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miércoles, 27 de julio de 2011

DESINFORMACION. MIENTRAS EL GOBIERNO ASEGURA QUE INGLATERRA INVERTIRA 500 MILLONES EN EXPLOTACION Mr. BROWNE DICE QUE PREOCUPA LA FALTA DE SEGURIDAD JURIDICA. O SEA OTRA MENTIRA DE YPFB.


Pese a todo, el Presidente de YPFB aseguró un acuerdo con la petrolera británica para invertir en exploración de nuevos campos.
La inseguridad jurídica crea desventajas a Bolivia. El secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido para América Latina, Jeremy Browne, expresó la preocupación de este país por que las inversiones de las empresas británicas no tropiecen con problemas, ya que deben tener la seguridad de que en Bolivia no hay riesgos excesivos.
Browne recordó que la compañía británica de electricidad Rurelec queda como un caso pendiente de resolver, ya que el Estado boliviano no efectuó el pago por su nacionalización.
La transnacional británica estima que Bolivia debe pagar unos 70 millones de dólares por concepto de indemnización por sus acciones en la generadora de electricidad Guaracahi, nacionalizada el 1 de mayo de 2010. 
“Pienso que la única dificultad que podría presentarse para los inversionistas es que estén experimentando alguna angustia respecto de sus inversiones. Los inversionistas deben tener la seguridad de que al hacer inversiones en Bolivia no corren riesgos excesivos y si tuvieran preocupaciones por su inversión, entonces ellos podrían tomar la decisión de hacer esa operación en algún otro país”.
Relaciones sólidas con bolivia. El Ministro británico sostuvo que el Gobierno de Gran Bretaña desea mantener una relación más sólida y firme con los países de Latinoamérica, entre ellos Bolivia, relación que incluirá diversas áreas, desde política hasta deportes. 
“Las empresas y el comercio son una parte importante de esa relación que pretendemos tener, pero es necesario también que los tratados comerciales produzcan beneficios mutuos para ambos países”.
Browne recomendó al Gobierno de Bolivia que defina las cuestiones pendientes en estos campos de inversión y deudas pendientes, y que “si pudieran hacer borrón y cuenta nueva, entonces esto creará las perspectivas más favorables para las inversiones en este país, como queremos todos”.
 YPFB da su plan de inversión. Por su parte, el presidente de YPFB, Carlos Villegas, sostuvo que se elaboró un plan quinquenal de inversiones, en el que se ha previsto el monto aproximado de 11.000 millones de dólares para que inviertan los dos actores principales que participan en el sector de hidrocarburos: el Estado —representado por YPFB— y el sector privado. Destacó que se pretende invertir este año 1.840 millones de dólares en el área hidrocarburífera.
15 millones de metros cúbicos por día es lo que producirá el campo Caipipendi desde 2013.
720 millones de dólares se invirtieron en 2010 en el sector petrolero, especialmente en explotación.

"Una empresa que está dispuesta a traer cientos de millones de dólares a Bolivia tiene que tener confianza en la inversión que está haciendo, de otra manera no se puede”.
Jeremy Browne / MINISTRO  BRITÁNICO

martes, 26 de julio de 2011

seguridad jurídica, precios realistas, libertad de exportación y buen uso de la biotecnología podrían evitar "la tremenda chorrera" con que Evo amenaza a Bolivia.

Evo afirma que hay un ‘daño tremendo’ por la subvención”, decía la nota dando cuenta que el Presidente del Estado Plurinacional había concluido que la subvención a los carburantes provoca una “chorrera tremenda” a las cuentas fiscales (“La Razón”, 16/JUL/2011). En relación al D.S. 748 que intentó elevar el precio de la gasolina y el diesel, pero que fue abrogado rápidamente, cabe recordar que el Presidente advirtió que si no se acababa con la subvención no se garantizaría la inversión en prospección petrolera para producir más en el país.

¿Qué intentaba el fracasado Decreto? Dar una “racionalidad” al precio de los combustibles a un nivel que, estando cerca al precio internacional: a) desestimulara su salida de contrabando; b) bajara drásticamente la subvención; y, c) garantizara una ganancia a las transnacionales para que inviertan, aumenten la oferta nacional y baje la importación.

Triste pero cierto: los precios irrealmente bajos fomentan el contrabando al exterior; desabastecen el mercado interno (pasa hoy mismo con el GLP); el Estado gasta “chorreras” de dinero en la subvención; la producción nacional cae y se despilfarra cientos de millones de dólares en la importación de un combustible caro para venderlo barato en el país.

Por tanto, el Primer Mandatario boliviano tiene razón: sin garantías para invertir, producir y ganar, se logrará cualquier cosa menos nuestra “soberanía energética”.

Igual ocurre con los alimentos. Y, siendo que el mercado no miente, si existe la convicción de que subir el precio de los combustibles es necesario para garantizar el autoabastecimiento, ¿por qué no se razona de igual forma a favor de quienes trabajan por nuestra “soberanía alimentaria”?

Porque no siendo así, cuando el Estado con la mejor intención fija “precios justos” y “bandas de precios” lejos de los del mercado, podría pasar eso de que “el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones” y repetir en breve con los alimentos, el drama de los combustibles. De hecho, ya está pasando. Antes no importábamos gasolina ni GLP y tampoco maíz ni azúcar, y hoy lo hacemos. La explicación está en sus precios artificialmente bajos. Y así como no se pudo obligar a invertir en hidrocarburos por la baja rentabilidad derivada de los precios subvencionados, tampoco se podrá obligar mañana a nadie, a producir alimentos que no den una ganancia acorde a su esfuerzo y el mercado.

¿No resulta curioso entonces que, mientras se quiere subir el precio de los combustibles -aún a costa de más inflación- se fije precios bajos a los alimentos buscando bajar la inflación? Esto podría derivar en otra “chorrera” por la subida de la importación de alimentos que aún siendo transgénicos deberán ser subsidiados (como el maíz que ahora se trae del exterior).

Si la preocupación por conquistar a las transnacionales que trabajan con recursos extractivos y no renovables es evidente, ¿por qué no tener la misma consideración con quienes lo arriesgan todo para alimentar sosteniblemente al país?

El éxito del sector oleaginoso boliviano -que con el 20% de lo que produce le fue suficiente para sustituir importaciones de aceites y grasas y autoabastecernos por décadas- no se logró fijando precios bajos ni cuotas de exportación. Seguridad jurídica, precios realistas en el mercado interno, libertad de exportación y el buen uso de la biotecnología, son demandas que -de ser atendidas- podrían replicar tal virtud en otros sectores, ¡y a chorreras!

Gary A. Rodríguez A. 
es economista y Gerente General del IBCE

martes, 19 de julio de 2011

un nuevo gasolinazo llevaría a un cambio de Gobierno en Bolivia aseguran observadores

Los diputados de Alianza Social (AS), Willman Cardozo, y de PPB-Convergencia Nacional, Mauricio Muñoz, recomendaron este martes al Ejecutivo abstener de emitir un nuevo "gasolinazo", porque esta medida significaría el acabose de la actual administración.
Cardozo señaló que los partidos neoliberales se encargaron de sostener la subvención de los carburantes durante años, por lo que lamentó la política improvisada del gobierno, pues mientras se habla de una bonanza económica, de superávit de las reservas internacionales que superan los 10 mil millones de dólares, el gobierno vuelve a poner en el tapete de la discusión un posible gasolinazo.
"Este tema es muy delicado, no creo que el gobierno se anime por las consecuencias sociales y políticas que podría traer un gasolinazo que sería el acabose. Lo que le decimos al gobierno es que sea más imaginativo. El gobierno se jacta de que tenemos una bonanza económica y que tenemos un país mejor que los neoliberales y resulta que los gobiernos neoliberales mantenían la subvención a los combustibles", sostuvo.
Por su parte, el jefe de Bancada adjunto de PPB-Convergencia Nacional, Mauricio Muñoz, lamentó que sean los colaboradores más cercanos del presidente Evo Morales los responsables de generar conflictos sociales de magnitudes contra la administración gubernamental, al insistir con la anulación gradual de la subvención de la gasolina.
"El presidente debió cambiar a varios ministros responsables de generar crisis sociales y económicas, tal es el caso del gasolinazo y el paro de los choferes de Bolivia. Considero que el mayor enemigo del gobierno es el entorno presidencial, no es Estados Unidos, la Iglesia o la oposición son los colaboradores más estrechos del Jefe de Estado", dijo.


viernes, 8 de julio de 2011

Miranda Pacheco sin duda el más conocedor del tema energía describe con precisión la pérdida de 130 millones de dólares por la demora de dos semanas en la entrega del GIJA y la realidad del negocio con Argentina

Con dos meses de atraso, el 30 de junio pasado, se inauguró el Gasoducto de Integración Juana Azurduy (GIJA).  El presidente Morales y la presidente Kirchner, desde la Casa Rosada,  pusieron en marcha el gasoducto en la frontera boliviano-argentina.

El GIJA es el último gasoducto de exportación que Bolivia construirá en mucho tiempo.  No es una gigantesca obra de ingeniería, pero es muy importante en otro sentido.  Ese ducto permitirá enviar hasta 27,7 MMm3/d contratados por ENARSA que finaliza el 2026.

No obstante, lo novedoso de la ceremonia de inauguración, (instrucciones e imágenes por comunicación satelital) la noticia pasó inadvertida por casi coincidir con el empate, con sabor a victoria, del equipo nacional, frente al seleccionado argentino de fútbol.

De todas maneras, los días subsiguientes, en el estilo acostumbrado, comenzó la danza triunfal de los miles de millones de dólares por los ingresos que se percibirán con la inauguración del GIJA.  Evidente. Si cumplimos con el contrato podemos esperar casi 2/3 de ingresos adicionales a los que recibimos del Brasil.  Importante, pero como el fútbol también es muy importante, nadie cuestionó que el atraso de 60 días en la puesta en marcha del gasoducto ha representado mas de $us 130 millones de dólares que se dejó de percibir.

Estimado lector, Argentina es nuestro único mercado de consideración a corto y mediano plazo.  Tenemos larga historia de compra-venta de gas entre los dos países.  Argentina no es el mejor pagador.  Pero es el único que nos queda.  Por tanto, deberíamos estar atentos a los acontecimientos gasíferos importantes en ese país.

En tal sentido, el discurso de la Presidente de Argentina en la inauguración del GIJA, ha sido muy informativo y revelador.

Al GIJA, la Sra. Kirchner lo denominó una obra de integración importante que “forma parte del planeamiento estratégico argentino”.

Refiriéndose a precios del contrato que motivó el gasoducto que se inauguraba, tuvo una impresionante y críptica frase indicando que era un precio “testigo” para evitar que seamos “esquilmados” de nuestros recursos naturales.

El tema del “planeamiento estratégico” fue central en el discurso. Consistente con ello, anunció que en esos días también se firmaría en Qatar el suministro de gas liquificado (LNG) qatarí para Argentina a partir del 2014.

El acuerdo hasta donde se ha podido conocer, establece que Qatar Gas suministrara a ENARSA 5 millones de toneladas anuales de LNG por 20 años, a partir del 2014.  El gas será entregado a la terminal de almacenamiento y regasificación, “Southern Cone LNG Hub”, que tiene planeada ENARSA a la cual Qatar Gas contribuirá al financiamiento en su construcción.

En Argentina la futura compra está siendo muy discutida no por haber asegurado provisión de LNG hasta el 2034, sino por haberlo hecho sin llamar a una licitación cuando solo faltan seis meses para el fin del régimen de gobierno.

Cómo nos afecta todo lo anterior.

No se conoce la respuesta oficial al pedido de mayores entregas de gas.  Lo más probable ha debido ser un prudente silencio.  La producción apenas alcanza para los volúmenes actuales de entrega.

Lo realmente importante es que por lo visto moros y cristianaos en Argentina han llegado a la conclusión que ese país ha dejado de ser autosuficiente en la producción de gas por un tiempo indefinido.

Como el consumo argentino continúa creciendo, ese país estará obligado a incrementar sus importaciones de gas.  Por tanto, el proveedor por gasoducto sería Bolivia y el proveedor por barcos metaneros, Qatar. No será Bolivia o Qatar, sino Bolivia y Qatar para satisfacer el consumo argentino.

martes, 5 de julio de 2011

ofreciendo cifras irrebatibles muestra El Deber la situación de YPFB que no podrá cumplir a cabalidad los acuerdos con Argentina debido a insuficiente producción de GNL consecuencia de falta de inversiones en el rubro

Con cuatro años de demora concluyó la construcción del gasoducto Juana Azurduy, que permitirá llevar a Argentina mayores volúmenes de gas natural boliviano.
La obra fue inaugurada en una ceremonia algo extraña, porque se hizo en Buenos Aires en una especie de teleconferencia entre los presidentes de ambos países.
Las críticas de la comunidad judía en Argentina por el caso del ministro iraní Admad Vahidi que visitó Bolivia inhibieron a la gobernante argentina de hacer una ceremonia pública para esta inauguración.
Para que el volumen de gas boliviano pase de los actuales 7,7 millones m4/d a 27,7 millones, como está contratado, hará falta que Argentina concluya el gasoducto GNEA, que permitirá llevar el gas boliviano al centro y sur del país vecino.
Por el momento, según la adenda firmada por YPFB y Enarsa a principios de este año, Bolivia irá aumentando el volumen poco a poco, de tal modo que en abril del próximo año pase a 11,3 millones m3/d.
Del lado boliviano, la empresa Repsol asegura que en abril la producción actual de 63,16 millones m3/d crecerá en 4 millones, permitiendo el incremento ofrecido a Argentina.
La misma empresa ha ofrecido elevar la producción del campo Margarita de 3 a 9 millones m3/d en el lapso de dos años, con lo cual los envíos a Argentina podrían subir hasta los 13,6 millones m3/d, como está acordado en la adenda.
Ese documento incluye una cláusula por la cual la falla de suministro de los volúmenes acordados deberá ser resuelta con el pago de Bolivia del precio del gas que haya faltado, más una multa de 15% de ese valor.
Es que la adenda fue elaborada como consecuencia de que el cronograma de incremento de volúmenes incluido en el contrato firmado en 2006, por el cual ya en este momento debería estar enviando el volumen máximo, de 27,7 millones m3/d, no se podía cumplir.
La falta de los ductos necesarios, en ambos países, y además la falta del gas necesario en Bolivia, obligó a firmar la adenda, que menciona incrementos mucho más lentos.
En la espera, Argentina avanzó en la instalación de estaciones de regasificación de gas en Escobar y Bahía Blanca, que tienen una capacidad conjunta para recibir de ultramar 27 millones m3/d de gas natural licuado.
Tanto el contrato con Bolivia como las estaciones para el GNL han sido necesarios debido a que Argentina, que en 2003 producía 140 millones m3/d de gas natural en sus propios campos, ha sido afectada por una política económica que desalentó las inversiones. Si entonces el país vecino se autoabastecía y podía incluso exportar gas, ahora tiene que importarlo.
Argentina paga alrededor de 7 dólares por millón de BTU de gas boliviano y 10 dólares por el GNL. La idea del gobierno argentino es mantener algunas exportaciones de gas, sobre todo a Uruguay y Paraguay, por el momento usando el gas que recibe de Bolivia o de ultramar.
Para Bolivia lo importante será cumplir el compromiso de entrega de los volúmenes convenidos, pero también, o más importante aún, cumplir con el mercado interno boliviano.

sábado, 25 de junio de 2011

Ramón Rocha Monroy se refiere al cambio inexplicable de haber sido Bolivia "tierra libre de transgénicos en 2010" a otro que sí los acepta, alaba sus cualidades los aplica rebajando la calidad del producto alimenticio


Dije alguna vez que la cumbia villera se parece a los transgénicos porque provoca la extinción de las especies nativas. Era una defensa del huayño, la cueca, el bailecito, la kullawada y otros bailes nativos contra la arremetida de ese híbrido que nos invadió durante un tiempo del modo más descontrolado.
Era una broma, pero se ha vuelto un tema serio, y ya no por mediación de la cumbia vishera sino por la aprobación inminente de la Ley de Revolución Productiva, Comunitaria y Agropecuaria, que abre las puertas a la importación de semillas genéticamente modificadas de soya, cebada, remolacha, zapallo, tomate, caña de azúcar y otras especies. Los analistas dicen que en Bolivia se cultiva soya transgénica desde hace más de una década, y que los alimentos donados desde 1997 contienen transgénicos, que también podemos encontrar en más de 50 productos elaborados con materia prima transgénica: frutas, enlatados, papa, tomate, manzana, uva, galletas, yogurt, margarina, jugos y otros alimentos importados legal o ilegalmente. El problema radica en comprar semilla transgénica a transnacionales como Monsanto, Bayer o Cargill, porque crea una dependencia en la compra de dichas semillas y porque dicha semilla está ligada al glifosato, un químico que destruye las especies nativas. Entre estas últimas, se ha denunciado que en Colombia se usa el glifosato para erradicar los cultivos de coca.
Hay informes de la FAO y la Unesco que condenan el negocio transgénico porque está unido a un modo de producción agrícola depredador, debido a que usa venenos agroindustriales que contaminan las especies nativas.  Como prueba, citan una demanda de 270 mil agricultores orgánicos contra Monsanto ante una corte de Nueva York, porque las semillas orgánicas no pueden coexistir con las semillas transgénicas. Como se sabe, Bolivia es el lugar de origen de todos los ajíes, de la hoja de tabaco, de la coca y de cientos de variedades de maíz, papa, quinua, nuez amazónica, frejoles, maní y raíces andinas y otros cultivos en los cuales se basa la soberanía alimentaria del mundo.
Entre los venenos agroindustriales hay que destacar el glifosato, que es también una amenaza para la salud humana.
Los cultivos transgénicos no son cultivos de alimentos para solucionar el hambre en el mundo; son negocios de inversores capitalistas para acomodarlos en el mercado que mejor dé réditos; por ejemplo, la fabricación de agrocombustibles a partir del maíz, la soya y la caña de azúcar. Los estudiosos dicen que la zona agrícola del planeta podría alimentar a 12 mil millones de habitantes, el doble de la población actual, pero las prioridades de los inversionistas son otras. Por eso alientan el uso de transgénicos.
¿Qué ha podido ocurrir para que en abril de 2010 se declare a Bolivia “territorio libre de transgénicos” y a un año se abra las puertas a esos productos? Dos exsenadores ligados al partido oficial dicen que hay agentes neoliberales incrustados en el Gobierno, que conspiran contra la Constitución del Estado Plurinacional y restan argumentos a quienes se sienten parte del proceso sin ser necesariamente militantes del partido oficial. 
 

lunes, 20 de junio de 2011

Publicación especializada asigna a Bolivia y Colombia condición de Estados Fallidos en América del Sur con alerta naranja. Muy interesante!


Bolivia ocupa el puesto 59, con alerta naranja y segundo de Latinoamérica, en el índice de Estados Fallidos (FSI) que publica cada año  la "Fund for Peace", basándose en 12 factores preestablecidos sobre seguridad, derechos humanos, desarrollo y otros factores, que toman como referencia las informaciones difundidas en los medios digitales de cada país.

En la página web http://www.fundforpeace.org/  el Fondo difundió la séptima edición de la lista de los 177 países evaluados que encabeza Somalia con 113,4 puntos; Chad con 110,3; Sudán 110,7;Congo 108, 2 entre los primeros cuatro lugares caracterizados de color rojo como países en "alerta" por la inseguridad y violación a los Derechos Humanos.
Colombia ocupa el puesto 44 con 87,0 puntos y es el primer país de Latinoamérica en alerta naranja que difunden en su página web,  seguido de Bolivia  con 82,9 puntos y Uruguay el puesto 154 que resalta en color amarillo como país "moderable".
Los 12 factores que considera la institución son: la presión demográfica creciente; movimientos masivos de refugiados y desplazados internos; descontento grupal y búsqueda de venganza, huida crónica y constante de población; desarrollo desigual entre grupos; crisis económica aguda o grave; criminalización y deslegitimación del Estado; deterioro progresivo de los servicios públicos; violación extendida de los Derechos Humanos; aparato de seguridad que supone un ‘Estado dentro del Estado’; ascenso de élites faccionalizadas e intervención, de otros Estados o factores externos.
QUÉ ES THE FUND FOR PEACE
El Fondo para la Paz (The Fund for Peace) es una organización independiente, no partidista y sin fines de lucro, de investigación y educación que trabaja en diferentes países del mundo para prevenir los conflictos violentos y promover la seguridad sostenible.

El trabajo  de la organización se centra en los problemas de los estados débiles y calificados como incompetentes. El objetivo que siguen es el de crear herramientas y enfoques prácticos para la mitigación de los conflictos que son de utilidad para los líderes que toman decisiones en cuestión de desarrollo.

El Fondo para la Paz ha trabajado en más de 50 países con socios en todos los sectores: gobiernos, organizaciones internacionales, las organizaciones militares, gubernamentales, académicos, periodistas, las redes de la sociedad civil y el sector privado.

Elaboraron la herramientas del sistema para la evaluación de conflictos (CAST), que analiza los contenido de productos de software que proporciona un marco conceptual y una técnica de recopilación de datos para medir el riesgo de conflicto.

Ellos producen el Índice de los Países Fallidos, un ranking anual de 177 países a través de 12 indicadores, que es publicado por la revista Foreign Policy.