Ley de Hidrocarburos 3058 vigente, se renegociaron los contratos con las empresas petroleras que trabajan en el país.
Terminada una ardua y difícil negociación, en tono triunfalista, el 3 de junio de 2007, se anunció que se habían firmado “los contratos petroleros más difíciles del mundo”.  Así hemos iniciado oficialmente nuestro proceso de autoaislamiento.
Esa declaración, tenía un doble mensaje: tenemos suficientes reservas de petróleo y gas así que no necesitamos, ni es bienvenida, la inversión extranjera en el sector.
El tono antiinversión extranjera de la declaración oficial, no era el más apropiado porque justamente en los 10 años previos este tipo de inversión logró que se descubran reservas de petróleo y gas que dieron un sentido de autosuficiencia que se refleja en la declaración aludida.
YPFB continuamente reporta importantes inversiones en exploración, pero ninguna es exitosa. Parecería que la empresa estatal no tiene la tecnología con la que contaban las extranjeras que lograron los descubrimientos previos.
El aporte tecnológico de inversiones privadas para exploración en nuestro país ha sido innegablemente bueno. Lo inició la Standard Oil descubriendo los campos de Bermejo, Sanandita y Camiri. Después Bolivian Gulf Oil Co (BOGOC) descubrió petróleo al norte de Río Grande en Caranda y los campos de gas y condensado Colpa y Río Grande, así como cerca a una decena de otros campos más pequeños al norte de Santa Cruz. A finales del siglo XX, capitalizando sobre todo los estudios realizados anteriormente, las empresas Petrobras, Total, Repsol, British gas, British Petroleum y Pluspetrol volcaron sus esfuerzos en búsqueda de campos de gas y condensado. Los resultados fueron excelentes habiéndose descubierto los actuales megacampos en producción.
Desde entonces han pasado 8 años y los hechos nos muestran que el consumo del mercado interno y los compromisos de exportación serán cumplidos a duras penas, porque no se ha logrado ningún incremento importante en el descubrimiento de reservas nuevas.
Agravando nuestro autoaislamiento, en ese mismo periodo se aprobó la nueva CPE, una serie de leyes sectoriales y muchos decretos supremos, que sumados a los hechos de ocupación de tierras y minas y otros desmanes, ha dotado a nuestro país de una lamentable figura de inseguridad jurídica.
Con ese escenario de fondo, se debe tomar nota que los megacampos descubiertos y en operación están en la zona llamada tradicional del país (al sur de Santa Cruz) y parecería poco probable descubrir más megacampos.
Esta situación hace imperioso que los esfuerzos exploratorios se vuelquen al área no tradicional en la zona subandina, al norte de Santa Cruz y La Paz. Las condiciones naturales de esas áreas  son totalmente diferentes a las que YPFB y otras empresas petroleras tuvieron que enfrentar durante los pasados 70 años. Es densamente boscosa, surcada por muchos ríos, sujeta a precipitaciones pluviales muy fuertes y al momento prácticamente inaccesible por carretera. YPFB no tiene la tradición ni tecnología para enfrentar esas difíciles condiciones de trabajo. En cambio las petroleras internacionales tienen experiencia en zonas similares.
La relación anterior, aun con $us 100/bbl de petróleo, más las promesas de cambios de ley e incentivos no cumplidos, mostraba al país dudosamente atractivo para la inversión extranjera. Con el barril a $us 50, ya no queda la menor duda. No somos atractivos a la inversión privada internacional.
El autor es ingeniero petrolero

martes, 3 de marzo de 2015

el título lo dice todo "hoy lloro por ti, Argentina" de la famosa ópera del mismo nombre, llevada a la pantalla. Carlos Miranda lo hace por el tema de los hidrocarburos de nuestro vecino.

Parecería que no estamos aprendiendo la lección de las amargas experiencias en Petrobras. Ojalá no sea así porque: No queremos volver a llorar por ti, Argentina.
Hoy no lloro por ti Argentina, al contrario estoy muy feliz y contento por las noticias sobre que la Planta Termonuclear Atucha II, con una capacidad de 754 megawats y operando al 100 por ciento de eficiencia, ha sido incorporada al sistema eléctrico argentino. Es una gran y buena noticia. Muchos que quieren y admiran Argentina, deben compartir esta alegría que me invade.  Esos muchos más, son generaciones de bolivianos que han sobrevivido la invasión de la subcultura del blue jean y que se han formado con la luz proveniente de Buenos Aires. Primero con revistas, comenzando con Billiken para nuestros años de escuela primaria, hasta Rico Tipo de Divito para nuestros años mozos. Mientras tanto veíamos como nuestras hermanas y madres se deleitaban con la revista Para Ti. Todos estábamos pendientes del clásico Boca – River. Ahora la prensa deportiva llama a las jugadoras del  equipo femenino argentino de hockey, Leonas. Inmediatamente retornaba a nuestra memoria imágenes de las Leonas de Divito en Rico Tipo, mujeres con una silueta como un 8, muy apretada la cintura, cabelleras abundantes, ojos soñadores y sonrisas cautivadoras.
En nuestros estudios profesionales, constantemente nos referíamos a literatura impresa en Buenos Aires. Con gran satisfacción en diferentes partes del mundo oíamos citar a Atucha I como una planta termonuclear ejemplo de rendimiento y de seguridad.  Atucha era un nombre energético que nos ha acompañado siempre, como si fuera nuestro.
La reciente inauguración de Atucha II por la presidente Cristina Fernández de Kirchner, fue motivo de un largo, emocionado y fervoroso discurso, con toques demagógicos maestros, mostrando su larga experiencia en las luchas por el poder.  Naturalmente el discurso era una orgullosa exposición política del trabajo realizado para reactivar la energía nuclear en la Argentina.
Como un gran logro se hacía notar que la operación de Atucha II significaba un ahorro de $us 400 millones anuales en  energía importada. Es una cifra importante, pero el efecto trascendental es que el funcionamiento de Atucha II puede ser el inicio para desgasificar el consumo de la energía en la Argentina.
Los que por años seguimos la figura energética argentina, veíamos con preocupación que el suministro energético dependía cada vez más del gas natural. Actualmente representa más del 55 por ciento de la energía que consume ese país, casi 2 TCF por año. Para el futuro se requerían volúmenes difíciles de lograr con producción de la zona.
Prudentemente no hizo notar que desde hace 10 años las reservas argentinas de gas están disminuyendo, atribuyéndose este efecto a la política de la llamada “Era Kirchner” (Néstor y Cristina). Lo que sí, justificadamente, la Sra. Kirchner podría haber indicado que el funcionamiento de Atucha II equivale a descubrir un importante campo gasífero en su territorio.  
La Sra. Kirchner informó que Atucha II fue construida totalmente con personal argentino, con un 73 por ciento de equipos y materiales nacionales y que se está repatriando miles de técnicos argentinos para revitalizar la industria. El objetivo sería convertir a la Argentina en un centro de desarrollo nuclear. La gran novedad es que se indicó que ya se está desarrollando el reactor nuclear Carem, de pequeña producción energética para zonas con consumos eléctricos menores.
Concurrentemente con las declaraciones de la señora Presidente, siete prestigiosos profesionales, ex Secretarios de Energía argentinos hicieron conocer que el presupuesto argentino asigna $us 11.000 millones para plantas termonucleares y por convenios celebrados con China, el ejecutivo está  autorizado para usar estos fondos discrecionalmente, sin llamamientos a propuestas. Los ex Secretarios consideran que ese procedimiento representa “una peligrosa anomalía”.
Parecería que no estamos aprendiendo la lección de las amargas experiencias en Petrobras. Ojalá no sea así porque: No queremos volver a llorar por ti, Argentina.
El autor es ingeniero petrolero.