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miércoles, 1 de octubre de 2014

proyecto de convertir a Bolivia en Centro Energético, no va más. porque no hay exploración gasífera ni nuevos pozos, porque la producción eléctrica es una "pulga frente a Brasil o Argentina" a quién pretende engañar Evo y el MAS?

El oficialismo ha revivido un viejo slogan que impusieron los “sucios neoliberales” en los años '90, cuando se desató la algarabía de la exportación de gas, cuando se construyó el gasoducto a Brasil, cuando se habló de expandir las ventas a la Argentina, cuando se mencionaba a Paraguay, y Uruguay como clientes potenciales y por último cuando se hablaba de los mercados de México, Estados Unidos y Chile, con el ambicioso proyecto del LNG de la mano, algo que muy pocos mencionaban en aquel entonces, pero que hoy es una realidad cotidiana.
Los agentes políticos que nos gobiernan hoy, azuzados por Venezuela (que no quería la competencia de otros distribuidores en América del Sur) y por Brasil (que no quería que nadie más disfrute el gas boliviano) se encargaron de tumbar todos esos proyectos y calificaron como “vende Patria” el objetivo de convertir a Bolivia en el “Eje de distribución energía del Cono Sur”, una cantaleta que ha resurgido en estos días de campaña, con el aditamento de que nuestro país podría además exportar electricidad a los países vecinos.
Han surgido muchas dudas acerca de esta idea. La primera fue expresada por el experto Carlos Miranda Pacheco, quien dijo que si bien el proyecto es viejo y era válido en los años '90, cuando Bolivia tenía casi 40 trillones de pies cúbicos de reservas de gas, hoy resulta ridículo ofrecerlo, no solo porque las reservas han caído a la cuarta parte, sino porque todos los posibles interesados en nuestro gas han tomado sus propias previsiones,  pues con lo sucedido en el 2003 y sobre todo, después de la nacionalización, Bolivia pasó de ser un proveedor poco confiable. En cuanto a la oferta de electricidad, el especialista dijo que es todavía más burlesca, pues estamos hablando de exportar un excedente de mil megavatios a un mercado que produce 170 veces más, algo así como “darle una mosca a un pavo”.
Pese a que Carlos Miranda habla respaldado con datos, su testimonio podría ser puesto en duda ya que él fue funcionario de Goni. Recurramos entonces a una fuente que nos pueda ofrecer mayor credibilidad. La calificadora internacional de riesgos, Fitch Ratings, la misma que en medio del beneplácito del ministro Arce Catacora le echó flores al gobierno en cuanto al manejo de la deuda y algunos otros datos macroeconómicos, acaba de referirse a la situación de YPFB y las reservas de hidrocarburos de Bolivia. La prestigiosa entidad que sirve de faro a las compañías y las administraciones estatales más serias del mundo, ha dicho que ante la ausencia de desarrollo de nuevas reservas, nuestro país podría enfrentar restricciones en su capacidad de cumplir con el abastecimiento de gas al mercado internos y las exportaciones a Argentina, entre los años 2017 y 2018. Con este diagnóstico, el proyecto de ser el centro de distribución energética queda prácticamente sepultado.
Pero si estas evidencias, no alcanzan para cuestionar la política energética gubernamental y el fracaso de la nacionalización, solo es necesario  remitirse a las propias pruebas que hace públicas el Gobierno. Si fuera verdad que en Bolivia alcanza y sobra el gas para distribuir, exportar e incluso mandarlo a Centroamérica, como le pidieron al presidente, no debió ser un problema entregarle tres millones de metros cúbicos a la Jindal, empresa que al  final fue echada del país por desnudar la falta de gas para los bolivianos.
Las autoridades dicen que van a reactivar el proyecto del Mutún, pero cómo será su falta de confianza en la provisión gasífera del futuro, que solo se atreven a hablar de una minifábrica de acero con un consumo de una pequeña fracción de lo que pedía la compañía hindú Jindal.

domingo, 28 de septiembre de 2014

considera El Deber, que Santa Cruz se elevó casi en 7 veces más tratándose de exportación no tradicional. las cifras son expresivas. Santa Cruz lo hizo "por mérito propio" haciendo frente a los opuestos, el régimen actual, que pretendió torcer su tendencia productiva y limitar sus exportaciones. veamos:

La historia nacional de los últimos 10 años viene marcada por grandes acontecimientos, cambios y vicisitudes, pero también por una constante no menos trascendental: el crecimiento económico sostenido del departamento de Santa Cruz. Basta mencionar que esta tierra oriental ahora exporta seis veces más de lo que exportaba en 2003, y estamos hablando mayormente de productos no tradicionales, aquellos que –pese a no ser prioritarios en la zarandeada agenda política– sí son vitales para el desarrollo integral del país.

En efecto, desde aquellas épocas de la ‘guerra del gas’ y de otros conflictos, Bolivia tenía centrada su atención en temas de hidrocarburos, situación que no cambió en los años subsiguientes debido a los ingentes ingresos que registró el país por la venta de gas. Tanto es así que en el periodo 2003-2013, el negocio hidrocarburífero pasó del 17% al 45% de participación en las exportaciones nacionales. Con semejante auge, resultaba difícil notar que Santa Cruz, en el mismo periodo, pasó de exportar productos por un valor de $us 590 millones a $us 3.402 millones, todo un fenómeno.

Los datos estadísticos que ha publicado el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) muestran con claridad que la economía cruceña perfila cada vez más el desempeño económico del país en su conjunto. No podía ser de otra manera, cuando las exportaciones de Santa Cruz en materia de alimentos ya representan cerca del 80% del total. Es decir, quitando las cifras por la venta de gas, la agroindustria cruceña ya tiene un impacto superior en la economía nacional que el de cualquier otro sector, incluyendo la minería.

Sin duda, el aparato exportador de Santa Cruz se ha forjado por méritos propios. Las agendas políticas y económicas de los gobiernos de turno estuvieron demasiado saturadas de asuntos coyunturales como para considerar un apoyo decidido a los productores cruceños. Más bien la referida década trajo consigo toda una gama de obstáculos para el hombre del campo: bloqueo de carreteras, inseguridad jurídica, límites a las exportaciones, toma de tierras, etc. Solo en los últimos años se notó un acercamiento gubernamental hacia los sectores productivos, aunque todavía se echa de menos las políticas de Estado que deban acercarnos al paradigmático desarrollo sostenible. Incluso las promesas electorales de la actualidad giran en torno a megaproyectos, sin nada concreto para la agroindustria. Por lo menos a nadie le queda la duda de cuál es el motor de la economía nacional 

Consejo Editorial: Pedro F. Rivero Jordán, Juan Carlos Rivero Jordán, Tuffí Aré Vázquez, Lupe Cajías, Agustín Saavedra Weise y Percy Áñez Rivero

jueves, 25 de septiembre de 2014

Carlos Miranda con la seguridad de quién conoce el tema, hace historia de YPFB, la primera empresa de petróleo en nuestro continente, PEMEX de México y PETROBRAS. trata de la corrupción existente y de los desafíos. seguir el texto de Carlos Miranda es un deleite.

Brasil está atravesando momentos difíciles e incómodos. Su economía no reacciona con la velocidad esperada. Aun así adquirió el compromiso de ser sede del Mundial de Fútbol y las Olimpiadas. Ese bocado gigantesco de notoriedad parece haber causado una indigestión económico social que ha motivado una serie de manifestaciones de protesta en ese país.
El Mundial de Fútbol transcurrió sin ninguno de los esperados y temidos apagones. Ese fue un alivio pasajero. El equipo nacional de fútbol tuvo el peor desempeño de su historia, terminando a duras penas en un mediocre y oscuro tercer lugar.

Lo que sigue es todavía peor. Brasil está en época pre eleccionaria y PETROBRAS, el otro orgullo nacional, está siendo objeto de investigaciones  por cargos de coimas, pagos indebidos y lavado de dinero por cientos de millones de dólares. Por la gravedad de los cargos y el encono político reinante, la prensa brasileña diariamente da difusión a estos temas.
Las empresas estatales petroleras son acusadas de ser ineficientes, herméticas en no divulgar información, y como su manejo está cerca a las cúpulas políticas del país, se convierten en centros propicios de corrupción.
Se consideraba que PETROBRAS había superado esas acusaciones. Empresa estatal eficiente que cotiza en las bolsas y con una trayectoria de extraordinario crecimiento. En los círculos petroleros oficiales latinoamericanos, sobre todo en los nuestros,  PETROBRAS era citada como un ejemplo al que se debía llegar. No se sabe cuáles serán los resultados de las investigaciones pero lo que hasta ahora se revela está despedazando la impecable imagen de esa petrolera estatal.
Las dos empresas petroleras monopólicas estatales latinoamericanas más antiguas son YPFB y PEMEX con más de 70 años de existencia.
Lamentablemente, PEMEX tiene una estela de acusaciones e incidentes que refuerzan la triste imagen que se tiene de las empresas petroleras estatales. PEMEX  ha tenido grandes éxitos de producción pero también enormes fallas administrativas ocasionadas por el personal directivo que es renovado cada 6 años por el gobierno de turno.  Por esta razón, en un tono de humor con triste resignación a esa realidad, en México se menciona que cada sexenio  un nuevo equipo de Alí Babá y sus 40 Ladrones se hace cargo de la administración de PEMEX en reemplazo del anterior.
Las reformas energéticas en México tienen el objetivo de lograr la participación privada en la industria, munida de fondos, tecnología y buen manejo gerencial. Se tiene la esperanza de que este último aspecto influya en PEMEX para evitar los escándalos de corrupción en su manejo.
YPFB se creó meses antes que PEMEX. Los descubrimientos petrolíferos realizados por YPFB, están muy lejanos a los de PEMEX, explicables por la diferencia en las cuencas petrolíferas mexicanas y bolivianas. Lo destacable es que hasta el actual sistema de gobierno, YPFB mantuvo una foja impecable de servicios.  Pero el 2011, YPFB dejó de ser un ejemplo de honestidad y correcto manejo en la industria. La administración de entonces, nombrada por el actual gobierno, acordó y ejecutó un vergonzoso plan de coimas y sobrefacturaciones de equipo no fabricado, que irónicamente fue descubierto no por investigaciones a la empresa, sino por un horrendo crimen entre corruptos  y corruptores.
¿Pero es inevitable la corrupción en el manejo financiero de una petrolera estatal? Quizás la sabiduría de un dicho tradicional Azerí nos dé algo de luces al respecto: “Si se tiene mucha gente manejando miel con las manos, no se pude evitar que algunos de ellos se laman los dedos”.
Ese sabio y simple consejo parecería que puede ser seguido evitando la burocracia y el manejo discrecional de ciertos niveles de administración en las empresas estatales.
Últimamente YPFB está haciendo las erogaciones más grandes de la historia en pocos meses. Ojalá estén cuidándose de los peligros que señala el viejo consejo de Azerbaijan, para evitar actos de corrupción.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

cifras sobre la economía y desarrollo de SC y Pando que OPINION nos ofrece, ayudan a entender las diferencias entre una y otra región, pero también la grandeza y la potencialidad de Santa Cruz y Pando que celebran su efemérides

Dos departamentos celebran su efeméride en un solo día, con historias y realidades diferentes.

Si se trata de comparar presupuestos de este 2014, la Gobernación cruceña tiene al menos cuatro veces más ingresos que Pando

Mientras Santa Cruz dispone de 2.373.331.408 bolivianos, el presupuesto de Pando es de 504.106.679 bolivianos.

Ambos departamentos perciben la mayor parte de sus ingresos de los hidrocarburos. El presidente en ejercicio Álvaro García Linera destacó en la entrega de un sistema de redes de gas que Santa Cruz retomó su “poderío hidrocarburífero” con las inversiones en plantas petroleras. 

Según el Instituto Nacional de Estadísticas, las exportaciones cruceñas de 2013 corresponden a 1.243.05 millones de dólares de gas natural; 992.3 millones de productos de soya 103.13 millones de dólares de productos de girasol; bebidas con 78.67 millones de dólares y azúcar con 75,06 millones de dólares.

La Gobernación de Santa Cruz destina el 18 por ciento de su presupuesto a la producción agropecuaria y 13 por ciento a recursos hídricos. Esta priorización de la Gobernación coincide con la propuesta de Gobierno de hacer de Santa Cruz el “centro alimentario continental”, hasta 2020 . Se pretende ampliar la frontera agrícola a un ritmo anual de 1 millón de hectáreas para triplicar las 2.5 millones de hectáreas cultivadas hasta ahora.

Pando, en cambio, prioriza las inversiones de urbanismo y vivienda destinando el 38 por ciento de su presupuesto 2014 a ese rubro. Energía cuenta con el 17 por ciento de las inversiones, igual que transportes. La agricultura y el riego tienen solo el 7 por ciento del presupuesto 2014, pese a que su potencial productivo pandino está en castaña, maíz, cacao, café y yuca.

El departamento de Pando fue creado recién el 24 de septiembre de 1938, en memoria del ex Presidente de Bolivia General José Manuel Pando. Cuenta con 109.173 habitantes, según el Censo 2012. Santa Cruz tiene 2.657.762 habitantes.

Santa Cruz festeja el 204 aniversario de su gesta libertaria, con diversos actos y sobre todo la realización de la feria internacional que mueve millones.

La celebración de Pando es austera, con la inauguración de 37 radiobases desde 2005 y 17 telecentros satelitales para regiones rurales.

Más allá de las diferencias, los pobladores de ambos departamentos tienen mucho que celebrar y continuar en la lucha por el desarrollo, con el fin de mejorar sus condiciones de vida.

martes, 23 de septiembre de 2014

Evo miente porque le miente su ministro Arce Catacora en materia económica financiera. para Arce todo es jauja, disfrute, bonanza, florido, mientras que las cifras, la realidad le desmiente según nos lo está demostrando Humberto Vacaflorcon información puntual

Luis Arce Catacora está mintiendo a la gente sobre el informe de Fitch Ratings.
Esto es lo que iformó Siglo 21 sobre ese imforme la semana pasada:
Flaquezas de la economía
Aunque contradiga la prédica del gobierno en estos días de campaña, es inevitable reproducir lo que dice el último informe de Fitch Ratings acerca de la economía boliviana.
Esta es una traducción literal de lo que dice ese informe cuando habla de las debilidades de la economía de Bolivia.
Dependencia peligrosa:

• La dependencia de las materias primas aumenta la vulnerabilidad del crecimiento, de las cuentas fiscales y externas respecto de reducciones en la producción de gas y shocks en los términos comerciales. Los hidrocarburos representaron 8% del PIB, 57% de las recaudaciones tributarias, 54% de las exportaciones y 33% de la inversión interna de 2013.
Inversores desalentados:
• La tasa de inversión interna boliviana aumentó a 19% del PIB en 2013, pero muy debajo de la calificación de “BB” de 21%. Las incertidumbres legales, los riesgos de nacionalizaciones, la apreciación de la tasa de cambio y el débil clima para los negocios pesa mucho en las inversiones privadas, diversificación económica y el desarrollo de nuevas reservas de hidrocarburos.
País pobre:
• A pesar de recientes mejoras en los indicadores de desarrollo humano, Bolivia es uno de los países más pobres de América latina y figura entre los exportadores de materias primas. Su PIB per cápita está muy por debajo de las medidas “BB” y del “BBB”, a pesar de haberse triplicado desde 2005.
• Los indicadores sobre la gobernabilidad no son tan eficientes como en otros países con similar situación cuando se trata de corrupción, la eficiencia gubernamental, estabilidad política, calidad de la regulación y seguridad jurídica.
Volatilidad:
• Los ingresos fiscales son dependientes y más volátiles que los de países similares, aumentando la vulnerabilidad de las finanzas públicas a las variaciones cíclicas de los precios internacionales. El presupuesto incrementa la priorización del capital sobre el gasto corriente pero el hecho de que su capacidad esté limitada por las empresas estatales impide una más rápida ejecución.

viernes, 19 de septiembre de 2014

vuelve El Deber a recordarnos que el pozo 9 de San Alberto está agotado, que las reservas de gas disminuyen ostensiblemente, mientras que las tareas de exploración están lejos de realizarse. sin exploración no hay inversión, por tanto tampoco hay producción y vamor a la deriva como sucedió en Cochabamba. en Perú alentaron inversiones y hoy 3 veces más quehace 5 años. en Bolivia se desalienta la inversión. qué lamentable. se avisoran problemas.

En pocos días han surgido preocupantes noticias sobre el agotamiento de las reservas de gas natural en el país. Es probable que por razones políticas YPFB no haya admitido que el pozo 9 de San Alberto, aquel con el que se descubrió el primer ‘megacampo’ en 1991, se secó para siempre. En aquella época se saludó el descubrimiento con discursos optimistas, aunque las exportaciones estaban frenadas al mínimo porque Argentina estaba tratando de prescindir del gas boliviano. 

Luego, con el contrato de venta a Brasil y el renovado contrato con Argentina, ese megacampo y todos los que se descubrieron después fueron sometidos a una explotación intensiva, a tal punto que el país vive de vender ese gas, para las cuentas legales. Pues ahora aquel pozo se extinguió. Los otros que fueron perforados en ese mismo campo siguen produciendo.

Otra noticia preocupante sobre la inevitable declinación de los campos de gas viene en un informe de YPFB en el que se admite que la producción de los yacimientos ubicados en Cochabamba se agotó a un ritmo preocupante desde 2007 hasta ahora: bajó de 4,68 millones m3/d a 2,46 millones m3/d. Los expertos dicen que eso es inevitable y que por algo se llaman ‘recursos naturales no renovables’, porque hay un día en que se acaban.

Lo que hacen los países que tienen un grado de dependencia similar respecto de esos ingresos es reponer las reservas con nuevos yacimientos, lo que se logra con campañas persistentes e intensivas de exploración.

Perú tenía 7 TCF de reservas en Camisea cuando en Bolivia existían 23 TCF, pero ahora esa relación se ha revertido porque el país vecino alentó las inversiones mientras aquí se las desalentaba. Ahora se anuncia que, esta vez sí, comenzará la perforación petrolera en la zona de Lliquimuni en el norte de La Paz, pero el exministro de Hidrocarburos Carlos Miranda cree que se trata de un anuncio con propósitos electorales. La perforación ha sido programada para el mes de diciembre, sin tomar en cuenta que en los años anteriores se anunció que ese trabajo es imposible en la temporada de lluvias.

Lo que corresponde es que las autoridades miren este tema con seriedad y jamás permitan que se lo distorsione con urgencias electorales. A este ritmo de explotación, en 2017 Bolivia estará en problemas para cumplir sus compromisos de exportación, dice el último informe de Fitch Ratings, mencionado en este medio de comunicación. (F. Carlos Miranda, uno de los más calificados profesionales en el campo de los hidrocarburos)

viernes, 12 de septiembre de 2014

hechos periodísticos que El Deber destaca. el pozo 9 de San Alberto se agotó después de 12 años de explotación. hace 9 años que no se descubre un sólo pozo.. la producción de gas, puede aguantar hasta el 2017 luego, aún cuando hoy se descubrieran otros, nadie sabe cuánto tiempo tendrá que transcurrir hasta producir. Gravísimo.

En competencia con la campaña electoral, aunque más inquietantes, llegan precisos informes sobre la delicada situación de las reservas de gas natural en el país. La calificadora de riesgos Fitch Ratings dice en su último informe sobre Bolivia que las reservas comenzarán a flaquear el año 2017, cuando el país podría verse en figurillas para atender la demanda interna y externa.

Fitch pone en primer lugar la atención de la demanda interna, pero todos sabemos que esa no es la prioridad en este momento, sino las exportaciones. El informe dice también que si las leyes aprobadas en los últimos meses fueran implementadas de manera apropiada, pragmática, quizá sea posible que las inversiones lleguen a Bolivia a aportar para el hallazgo de nuevos yacimientos de hidrocarburos.

Pero habla también del clima de incertidumbre que existe en el ámbito petrolero y, en general, entre los inversionistas privados, nacionales y extranjeros.

La calificadora de riesgos subraya la creciente dependencia que Bolivia tiene de los ingresos del gas: 8% del Producto Interno Bruto, 57% de las recaudaciones tributarias, 54% de las exportaciones y 33% de la inversión interna. Lo malo es que en los últimos nueve años no se han encontrado nuevos yacimientos de gas ni petróleo en el país y los campos que son explotados desde anteriores gobiernos han comenzado a agotarse.

Según la carta informativa Siglo 21, el pozo 9 de San Alberto se agotó, dejó de producir. Fue el primer pozo del campo San Alberto, descubierto en 1991 por YPFB, pero que entró en producción solo en 2002. 

Si ese es el lapso que se da en la industria petrolera entre el descubrimiento de un campo y su entrada en producción, quiere decir que en este momento es tarde para encontrar soluciones a la crisis de 2017.

Las empresas petroleras deben enfrentar no solamente la incertidumbre de la inseguridad jurídica y la flaqueza de las leyes, sino también a las comunidades autóctonas, que exigen cada vez más ‘recompensas’ para autorizar que se opere en sus campos.

Fitch menciona, a este respecto, la falta de seguridades jurídicas y el hecho de que las leyes promulgadas no se apliquen, sobre todo cuando se trata de los derechos de las empresas privadas 

Consejo Editorial: Pedro F. Rivero Jordán, Juan Carlos Rivero Jordán, Tuffí Aré Vázquez, Lupe Cajías, Agustín Saavedra Weise y Percy Áñez Rivero