Vistas de página en total

jueves, 8 de mayo de 2014




La basura como problema social


Mauricio Aira

El nombre del barrio Kara Kara significa conflicto, negligencia, incapacidad de solución al problema de la basura en Cochabamba. Conflicto que se arrastra hace más de 20 años que surgió como un programa, entonces aceptable para eliminar los desperdicios sólidos de una ciudad pujante que crecía aceleradamente. En aquel momento no pasó por la mente de las autoridades municipales el hecho del aumento de población acelerada y de la creciente producción de los desperdicios.

Gregorio Iriarte el sacerdote oblato que consagró su vida al estudio crítico de la realidad boliviana estimaba entre 2 y 4 kilogramos la producción habitante/día de los desperdicios residenciales en 2003, a los que sumar los desperdicios comerciales, industriales y los que resultan de los escombros en un centro de intensa actividad constructiva. Revisando Los Tiempos de aquella época, se daba el anuncio de la existencia de recursos en el BID para impulsar estudios serios que lleven a la solución del problema del manejo de basuras. La conclusión es que ni el Estado, ni las Municipalidades tenían por entonces, los recursos para encarar frontalmente el problema y se decidió continuar e implementar salidas tipo Kara Kara, un sumidero, relleno sanitario, que si bien permitía “librarse del dolor de cabeza”, no significó una solución. Es más, convencieron a los pobladores acariciar programas de urbanización, de producción artesanal y agropecuaria en pequeña escala, postergando la solución año tras año hasta el dia de hoy. Kara Kara ha sido un campo experimental con la construcción de celdas para el relleno después de la compactación mecánica y manual, con un movimiento creciente de volquetas y vehículos recolectores de los residuos.

El sistema ha funcionado para enriquecer a las llamadas “industrias recicladoras” especialmente de vidrio, plásticos, metales, papel, que remueven los descargues in situ, y permiten a cientos de familias seleccionar los materiales mencionados y venderlos a “los industriales” a precios irrisorios, que les permiten sobrevivir. Tales “industrias” de plácemes, han incentivado el método de zanja progresiva que sin embargo se ha sobre saturado y hoy por hoy resulta insuficiente, inadecuado, e impropio.  Por ello en diversos artículos, algunos de 1995, nos permitieron insistir, como lo hacemos hoy, en la única, urgente solución de una planta de incineración de desechos sólidos.

La compactación con el uso de maquinaria especializada y al parecer sistema que garantizaba 8, 10 y hasta 12 años de vida como relleno, ha devenido en un pozo sin fondo, que insume todos los recursos disponibles sin dejar de causar perniciosos efectos para el medio ambiente. La otra forma incorrecta, ilegal y clandestina es que los residuos se continúan arrojando a los ríos, a los canales de desagüe y en nuestro caso en la ribera de Alalay, que termina con la fauna y la flora, riqueza inapreciable de la ciudad.

La incineración es el método (no el mejor ni idealmente más sano) de terminar con Kara Kara, considerando que el volumen actual de la basura permitiría el financiamiento de una planta de mediano tamaño con suficiente capacidad para producir gas aprovechable en la generación de energía. Hemos visitado plantas modelo, que se alimentan con el descargue de los basureros durante 24 horas por día y 365 días por año, sin interrupción, esa basura transformada en electricidad luego de un proceso de varias horas,  se suma a la red local de electricidad. O sea de entrada a los calderos los residuos, de salida energía que se factura en el momento mismo en que alimenta la red que la distribuye a los usuarios. Prevención. No existe una planta lista para un contrato “llave en mano”, tiene que existir un proyecto previo, ahora que las Municipalidades gozan de financiamiento saneado por el impuesto de los hidrocarburos, bien podrían acometer el proyecto mencionado, siendo la única forma de poner punto final a la intolerable de la basura que nos abruma.


No hay comentarios: